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jueves, 25 de abril de 2024

Más allá del mapa: ¿Y ése por qué es famoso?

 Reflexión geográfica - 1era entrega

Algo que siempre me ha parecido muy interesante, es la etimología (origen de los nombres) de pueblos, ciudades y departamentos. En la mayoría de los casos, tiene riquísimas historias cargadas de tradición, geografía, luchas y folclor; en otros, esta etimología conlleva elementos de la casualidad y anécdotas, que no por eso, deja de ser llamativa y hasta divertida. 

Y es que no deja de ser inmensamente atrayente, la relación entre un algo y su nombre, es decir, entre su esencia y la forma como es llamado... 

Julieta, en la magistral obra de Shakespeare, se cuestiona sobre esto, ya que su amor se vuelve imposible, debido a su nombre y al de su pretendiente:

"¿Por qué no tomas otro nombre? La rosa no dejaría de ser rosa, tampoco dejaría de esparcir su aroma, aunque se llamara de otra manera." 

-Monólogo de Julieta, en Romeo y Julieta, de William Shakespeare-
Romeo y Julieta. En una posible adaptación musical. No sé, piénsalo.  

 Juan, el Pastor, se molesta por ser llamado F-48, al sentirse ignorado en su humanidad, en su verdadera dignidad. F-48 es sintético, pero Juan es humano.

"Mi nombre verdadero es Juan. Poca cosa, ¿verdad? ¡Pero humano, señor, humano! Millares de Juanes han escrito libros y han plantado árboles. Millones de mujeres han dicho alguna vez en cualquier rincón del mundo "te quiero, Juan". En cambio ¿quién ha querido nunca al "F-48"? Juan sabe a pueblo y a eternidad: es el hierro, la madera de roble, el pan de trigo. "F-48" es el nylon".
- El Pastor, en Los árboles mueren de pie, de Alejandro Casona. 


Esta reflexión ha acompañado a la humanidad por muchos años, tanto así que, -volviendo a Romeo y Julieta- Shakespeare inmortalizó una pregunta, entre muchas otras máximas: What's in a name? -Que de hecho, es parte del monólogo de Julieta que leímos más arriba-. 

Hoy, What's in a name? es reconocido como un refrán popular en la cultura anglosajona, que presenta la invitación a ir más allá de lo visible -el nombre- y reconocer a una persona por su verdadera esencia; e incluso, no queda limitado a las personas, sino que se convierte en una versión anglo del popular: "no juzgues a un libro por su portada". 

¿Qué hay en los nombres departamentales?

Pero antes de alejarnos más del tema central de este escrito, haremos un rápido recorrido por los nombres de los 32 departamentos de Colombia, para conocer sus orígenes. Iniciamos, con departamentos que tienen su nombre en honor a un héroe de la independencia.   

Bolívar: El primero en nuestra lista, es indudablemente, Bolívar. Cuyo nombre, por supuesto, rinde homenaje al Libertador de 6 naciones latinoamericanas, del yugo español. Bolívar no solamente cuenta con un departamento, sino con al menos, unos 5 municipios: En Santander, Antioquia, Cauca, Valle y El Carmen de Bolívar, por supuesto, en Bolívar. 

El Carmen de Bolívar, cuna del músico Lucho Bermúdez. Fuente propia. 


Caldas: El Sabio, como pasó a la historia Francisco José, participó en la planeación de los hechos del 20 de julio en Santafé, que a la postre, se convertiría en el Grito de Independencia de Colombia. Científico, astrónomo, botánico, ingeniero militar, entre otras, marcaron para siempre, el genio de este hombre. Caldas da nombre a un departamento y a dos municipios, uno en Boyacá y otro en Antioquia. 

Plaza de Bolívar, en Manizales, Caldas. Fuente propia. 


Córdoba: En memoria de José María Córdova. Héroe militar de la independencia, a quien se le atribuye, al parecer falsamente, haber cambiado la ortografía de su apellido, para que éste llevara la V de "victoria". En cambio, se dice que su apellido, al igual que otras muchas palabras, ha vivido la evolución del idioma afectando su ortografía original. 

Córdoba además identifica a 3 municipios: en Bolívar, Nariño y Quindío, y a un caso especial del mismo departamento Córdoba, que se llama "Los Córdobas", pero que no tiene nada que ver con el Héroe de Ayacucho, sino con una familia de colonos que llegaron a estas costas y cuya historia, también es merecedora de un relato.   

Parque de Bolívar, en Montería, capital de Córdoba. Fuente propia.


Santander y Norte de Santander: El Hombre de las Leyes, quien inspiró la creación de este blog hace ya 18 años, también cuenta con varios entes territoriales llamados así en su honor. Por supuesto, el primero corresponde a su lugar de nacimiento, que en ese momento era conocido como la provincia de Pamplona; luego, hacia 1857 se constituyó como el Estado de Santander, y ya en 1910 se dividió en los dos departamentos que conocemos hoy.

El único prócer de la independencia que cuenta con dos departamentos a su nombre, es irónicamente, el que cuenta con menos municipios: uno en Cauca y otro en Norte de Santander. Del primero, Santander de Quilichao, se dice que su apellido viene del idioma paez, del pueblo Naza y significa "Sueño del tigre"; el otro es Puerto Santander, muy cerca a Cúcuta y con su fundación ligada a la creación de una estación del ferrocarril.  

Monumento a José Antonio Galán, en Charalá, Santander. Fuente propia.


