Mostrando entradas con la etiqueta fútbol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fútbol. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de junio de 2016

La culpa es de Daneidy

"Eh Eh Eh Epa Colombia!" es el grito que ahora se repite por doquier (entendiendo por doquier: redes sociales y su extraña extensión hacia los medios de comunicación tradicionales). Pero más allá de la moda divertida de unos y de la rasgada de vestiduras de otros, quedan muchos elementos que nos permiten llegar a las mismas reflexiones de siempre:

El país se encuentra siempre dividido en regionalismos, que bien vistos, son saludables y divertidos, pero en su mayoría de casos, (como en el fútbol, por ejemplo) se traduce en un cruce incesante de insultos que nunca terminan... y que también nunca, presentan un solo argumento de peso que le dé validez.


Las modas virales vienen y van, aparecen, duran un rato y en un corto tiempo, desaparecen. Esa es la historia de la viralidad de contenidos gracias a la tecnologías. No es algo alarmante, ni trascendental sino apenas conyuntural.  Como dicen por ahí "esas cosas pasan". 

Sin embargo, aparecen, también como efecto de esos contenidos inocuos, un algo que llamaremos "Contraviral" que responde con fiereza argumentando razones intelectuales, sociales, culturales, etc. En pocas palabras, Mamertismo viral. Igual de inocuo al contenido viral pendejo que lo originó. 




Y así mismo, un grupo de mamerticos varios, siguen con ahínco estos contravirales haciendo que de la misma forma, y con una profundidad apenas aparente, se conviertan en el otro bando. Supuestamente más inteligente, pero igual de estéril. 

En este punto, recuerdo cómo, durante la Copa América Centenario, muchos montaban su voz de protesta a través de facebook, contra aquéllos a quienes les gusta el fútbol, culpando a su amor por este deporte, por todas las cosas malas que hay en el país. 

Como dice Calamardo en varios memes:


De hecho, pocas cosas en la vida unen tanto a las personas como el fútbol (y el deporte en general), tanto así que numerosos ejemplos en la historia presentan casos muy curiosos, de cómo este deporte puede lograr unir bandos contrarios. Por supuesto, en este caso, no hablaremos de los vándalos que se disfrazan de hinchas (eso sí que te hace menos inteligente).

Aún así, los colombianos (copiado del barrismo y regionalismo de otros países) nos las arreglamos para volvernos a distanciar, incluso en el momento en el que deberíamos no tener excusa para separarnos, como cuando juega la Selección Colombia (el fútbol es uno cuando la juega la Selección y es otro cuando juegan los clubes, ¿Verdad?). 

Y ¿a qué viene todo esto? Simplemente, el cuentico de Eh eh Epa Colombia, nació a partir de allí, del fútbol y sobre todo, del juego de la Selección. Pocas cosas nos mueve tanto en la red. 

Finalmente, la idea de este texto es: 

  


Ríete de las cosas que la vida te presenta. Ríete de Daneidy y su canto. Ríete del lamento mamerto. Ríete de la vida, pero tomándola en serio. Trabaja por ti y tu familia. Mira fútbol, juega fútbol y bromea fútbol. Y si quieres hacer algo por el país, muévete y hazlo (más que publicarlo). Lo demás son tonterías.

Y no te preocupes por Daneidy. Le pasará lo mismo que a Homero "Juego Perfecto " Simpson, solamente tendrá su cuarto de hora, y según mis cálculos, ya van como 10 minutos.




viernes, 8 de julio de 2011

Coca-Cola y su publicidad

No soy muy amigo de la conocida marca de gaseosa, pero si hay algo que siempre me ha llamado la atención de este gigantesco emporio, es su campaña publicitaria (cualquiera, todas son muy buenas).

Entran entonces a debatirse miles de aspectos de compromiso social, de imperialismo, de prácticas empresariales deshonestas, de impactos ambientales negativos y un largo etcétera. Pero hoy, el motivo de este corto texto es simplemente el de compartir uno de esos videos publicitarios. Éste, se trata de la Copa Mundo sub 20 de la Fifa a celebrarse en Colombia, este año 2011.

Disfrútenlo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Todos tienen rabo de paja


Recuerdo ahora esos tristes lamentos de los hinchas bogotanos cuando un equipo caleño se acercó peligrosamente a su título del "más veces campeón"... en aquel entonces, un abnegado y desconocido hincha azul -supongo yo, intencionadamente anónimo- me increpó con comentarios insultantes del tipo "provinciano" "vendido" etc. debido al hecho de ser hincha de equipo que no es de mi ciudad. Gran cosa. No voy a profundizar más en el tema, puesto que eso ya lo hice en otro artículo.
Pero la discusión, en ese momento, era también por la "legalidad" de esos campeonatos. -De hecho, el título con el que fui atacado en aquella ocasión fue 12 estrellas robadas y contando.

El hecho hoy, es la noticia de que al otro equipo tradicional capitalino, el Cardenal, también ingresaron dineros de dudosa procedencia -esto me parece bastante eufemístico si tenemos en cuenta que todos sabemos muy bien, de dónde carajos vinieron, pero bueno, así suena más publicitario-.

Hago entonces el ejercicio de recordar a algunos de esos equipos que tienen rabo de paja.

Comenzamos, por supuesto, por la vilipendiada banda del diablo del Valle del Cauca. Incluído desde hace varios años en la funesta lista Clinton (Alguna vez propuse que por ser Obama el nuevo presidente gringo, debería llamarse ahora Lista Negra, ¿no creen?).
Su historia, -la del equipo, no la del presidente- ha sido la más dura de todos los clubes que se han visto untado hasta las butacas de sus estadios por dineros con olor a baño jamaiquino. Tanto así, que al momento, se encuentra con uno de los déficit económicos más fuertes de cualquier empresa colombiana y en proceso de democratización.

Pero, por supuesto, los escarlatas no son los únicos. Basta recordar como el narcotraficante más rico del mundo (según dicen los documentalistas colombianos) hizo y deshizo con las arcas del equipo verde de Medellín. Siempre he dudado si originalmente el título de Rey de Copas, no era Rey de Compras y algún periodista paisa hábilmente lo maquilló. Pero bueno, son meras suposiciones de hincha contrario.

El onceno del corazón del Valle, el otro rojo de la zona, también incluído en la lista gringa y con problemas hasta en los hilos de las pantalonetas, pero luchándola todo el tiempo para no descender.

El equipo azul, claro. No se escapa... sin entrar a más detalles, más de la mitad del club pertenece a Estupefacientes. Con el nombre se dice todo.

