Muy orgullosos como somos los colombianos, seguimos los partidos de la selección a pesar de los muchos malos resultados, defendemos a capa y espada los intereses nacionales al menos en cuanto a los videos nacionalistas que figuran en youtube , y contamos con innumerables accesorios como pulseras, collares, morrales y camisetas tricolores, entre otros; pero ¿Nos hemos preguntado cuán concientes u orgullosos de nuestra identidad verdaderamente somos? Ejemplos hay muchos, como alguno que ya alguna vez mencioné en un artículo: la influencia de otros países en algo como la hinchada de un equipo de fútbol, de cualquier parte del país; donde se ven miles de seguidores forzando una voz para hacerla escuchar más argentinizada, como si nuestro acento no llegara hasta los jugadores. Pero esto es solo una pequeña muestra de lo que verdaderamente está pasando con nuestra identidad: es inocua o casi inexistente. Alguna vez leí -siempre que argumento una idea con la de algún autor empiezo con estas l...