Y ahora, el expreso rojo bogotano...

¿Qué nos espera entonces si nos encontramos con la mafia del narcotráfico en todos los ámbitos de nuestra sociedad?

Antes de atacarnos como barras bravas analfabetos, debemos sentarnos a pensar en nosotros y en lo que estamos haciendo de sociedad. Sería genial mirar más hacia nuestro interior que copiar terribles ejemplos de violencia del sur del continente.

Y esto no es solo para los hinchas; es, sobre todo, para los dirigentes del fútbol. El futuro de la sociedad depende, en gran medida, de la cantidad de jóvenes que el fútbol logre salvar.

viernes, 21 de mayo de 2010

La historia de la palabra fútbol es simpática

Escritor invitado: Fernando Ávila.

De su libro Ortografía comparada con el inglés. Intermedio Editores. Bogotá D.C.: 2010


La historia de la palabra fútbol es simpática. Cuando se incorporó por primera vez al Diccionario de la Lengua Española, en 1927, se escribió fútbol. Pronto llovieron las protestas de argentinos y uruguayos que alegaron que no se decía fútbol, grave, acento en fut, sino futbol, aguda, acento en bol.


¡Cómo podía la Academia desconocer la opinión de quienes saben más sobre este deporte!


Se cobró la falta, y en la siguiente edición la Academia escribió futbol, aguda. Entonces, protestaron en Colombia y México. No es futbol, aguda, sino fútbol, grave.


Esta vez el árbrito decidió declarar empate, y en la edición de 1952 aparecieron las dos formas: fútbol y futbol. Desde entonces, el Diccionario registra las dos versiones, y en cada país se usa una u otra según el gusto popular.


En 1960, por presión de algunos académicos se incorporó al Diccionario la voz Balompié, que desde entonces convive con las otras denominaciones de este deporte, pero es menos usual entre los aficionados.

lunes, 26 de octubre de 2009

Educación y Fútbol


Por esta época todavía algunos hinchas nos lamentamos por la fallida clasificación al mundial de fútbol que se celebrara en Sudáfrica el próximo año, las criticas no han cesado desde aquel partido contra Chile y seguir en lo mismo, pues que pereza. Analizando ya pasados varios días dentro de los múltiples factores que influyeron en este nuevo revés encuentro relación entre la capacidad mental de nuestros jugadores y su rendimiento deportivo, todo esto ligado a la educación, ¿en que o en cual sentido? Sencillamente en su actitud frente a la derrota y su responsabilidad con respecto a la misma.

Encontramos frases trilladas como “por ahí el equipo hizo lo que pudo” y “se hizo todo lo que “el profe” pidió” y un largo etcétera. Pero en todos se nota ese desdén y esa decidía para darle la cara a un país que les apoyo y confió en estos “caballeros”, de ahí el problema de la educación (cabe resaltar que este post es mas del perfil de mi compañero Camilo, pero es que en este instante llego mi musa, NO MI MOSA, para evitar conjeturas por si alguien conocido lee el presente escrito) en las declaraciones que estos ofrecen, la jerga se hace repetitiva y se notan muchas falencias oratorio-lingüísticas, falencias que dentro de mi humilde opinión se curan desde niños y a través de todo el proceso educativo que todos conocemos, ahora bien, que las oportunidades, que la pobreza, que el pibe de mi barrio, en fin, las disculpas sobran para excusar a estos nobles personajes cuando de hablar de su paso por las aulas se trata, pero entonces si justo ahora la gran mayoría juega en las mejores ligas de Europa, por que no hacer ese pequeño esfuerzo para culminar los estudios básicos, por que no poner de su parte para crecer como persona en otros aspectos pues es bien sabido que el “fubol” como les suena a muchísimos exponentes del mismo en el país no les va a durar toda la vida, imagino yo que todos le apostarán a la dirección técnica para ser de la misma manera los Pinto y los “pecosos” Castro del futuro, pero igual por que no hacer un alto en el camino y la reflexión correspondiente, ellos van a manejar grupos y les van a trasmitir conocimientos y de la misma manera valores, moral, fortaleza mental. Seria bonito ver que en las escuelas de formación se hiciera mas presión sobre este aspecto, aunque en muchas ya se hace y se exige al niño resultados escolares para garantizarle una oportunidad en el equipo, entonces he ahí la solución, LA EDUCACION, es imperativo que desde la alta administración del país se generen aun más programas o se fortalezcan los ya existentes para tener en un futuro cercano verdaderos profesionales, personas integrales que además de patear balones tengan la capacidad de desempeñarse en otros campos y no seguir cayendo en el error de darle al país más personas que al crear algo de fama se crean los dueños del mundo y los dueños de cuanta feria de pueblo asistan, montados en su jumento cual emperador romano en el coliseo. Y además gente con criterio que al momento de que se le formule una pregunta no inicie con un “yo pienso de que” o termine con un “gracias a ti también” , en fin es la cultura del fútbol colombiano, que puede ser replanteada para ojala asistir a los mundiales venideros o sino que avisen para darle paso al tejo o a otros deportes en los cuales figuremos, por ahí en días pasados vi con asombro que tendríamos un representante en el mundial de parques, entonces si no es con el deporte rey existen alternativas interesantes ¿o no? ¿sugerencias?

jueves, 7 de agosto de 2008

Nos vemos en Colombia 86... pero en 2011

Cuando en 1974, la dirigencia del fútbol colombiano lograba para el país la sede del máximo evento futbolístico del mundo, parecía que nuestros jugadores, directivos y hasta habitantes, entrabámos a la élite global del balonpie.


Ya en 1982, apenas unas horas después de la final en Madrid-donde una pancarta expresaba orgullosa NOS VEMOS EN COLOMBIA 86- El país se resignaría, como otras tantas veces, a ver el mundial por televisión - y en toda interpretación posible, ya que la generación de ganadores de pelo abundante, largo y crespo, no había llegado y claro, tampoco se logró la clasificación-.
Mucho se habló sobre los hospitales y carreteras que reemplazarían a la costosa organización del torneo intercontinental, pero más allá de eso, de palabras, no se llegó... talvez aquel funesto presidente esté esperando una reelección para cumplir, o quizás se quedará en el silencio diplomático, donde reposan también los hechos de la retoma de Palacio, otro de los grandes éxitos taquilleros de este sujeto.
Pero volviendo al tema de "la pecosa", el asombro vuelve a los colombianos al ver que, después de todo, la todopoderosa FIFA aún cree en el talento directivo nacional: Colombia será sede del Mundial Juvenil 2011 - Al menos sabíamos que por aquí había más posibilidades que las mencionadas por el vicepresidente, al hablar del mundial de mayores 2014-



Igual ¿Quién nos quitará lo bailado? La respuesta es sencilla, como en la vez anterior, sólo nosotros mismos, colombianos que no podemos creer que seamos capaces de hacer un evento así.



Al escribir estas líneas confío plenamente en que no pasarán luego a ser parte de un escrito satírico de un bloguero irreverente en 2013.
¡Nos vemos en Colombia 2011!

lunes, 7 de julio de 2008

Sin estúpidos regionalismos

Se ha vuelto costumbre por parte de muchos hinchas de equipos bogotanos -Millonarios, Santafe y La Equidad, para nuestros lectores del exterior; sin embargo, solo de los dos primeros que tienen hinchadas más grandes-, el atacar a los hinchas de otros equipos del país por el único hecho de no vivir en la ciudades de donde son estos equipos.

Recientemente, me enfrasqué en una discusión con un hincha -que no conozco- de Millonarios a este respecto. Me decía, entre otras cosas, que nosotros, rolos -del centro del país- celebrábamos triunfos ajenos y que no pasábamos de resultadistas o hinchas de radio, como él los llama. Que de esa forma, en 10 años podríamos apoyar a otro equipo, a uno que estuviera ganando, y que carecíamos de identidad.

Al respecto, varias cosas:

No conozco a este sujeto y veo en su ataque, en mensaje privado a través de la comunidad Facebook, un intento desesperado de llamar la atención hacia la hinchada, respetable por demás, de un equipo que no clasificó siquiera a semifinales del campeonato que acaba de terminar. Por otro lado, este equipo pudo haber sido alcanzado, en número de títulos, por el equipo que yo apoyo, por lo que deduzco que por este fin de semana, se hizo hincha del otro equipo, para que no se diera esta igualdad que mencioné.

Lo que me dijo fue que "había que respetar la historia". Le puedo asegurar a ese sujeto, que lo que menos importa en esta instancia, es la historia; y que si bien la historia azul -de Millonarios- es bastante gloriosa, no se puede decir que lo es su presente. Si quiere vivir en el pasado, está bien por mí, pero que no levante falsos diciendo que yo no la respeto; es simplemente historia.

Ahora, dice que cada persona debe ser hincha del equipo de su ciudad. Lamento decirle a este sujeto que nada puede obligarme a ser hincha de un equipo que no me despierta más sentimientos que cierta hilaridad en algunos pasajes. No carezco de identidad, para afirmar eso hace falta mucho más que cruzar un par de mensajes conmigo. Quienes me conocen saben que defiendo a capa y espada las costumbres de mi región. No intento hablar ni vestir como Vallecaucano -gentilicio de Valle del Cauca, departamento de donde es el quipo que apoyo- ni mucho menos, como hacen todos los "hinchas de lateral" del país, no intento hablar "argentino" en el estadio, eso sí que es falta de identidad.

El regionalismo deja por fuera la costumbre de lo que es cualquier capital en el mundo. Deja por fuera la posibilidad de enamorarse de una extranjera, solo porque no es tu vecina. Deja de lado lo bonito de dejarse llevar por una pasión que te colma, y aparte de eso, estarías obligado a seguir a un equipo que no te produce nada en el alma.

Veo ahora, que las hinchadas de los equipos bogotanos, que suman más de 50 años sin obtener un campeonato nacional, se rigen por estúpidos regionalismos de pueblo, desesperados al ver que cada vez son más los hinchas que aparecen en plazas capitalinas apoyando a equipos de provincia. No le veo nada de malo, lo malo sería que apoyaran a uno diferente cada vez.


Por último, lo único que impide a este sujeto hacerse hincha de River Plate o de Boca Juniors, es la distancia, del resto, ¿Qué más se lo impide? ¿No tiene derecho entonces de enamorarse cómo le venga en gana? Eso es libertad.

Soy rolo y soy hincha de un equipo del Valle, podríamos probar con este sujeto quién conoce mejor los bailes, las comidas, la historia o los sitios de interés de Bogotá. Y veríamos que su "identidad" muere cuando sale del estadio y llega a su casa a escuchar grupos de rock con nombre difícil de pronunciar, mientras con comida chatarra en mano, utiliza extranjerismos innecesarios.

Todo esto es un cuentazo enorme. No se necesita ser azul o albirojo para ser bogotano y ser amante del fútbol. Estos estúpidos regionalismos provocan la violencia en los estadios y ahuyentan a nuevos hinchas.

Aclaración final

El ataque de esta persona se dio por un comentario que hice en el perfil de Facebook de un amigo: "Acabemos con el complejo del "13 veces campeón"... payasos" A raiz de la despotricada afirmación de un periodista de un canal de televisión donde afirmaba que se haría hincha del "otro equipo" solo por no decir por última vez "el más veces campeón"; esto, con todo respeto, es la mejor prueba del irrespeto a la historia. A la historia de un equipo con una hinchada gigante, que no puede verse reducida a apoyar a todo aquel que se enfrente con ese otro que le pueda igualar su record. La historia ha demostrado que ese sistema cae, y tarde o temprano, unos u otros lo igualarán y los pasarán.

La fórmula de defender esa historia debe ser hacer respetar el presente.

lunes, 12 de mayo de 2008

Colombia ganó el mundial del 78


Así como lo ve. Bueno, otra cosa dice la historia: nos habla de la abnegada selección Argentina que dos años antes había visto cómo un régimen totalitarista había tomado el poder y las desapariciones estaban a la orden del día. Se dice que muchos países europeos quisieron boicotearla, debido a estos múltiples problemas sociales y políticos, pero al final triunfó la pasión por el fútbol.

La Albiceleste buscaba entonces, darle una alegría a toda esta gente (por más que parezca respuesta de cajón de futbolista sin estudios secundarios), no solo organizándola, jugándola sino sobre todo, ganándola.

La semifinal fue todo un espectáculo de película: (tomado de El libro del Mundial de Eduardo Arias) "16 equipos distribuidos en cuatro grupos iniciaron la disputa del undécimo mundial en medio del invierno austral. Sólo el calor del público hizo posible olvidar el frío y la lluvia, uno de los símbolos de aquel mundial presidido por la gabardina de un dictador que en vano intentaba hacerse pasar por un civil (...) ¿Fue legítimo el triunfo de Argentina? Aún hoy en día, ésto se pone en duda. Se acusa al equipo local de haber comprado a Perú para permitirle una goleada histórica que le permitió llegar a la final por mejor diferencia de goles".

Bastaba para que con goles Argentina pasara a la final... pero eran éstos los que no eran tan fáciles de conseguir: Perú, Brasil, Argentina y Polonia formaban ese grupo B del cual saldría uno que se enfrentase con el ganador del A, más tarde se sabría que éste sería Holanda. Así que se llegó a la instancia final donde para poder acceder a la final, la albiceleste debía ganar a Perú y hacerlo por 4 goles -Cosa difícil según los anteriores partidos- pero milagrosamente, y con mucha garra y todo eso, el partido terminó 6-0... increíble pero cierto, sólo Argentina podría lograr algo así. Luego vino el cuento de la final y alegría, los celestes ganaron etc, etc.

Ahora, me remito a otro libro, uno que no ha salido a la venta: El hijo del ajedrecista II. Las revelaciones de Fernando Rodríguez, hijo del capo Gilberto Rodríguez Orejuela del cartel de Cali -El más poderoso en su tiempo-, muestran cómo entre su padre y su tío -el otro narco Miguel Rodríguez Orejuela- sobornaron al equipo inca para que la victoria se diera... Sí, fue sorpresa para muchos, pero ya otros habían dado la orden. Colombia, había metido las manos hasta el fondo en este mundial, al punto de lograr cambiar la historia y estadística del fútbol... No puedo decir, como ya se dijo en otro artículo, lo que hubiera pasado. Las alternativas históricas son en estos casos infinitas.
Cabe recordar también que fue gracias a estos grupos narcotraficantes, cómo muchos equipos de fútbol colombianos lograron grandes estrellas de carácter internacional, dejando gravemente herido el balonpie nacional actualmente. Por ejemplo, ¿sabían ustedes que Maradona alcanzó a ponerse la camiseta roja del América de Cali? lo hizo a finales de los 80 cuando era una de las estrellas más cotizadas, sólo tres millones de dólares de ese entonces, costó ese arreglo, que -la verdad- no sé por qué se cayó.
Sólo me resta enviar un saludo muy especial al pueblo del Perú. Se les quiere.

ARIAS, Eduardo. El libro del Mundial. Bogotá, Ed. Voluntad: 1994

sábado, 22 de marzo de 2008

Estadios Unidos de Colombia


Es triste ver cómo después de tanto tiempo de lucha social se sigan repitiendo escenas tan reprochables y deprimentes como las presentadas recientemente en el estadio Pascual Guerrero de Cali, en pleno clásico. Una semana después, nos encontramos celebrando el megaconcierto Paz sin fronteras, en el puente internacional que une Colombia a Venezuela.

Al parecer, dos hechos con poca relación entre sí, exceptuando la mencionada palabra "paz".

La paz es el tema de moda en Colombia y siempre lo ha sido, pero talvez, a través de la historia jamás la hemos conseguido, sin embargo, como buenos colombianos, no nos hemos rendido. Desde el período de colonización y luego independencia, la inestabilidad política y las guerras civiles partidistas y más tarde, el narcoterrorismo y el paramilitarismo, la paz ha sido el objetivo por excelencia de esta patria tricolor.

Al respecto puedo decir que no hay nada más cierto que la vieja premisa sacada del fondo de la gaveta: la paz comienza en casa, de allí se traslada a colegios, calles y estadios y luego éstos son invadidos por miles de simpatizantes de un equipo de fútbol o de un cantante de moda y se ven obligados a convivir, éste es el punto dónde se demuestra cuán eficiente fue la educación familiar en este respecto.

No podemos exigir paz a jóvenes en cuyos hogares no hay mínimos acuerdos para ésta. Hogares (que dificilmente pueden llamarse así) donde el padre no tiene tiempo de hablar con sus hijos o donde la madre permanentemente da ejemplos de vida equivocados.

No nos alarmemos por lo que vemos en la tele, mejor pensemos qué estamos haciendo en nuestras familias para ayudar a que la enfermedad de la violencia no se propague por nuestra sociedad.

Lentamente veremos cómo en los estadios, la gran mayoría que van a ver fútbol y apoyar sanamente a su equipo, se van a notar más y así, a partir de la vida del hogar tendremos estadios e hinchadas unidas en Colombia.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Las estrellas lejos de las estrellas


La última de las grandes decisiones de la FIFA ha dejado mucho que pensar en todos los ámbitos futbolísticos, políticos y económicos del continente, donde parece que esta medida causó más revuelo que en cualquier otra parte del mundo.

Pero parece que el problema va más allá de la razón con la cual el organismo mundial se justifica, ésta dice que la altura puede causar serios traumatismos en la salud de los jugadores que no están habituados a estas condiciones. Para empezar, veamos cuales son estas condiciones.

¿Cuáles son los efectos del deporte en la altura?

Como mis lectores saben, no soy médico ni entrenador, ni atleta, por eso, cuando hablo de estos términos me refiero a algo que leí, así que es suceptible de ser erróneo, espero sin embargo, haberme documentado bien.

Para empezar, encontramos algo conocido como el estado de hipoxia, que quiere decir, según el DRAE, el déficit de oxígeno en un organismo, a lo cual el cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales son especialmente sensibles. A mayor altura menor cantidad de oxígeno, así que el cuerpo se esfuerza más para obtenerlo hasta acostumbrarse, pero para lograr este acostumbramiento se debe permanecer en la altura alrededor de 2 semanas. Por eso quienes vivimos en la cordillera oriental no lo sentimos.

Luego, veremos una alteración del sistema nervioso, debido a lo mismo. Cambios en el sistema cardiovascular, cambios en la composición de la sangre y cambios en el sistema endocrino-metabólico.

Según los entendidos en la materia, estos efectos producen reacciones como reducción de la noción de las condiciones ambientales, o sea casi le importa lo mismo que llueva o haga sol, todo le parece lo mismo. Una falta de apreciación del peligro, lo que se convierte en una aceptación eufórica de que todo está bien. Un estado de atontamiento parecido a la embriaguez, que puede o ponerse llorón o cariñoso, o simplemente quedarse dormido en un sillón. Vértigos, dolores de cabeza, extremidades o músculos. Comportamientos erráticos, etc.

No ¿en serio?

Si usted a esta altura piensa que no ha visto nunca un argentino que en La Paz actúe como borracho, o un brasileño que en Quito se queje de dolor de cabeza... bienvenido. Yo tampoco lo pienso porque he visto miles de partidos de eliminatorias donde los grandes mencionados han vapuleado a los chicos de las alturas, o acaso ¿se nos olvidó el 1-3 con el que Colombia perdió en Bogotá ante Argentina en la eliminatoria hacia Japón-Corea?

Ahora, quienes no aceptan el veto, dicen que han muerto más futbolistas en pleno partido a nivel del mar que en la cimas nubladas de los Andes. La verdad, datos de esto no tengo, pero apoyo la moción porque tampoco he visto jugadores enfermos en Pasto o Tunja. Esto huele a cuentazo grande.

Yo diría que es más peligroso jugar en Barranquilla a las tres y media de la tarde, que en Bogotá a las 12 del día... y eso sí lo he visto. He visto como hace seis o siete años, Millonarios se vio obligado a suspender un juego en Neiva ante el Atlético Huila por el inmenso calor de los 448 m.s.n.m y sus 28º porque los jugadores simplemente se estaban deshidratando (además que la madera necesita bastante agua para vivir). Esto es sólo una prueba en una de las ciudades calientes que no se consideran tan calientes en Colombia.

En este caso cabría abrir la otra puerta... Veto a las ciudades demasiado calientes porque los futbolistas de la montaña podrían morir de inanición bajándose del bus... pero ¿alguien habló de esto en la FIFA?

Esto pinta a negocio

Se dice que los artífices de esta medida fueron el argentino Grondona y el brasileño Texeira, aprovechando sus puestos de privilegio junto al señor Blatter, que poco estaba interesado en el tema al principio (tanto es así que ahora dijo que sí se puede jugar, pero con la aclimatación necesaria, eso es otro cantar), lograron este veto cuando los equipos chicos querían emular a los grandes jugando sus partidos de eliminatoria en varias sedes. Por supuesto, Brasil y Argentina serían llevadas a Cusco en Perú, donde el local Cienciano ha logrado grandes cosas, como ser campeón de copa Sudamericana, por ejemplo. Y vaya que esto no les gustó. Pero fue también una revuelta de equipos chicos la que originó que estos dos personajes en particular, defiendan ahora los intereses de los de la altura... ¡qué belleza ese par de joyas como defensores!

Y claro, en un mundial vende más una Argentina-Holanda que un Ecuador-Croacia, y si vende más...

Por lo pronto guardaré mis guayos, mis tenis y mis raquetas, compraré esos zapatos con punzones en la suela, un tanque de oxígeno y cuando llegue a mi lugar de trabajo me tomaré una foto con la bandera de Colombia, porque seguramente habré coronado una cima donde no se puede hablar de vida humana... una cima en los 2650 m.s.n.m que tiene Zipaquirá, y no hablo más porque me quedo sin oxígeno.

Pie de foto: Panorámica de la Sabana de Bogotá. Caminata al cerro de las tres cruces, en Zipaquirá.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Y en el séptimo día Dios creó el fútbol

Debía este artículo desde la creación misma del blog. Muchos temas han pasado por estas líneas y e ifinidad más pasan por alto. Igual, el de esta semana busca cancelar esa deuda y de paso, recrear lo que muchos han dicho ya.

Y es que fuerzas geopolíticas en el mundo que sean más poderosas que el fútbol son escasas, si es que después de ciertas investigaciones llegan a aparecer.

Y mayor variedad que la ofrecida por el fútbol es también escasa. Miremos primero los lugares del mundo dónde no se juega fútbol... (...) ... ajá, buena respuesta. No los hay. Y si es cierto que el fútbol ha creado problemas en muchos lugares nunca se ha llegado a la determinación de cancelarlo, suprimirlo, omitirlo u olvidarlo, simplemente no se puede. Ejemplo de esto último es el campeonato argentino, donde por temporada debe haber al menos un muerto por causa de la violencia futbolística; sanciones a plazas, a equipos y suspensiones a jugadores, directivos y cuerpo técnico son las medidas extremas, pero más allá no se puede llegar. ¿miedo a las hinchadas? ¿falta de otro método de etretenimiento para los gauchos? ¿cúal puede ser la razón para que el fútbol sea tan importante en la Argentina? a mí parecer la pregunta se responde sola: el fútbol es fútbol.

Por supuesto hay quien diga que si este deporte ha creado tantas situaciones deplorables no puede considerarse más que un error humano. Pero para hacer honor al título de este artículo, veo en el fútbol una creación divina llevada a cabo a través de los muchas generaciones de hombres para glorificar el hecho de ser hombre. Por supuesto, las creaciones divinas tienen problemas, no por su condición en sí, sino por la influencia del mismo hombre en éstas: la capa de ozono que nos protege de los dañinos rayos ultravioleta y sin embargo es el hombre quien la destruye; la familia, núcleo de la sociedad y la vida, y diariamente gentes de todas clases que atentan contra ella; el lenguaje, medio abstracto invisible donde nos desenvolvemos, imprescindible para la vida social, y la gran cantidad de gente que lo usa sin preocuparse de revertir algo de sus funestos golpes. En conclusión, fútbol bueno... unos pocos (o muchos) desubicados.

¿Dónde nace el fútbol?

La siguiente es una reseña histórica del fútbol tomada de Pasión de Fútbol editado por la Casa Editorial El Tiempo (1998).

<<"Miles de culturas se atribuyen el origen del fútbol, incluso unos dibujos de miles de años, muestran a los chinos jugando una especie de fútbol con una pelota de mimbre. También se le ha dado un origen macabro, al sugerir las celebraciones de las victorias bélicas con un divertido juego con las cabezas de los vencidos decapitados.

El fútbol moderno, como tantos otros deportes, es una invención británica, de la época victoriana, extraordinariamente popular y violento, tanto así que muchos reyes lo prohibieron, pero era practicado por las clases más bajas que continuaron jugándolo. En las escuelas publicas de Inglaterra dignificaron el fútbol, o lo que fuera en ese entonces, para transformar a las masas trabajadoras al surgir el profesionalismo. Esta forma de juego fue rechazada por la clase alta horrorizada, mientras en América y en el resto de Europa sin ningún tipo de barrera social.

El juego primitivo era caracterizado por la Brutalidad; En los archivos parroquiales existen miles de casos de muertes violentas, como de 2 muertos en un juego entre campesinos acuchillados por el padre de un jugador del equipo contrario.

Se dice que en la remota fecha de 1175, los escolares de Londres comenzaron a jugar fútbol el Martes de Carnaval, y se convirtió en una tradición anual. En 1314, el rey Eduardo II publicó un decreto muy diciente: “Como las carreras que se realizan tras gruesas pelotas provocan grandes tumultos en la ciudad, lo cual podría ocasionar graves daños, cosa que Dios no permita, mandamos y prohibimos, en nombre del rey, y bajo pena de prisión, que en lo sucesivo se practiquen tales juegos en esta ciudad”.

Nuevamente en 1389, Ricardo II, promulgó un nuevo decreto contra el fútbol. Como luego lo harían Enrique IV, en 1401, y luego bajo el reinado de Enrique VIII. Después, Jacobo I de Escocia decretó que nadie podría jugar al fútbol so pena de castigo, pero en 1497 el tesorero mayor de su sucesor Jacobo IV registró la compra de 2 balones para el rey. A pesar de todo, el juego siguió progresando. En 1698, en la región noroeste de Inglaterra, los magistrados de Manchester deploraban lo que ellos describían como “el ilegal juego del fútbol en las calles de esta población, que provocaba grandes excesos”. Pueblos enteros que competían contra otros, siendo metas los confines de cada ciudad. Es indudable que el fútbol era peligroso, pero aún así era muy popular entre los jóvenes ingleses.

Por lo que puede deducirse de un relato de 1829, el comportamiento en el juego no había mejorado mucho: Piernas rotas, cabezas partidas, trajes desgarrados y sombreros perdidos era lo mejor que podía pasar, pues es común que las personas caigan asfixiadas por la presión humana y sean pateados hasta morir.

Solo hasta 1863, fueron separados el fútbol y el rugby, y ello a causa de la controversia sobre la legitimidad del puntapié deliberado. Gracias a las Escuelas Públicas y a sus piadosos intentos de suavizar las costumbres inglesas, fue que el fútbol se civilizó un poco. Es indudable que el director del Colegio de Rugby y el sistema escolar que el practicaba creó su propia técnica de fútbol, y cuando sus jugadores se enfrentaban a los de la Universidad De Oxford o de Cambridge surgía la necesidad de aceptar unas reglas comunes, lo cual condujo a la creación de un reglamento común. Los jugadores de las Escuelas Públicas de Eton, cambiaban de campo cada media parte; mientras otros lo hacía cada vez que hubiese un gol. Las porterías de Eton eran conocidas como palos de Gol: tenían más de 2 metros y sin larguero. Y lo más importante, habían limitado el uso de las manos. Este reglamento de Eton data de 1847.

El fútbol tenía un arma primaria, el desplazamiento del balón hacía delante para seguirlo a la carrera. Pero todo esto fue cambiando con la aparición de los delanteros con dribling. El delantero hábil progresaba gracias a su facultad de regatear y quebrar a los adversarios con el balón en los pies, sin perderlo. A medida que el fútbol fue creciendo en Gran Bretaña, no pasó mucho tiempo antes de que se sugiriera la primera copa de fútbol. En 1871, el entonces secretario de la Asociación de Fútbol Inglesa, Charles Alcock, propuso un tornero basado en uno que se había jugado en el Escuela Pública Harrow. Al año siguiente nacía la competencia Copa De La Asociación De Fútbol Inglesa. La competencia terminaba en 13 partidos. El equipo de Wanderers golpeó la cátedra al derrotar al favorito Royal Engineers, 1 x 0 en la final seguida por 2000 espectadores. En 1885, la AFI legalizó el profesionalismo, permitiendo que los clubes le pagaran a sus jugadores. Esto implicó jugar más partidos para pagar los salarios. Wlliam McGregor del Aston Villa propuso la idea de jugar de local y de visitante, acogida por 12 equipos; y el 22 de Marzo de 1888 se formó la Liga de Fútbol Inglesa.">>

Como vemos, a partir de aquí, lo de todo: exportar y adoptar. Y el fútbol creció en cada lugar a donde viajó. Se dice que en Colombia llegó por Barranquilla formando los primeros clubes, lo mismo que en Buenaventura, lo que nos dice que sin duda, el fútbol llegó en barco.

Deportivo Independiente Medellín, el primero en aparecer en escena en al ámbito profesional colombiano. Digamos legalmente constituido, y lentamente otros equipos reconocidos, esto fue en 1913, y sólo hasta 1948 se jugó el primer campeonato de fútbol profesional en Colombia, que como sabemos, se llevó Independiente Santa Fe.



El fútbol y tú

Ahora ¿has ido alguna vez al estadio? ¿cuándo fue la última vez? a diferencia de lo que muchos piensan, no todos los que vamos al estadio somos violentos o drogadictos, por supuesto que hay muchos que lo son, pero no es una generalidad. Mucha gente asiste con el fin de desahogar su vida diaria en un lugar donde tiene permiso de cambiar por un par de horas, en este lugar se cumple la función de la literatura y del carnaval: poner a disposición del hombre un espacio donde su vida cambia y sus sentimientos pueden aflorar sin perjuicios ni prejuicios sociales.

No hay nada como la alegría y euforía al cantar un gol, el poder gritarlo sin miedo a todo pulmón y el sentir como el pálpito se hace uno sólo entre bromas de amigos y las jugadas en la canchas. Si no has ido al estadio, no dejes pasar más tiempo, es una sensación increíble.

La invitación hoy es a no satanizar al fútbol ni a sus seguidores, los buenos hinchas siguen tratando de evitar a los violentos y a todas esas expresiones que no representan a ningún deporte. Tanto menos a uno de tanta influencia social. Vivamos el fútbol y no perdamos la vida por él.

Y por último, el fútbol se lleva en el alma, tanto el que vemos y seguimos, como el que jugamos, en el estadio, la cancha del barrio o la calle de enfrente. Un partido entre muchos, entre pocos, un juego de metegol, o simples disparos al arco ya avivan en el interior el alma humana que se dignifica con la práctica del deporte, que además fue creado en el séptimo día, cuando Dios ya había creado todo lo demás, ahora sí: a ver fútbol.

(todas las imágenes tomadas de internet por Google Imágenes)

publicado el martes 17 de abril de 2007

miércoles, 18 de julio de 2007

El chivo expiatorio

UN MUERTO Y CINCO HERIDOS EN GRAVES DESÓRDENES EN EL CAMPÍN

Este fue el titular con el que el periódico El Tiempo de Bogotá, informaba la mañana del jueves 12 de mayo de 2005, sobre lo ocurrido la noche anterior en el estadio Nemesio Camacho El Campín, de esa ciudad.
El presente trabajo pretende argumentar con un hecho verídico diferentes factores sobre la temática del Chivo expiatorio, con un relato de una persona que estuvo en el estadio esa noche (el escritor), y los artículos periodísticos del diario El Tiempo de las ediciones de los días 12, 13, 14 y 15 de mayo de ese año.
Para comenzar, debemos dejar en claro que en una reunión de hinchas en un estadio se pueden ver las diferentes connotaciones que se le suelen dar a una muchedumbre: tribu, rebaño, etc. Un grupo muy amplio de gente, en su mayoría jóvenes que no tienen más bandera que la de los colores de su equipo, que al menos por esas dos horas, lo representan todo para cada uno de ellos. Aquí ya tenemos un elemento grande: la forma colectiva; en este punto no hay individualidades, no existe la conciencia de cada uno sino una general con el nombre de la barra “la Guardia Albi roja Sur” (Santa Fe) o “Disturbio Rojo Bogotá” (América de Cali).
“Cinco minutos después de comenzar el partido, el clima era frenético y en la cancha se jugaba a gran velocidad. Pero a las 9.20 la algarabía era hostilidad en los sectores agresivos de las “Barras Bravas”. América ganaba por goleada, la frustración entre los hinchas de Santa Fe se multiplicaba y el arbitraje de Fernando Panesso se rechazaba.” [1]Por el lado de la barra local se comenzó a experimentar la desazón producida por la derrota de su equipo, y aquí cualquier motivo de contrariedad que se tuviera o incluso, que se trajera desde fuera del estadio ayudaba para crear en cada hincha una sensación de desespero. No hay pruebas de ello, aclaro, son sólo hipótesis. Pero ¿En quién se podrían exculpar cuando el equipo que estaba perdiendo este partido, dominaba en el torneo? Eso indica que no es problema de las directivas (presidente del club, gerente deportivo, Cuerpo técnico, etc), porque de ser así el problema no sería sólo de este juego. Entonces ¿Cuál podría ser el factor decisivo?
“Pasadas las 10, un fanático entró a la cancha desde oriental y golpeó a Panesso. Nadie lo detuvo y escapó”[2]Por supuesto, el árbitro, ese personaje vestido de negro que desde siempre se ha visto como el némesis de las intenciones de cualquier equipo, y no sólo en este caso, sino en el fútbol en general.
Pero debemos ver otros factores que ayudaron a que esta trágica jornada se llevara a cabo: Ya hablamos del condicionante colectivo, éste permitió que la violencia, ampliamente condenada por la sociedad, se izara en un momento como justa y necesaria. La colectividad decidió esto. Además, según el texto “Veo a Satán caer como un relámpago” : “la cólera y el resentimiento no pueden saciarse en el objeto que directamente los excita”[3], los hinchas no podrían desquitar su desaire con el marcador del partido como tal, éste es abstracto, ésta allí pero no lo podían tocar, y al mirar a la cancha sólo estaban los jugadores de los dos equipos y por supuesto, el árbitro.
“Durante el intermedio del juego los fanáticos de Santa fe se enfrentaron en Sur, Jeison Leonardo, de 24 años, fue golpeado masiva y brutalmente, apuñalado tres veces y lanzado al vacío desde el segundo piso. Otros más fueron heridos. ¿Por qué?”[4]
Ahora, “El campo de los objetos susceptibles de satisfacer el apetito de violencia se amplía proporcionalmente a la intensidad de la cólera”[5] por lo tanto, los otros hinchas, no sólo del equipo contrario, sino también de sub-hinchadas del mismo conjunto, se convirtieron en estos objetos susceptibles, en donde de una forma u otra se descargaría la ira.
“En el epílogo de esta noche trágica, decenas de personas invadieron la cancha y los jugadores de ambos equipos y el árbitro debieron huir.”[6] Desde Oriental vi como volaban botellas plásticas y de vidrio desde ambos lados de la tribuna, otros objetos como pilas y bombombunes atravesaban el oscuro firmamento sin más blanco que la cabeza de un seguidor del equipo contrario, el sonido de los vidrios rompiéndose y el tumulto de gente tratando de abrirse paso por las estrechas salidas del estadio, enmarcaban la función tristemente circense. Una silla que surcaba el aire desde Oriental numerada (segundo piso) hacia Oriental General (Primer piso) y el impresionante trote de los hinchas de norte que habían traspasado la malla, para encontrarse con los de Sur, marcaron el comienzo del final de este sombrío episodio.
El Contagio mimético se había presentado, “Suele ocurrir que se pongan de acuerdo a expensas de una víctima cuya falta de responsabilidad es fácilmente comprobada por todos los observadores, siempre y cuando no pertenezcan al grupo perseguidor. Lo cual no indica que el grupo acusador considere a esa víctima, culpable”.[7]¿Qué pasa después? Las siguientes son las declaraciones “oficiales” de las barras involucradas en el conflicto: “La invasión se hizo para protestar por el arbitraje y para hacer que el partido se suspendiera. La gente estaba muy molesta por todo lo que había sucedido antes, incluso en otros juegos contra el mismo equipo (...) Además hubo jugadores del América que provocaron a la tribuna (...) aceptamos nuestra responsabilidad, pero teníamos que sentar un precedente”[8], es la declaración de uno de o voceros de la barra Guardia Albi Roja Sur. “En los hechos de la muerte del joven, los integrantes de la barra no tuvieron nada que ver en lo sucedido (...) tampoco tenemos conocimiento si realmente fue actor material un hincha americano o santafereño.”[9] Es la declaración de un vocero de Disturbio Rojo Bogotá. ¿Qué podemos observar de estas manifestaciones? Sólo otro punto que caracteriza el fenómeno, “Los acusados de participar en fenómenos de transferencia colectiva de violencia no dejan nunca de protestar acerca de su inocencia, con toda sinceridad”[10]. Es muy fácil ver que ninguna de las dos partes reconoce de forma completa la responsabilidad sobre el asunto, al contrario, ofrecen sus razones y las defienden. Desde adentro el mito es real.
Para concluir, si todo este proceso se apega de tal forma a las características del mecanismo psicológico de chivo expiatorio del que habla Giraud, vendrá un tiempo de relativa paz, de los hinchas con sus compañeros de barra, talvez hasta con miembros de otras hinchadas, pero llegará el momento de máximo clímax que puede o no ser producido por un simple error arbitral y todo comenzará una vez más.
¿Bases racionales? Personalmente no las vi. ¿Contagio mimético? En todo su esplendor. ¿Mecanismo psicológico del chivo expiatorio? Sin comentarios. Es momento de detenernos un momento y pensar en la función del fútbol en la sociedad, de pensar en éste como un espectáculo hecho exclusivamente para el entretenimiento, un algo que debe servir de excusa para acercarse a esos amigos que no vemos desde hace tiempo o para pasar una tarde divertida con la familia. El fútbol es un acto humano hecho para el hombre y no el hombre ni su vida para el fútbol.
Hay mucho en que pensar, cotidianamente juzgamos y acusamos, vemos el problema que está en el otro o en los otros, culpamos y criticamos, pero muy pocas veces nos detenemos a pensar qué parte de la responsabilidad recae sobre nosotros, en qué nos hemos equivocado y cómo podríamos hacer de nuestra existencia y de la convivencia con los otros, lo que debería ser, una búsqueda constante de la felicidad.

[1] EL TIEMPO. Viernes 13 de mayo de 2005
[2] IBÍD
[3] GIRAUD, René. Veo a Satán caer como un relámpago.
[4] Op cit. EL TIEMPO.
[5] Opus Cit. GIRAUD.
[6] Op. Cit. El Tiempo
[7] Op. Cit. GIRAUD.
[8] EL Tiempo. Sábado 14 de mayo de 2005
[9] IBÍD
[10] Op. Cit. GIRAUD.

publicado originalemente el miércoles 3 de enero de 2007

jueves, 28 de junio de 2007

Escritor invitado: Así nació el América


Alfonso Bonilla Aragón. El País, enero 21 de 1977.
Historiadores han dado a febrero o noviembre de 1927 como meses fundacionales del América.
Me conmueve tanta precisión. La mayor parte de las fechas del corazón son inciertas. Y América no es una entidad deportiva, sino algo que se lleva cocido en el alma.
Quince jóvenes del ‘El Vallano’, quisieron asociarse en un club deportivo que cifrara su anhelante voluntad de ser. Y así nació el América. Ninguno de ellos pensó que estaba haciendo historia. Por eso no llevaron notario.
Seguramente me hallaba con ellos, pues aunque menor de edad, eran de mi barrio y yo andaba por esos vericuetos como estribero de mi hermano mayor. Pero no podría jurar si la escritura que nació vestida de rojo, como rojo son el corazón y la sangre que lo inunda, fue sacada de la pila en el portón de la casa de Pepe Piedrahita Castro, quien vivía en la calle 14 entre carreras 4 y 5, limites del barrio San Pedro, tradicional y señorito, con el Vallano, bullanguero y levantisco, o en una banca de la antigua Plaza de Armas, bajo la mirada del sargento Patiño, ordenanza que había sido del General Lucio Velasco.
Por eso es mas cuerdo que se diga que América nació en 1927. El fútbol fue traído a Cali por unos jóvenes de ‘El Empedrado’, cuyos padres los habían enviado a estudiar a Londres, Alfonso Giraldo, los Lalindes, los Caicedo. Para completar el quórum de los veintidós indispensables, explicaron los ministerios del extraño rito a unos muchachos que habían sido compañeros suyos en Santa Librada o en San Luis, Gustavo Lotero, los Franco Caicedo y otros.
Así nacieron el ‘Bolívar’, el primer América, los varios ‘Calis’ que no fueron hoy la poderosa institución que fundaron hacia 1946 el ‘Che’ Córdoba, Juan Bellini, Manuel Bonilla Tenorio, y otros olvidados adalides, con el nombre de Deportivo Cali. Con el arribo de algunos jóvenes europeos, el fútbol tuvo su primera expansión. Surgieron los Goetas, los alemanes Murle, Gerding, Bieler, el ecuatoriano Yagual, los españoles Mollinari, Ruiz, Graelis, el brasilero Gari, posteriormente Pepe Lago y el ingles Hardwich. Y tantos otros que se escapan a esta memoria que flaquea con los años y la distancia, Pero fueron los primeros juegos Nacionales de 1925 los de los samarios Pimienta, Mier Wellman, Granados, los que creación la pasión masiva por el fútbol.
Aunque ya existían los equipos de barrio como el nuestro. Con el América tuvo mi pueblo su gran pasión deportiva, Como pasión llena de alegrías, de frustraciones de angustias, de dolor. Quiero recordar a pepe Piedrahita, a Arturo Salazar, al ‘Mochito’ Perlaza, a Daniel Solarte, a Luis Carlos Otero, a Benjamín Urrea, el de la Maldición de Garabato, a Daniel Barahona y al primer arquero Ramón Antonio Bonilla Aragón, muerto a los 19 años de edad cuando la vida sonreía a su postura, su inteligencia y su simpatía.
¿Cómo entró el América tan hondamente en el corazón del pueblo? A poco de su fundación y cuando ya habían ingresado futbolistas que hicieron historia, Celimo, Canuto, Guayaquil, Rojas, González, Angarita, Villalobos, nos visitaron los primeros equipos peruanos: el “Ciclista Lima Asociación” y el Chancay. Nos maravillaron y los muchachos del América asimilaron sus enseñanzas. Y mi equipo fue el primero en Colombia que practicó un juego basado en la habilidad y la técnica y no en los pelotazos, la resistencia, la velocidad, los tiros fuertes, y los golpes más violentos aun.
Mi pueblo tiene mucho sentido innato de lo rítmico, los convirtió en sus ídolos, aún ve las ‘palomitas’ de Canuto, la maestría de Celimo, las cortadas de Guayaquil. He escuchado en el ‘Pascual Guerrero, cuando un alero no alcanza una pelota, decir “Esa era como para Dimas”.
Lo más importante es que América ha presentado hasta ahora, la ambición insatisfecha del pueblo, así se ha convertido en una especie de amor imposible tanto más ardiente y leal cuanto más esquivo. América, como Moisés y como el pueblo, alcanzó a ver la tierra prometida, sin llegar a ella. Es el verdadero amor que cantó el poeta por ser sin esperanza. Porque incluso la victoria no satisface a sus partidarios, apenas los divierte. Sobre todo cuando es lograda sobre los que, en el juego y en la vida están acostumbrados a ganar.
Publicado originalmente el lunes 29 de enero de 2007

El más reciente

Crónicas del club de la silla eterna

Puede ser que haya visto muchas películas de superhéroes, suspenso y acción, pero la siguiente imagen me remite, ineludiblemente, a la entra...