Nariño:  Don Antonio Amador José Nariño es conocido como el precursor de la independencia de América, y además, por su inconmensurable legado de haber traducido Los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1793 (recordemos que la Revolución Francesa, en donde surgieron, había ocurrido apenas 4 años atrás). 

Además del departamento cuya capital es Pasto, Nariño da nombre a 4 municipios: en Cundinamarca, Antioquia, Nariño (Sí, en el mismo departamento) y Amazonas, éste último el famoso Puerto Nariño, al que solamente se accede por vía fluvial, y que es el "otro único municipio" de este inmenso departamento. 

El ciego Manuel de Rivera, benefactor del Santuario de Las Lajas, en Ipiales, Nariño. Fuente propia.



Y para finalizar este primer recorrido, nos encontramos con otro Antonio.

Sucre: al igual que Bolívar, Antonio José de Sucre nació en lo que hoy es Venezuela, y hoy, el Estado donde se sitúa Cumaná (su ciudad de nacimiento) lleva su nombre. Por otro lado, en Colombia, además de un departamento, Sucre cuenta con 3 municipios: en Santander, Cauca y Sucre (mismo caso de Nariño, Nariño); sin embargo, lo más interesante de este último Sucre, es que allí vivió gran parte de su vida, el Nobel Gabriel García Márquez, y fue allí donde ocurrió la historia de los hermanos Pedro y Pablo Vicario, quienes cometieron el crimen narrado en Crónica de una muerte anunciada -otro ejemplo de una máxima literaria, que se convirtió en un modismo-.

Parque Santander, en Sincelejo, la capital de Sucre. Fuente propia


En una próxima entrega, recorreremos los departamentos con nombres a partir de vocablos indígenas y otros, a partir de nombres heredados de la conquista y la colonia española. En el camino nos vemos.  

viernes, 14 de octubre de 2022

Literalmente hablando

#BesoDeLengua 


Hace unos días, mientras veía la emisión de un noticiero en un canal de cobertura nacional, me encontré con el informe periodístico sobre una fundación en Medellín, que se dedica a proteger perritos de calle. Loable labor. 
Sin embargo, lo que más me llamó la atención, fue una expresión utilizada por la reportera:

(Al administrador de la fundación) Le ha tocado literalmente pararse en las pestañas para poder alimentar a todos estos animalitos.
No pude evitar imaginarme al mencionado, con sus pestañas contra el piso y sosteniendo todo el peso de su cuerpo en esos minúsculos cabellos que crecen en el borde del párpado, porque finalmente, eso es que lo que significa la expresión "literal" -del uso del adverbio "literalmente", hablaremos en un rato-. 

Recurro entonces a la definición que la RAE tiene del adjetivo literal:

adjetivo
  1. 1.
    [significado] Que es el primero que tienen las palabras.
    "toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras"
  2. 2.
    Que respeta exactamente las palabras del modelo o la fuente original.
    "transcripción literal"

Es, entonces, el primer significado que tienen las palabras. Y de hecho, su etimología nos lleva al latín, papá de tantas lenguas romances, y que nos presenta la palabra "litteralis", que se refiere a la letra y no a lo literario -Que es otra confusión común-. 

Básicamente, estamos hablando de estar apegado a la letra, a lo que está escrito o dicho, sin otros significados ni interpretaciones. 

Por lo tanto, tener guayabo es poseer un árbol de la guayaba (literal), y no tener resaca (que ya sería su significado figurado). 


En este punto, no puedo dejar de recordar a mi mejor amiga en la universidad, cuando otra amiga le dijo que estaba "literalmente mamada"; trató de contener la risa mientras le soltaba un incomprendido: Uuuuy!

Al parecer, su significado ha mutado a un adverbio de modo, tal como "extremadamente" o "exageradamente".

Y en ese sentido, además de la común confusión en lo literal y lo figurado, hay una confusión extra entre el adjetivo y el adverbio: literal y literalmente, siendo que este último, siempre va a modificar a un verbo, un adjetivo u otro adverbio, por lo que lo correcto sería: "literalmente hablando..."

Es todo lo que tenía que decir al respecto, literalmente (?). 







domingo, 9 de agosto de 2020

No hay puerta

De tiempo en tiempo aparecen ciertos descubrimientos que llegan para enriquecer nuestros días. No se trata, por supuesto, de algo nuevo, recién inventado o en este caso, recién escrito. Bien por el contrario, se trata de alguien cuya vida coincide en inicio con el pasado siglo XX. Me atrevo a llamarlo descubrimiento, por el hecho de haber llegado a él, de forma inesperada o si se quiere, accidental. 

Estas cortas líneas buscan hablar sobre unos de los más importantes escritores estadounidenses, y que irónicamente, no es tan conocido por fuera de su país, a pesar de que el mismísimo William Faulkner dijera que se trataba del "mejor escritor de su generación", aunque por supuesto, poniéndose a sí mismo, en el primer lugar. 

En síntesis, hoy dedico estas líneas a Thomas Wolfe.
Thomas Wolfe, April 1937; photograph by Carl Van Vechten
Thomas Wolfe, April 1937; photograph by Carl Van Vechten

Uno de los primeros aspectos que me llamaron la atención al leer algunas de sus obras, es la familiaridad con las que Wolfe habla del pensamiento cotidiano sobre las cosas cotidianas - Es decir, la forma cómo las personas como usted y como yo, vemos y asumimos a través de nuestros sentidos, las más comunes situaciones diarias y que se vuelven sentimientos en nuestro interior-, un ejemplo de esto, lo veo en la forma como se narra "Tengo algo que decirles", donde un grupo de extraños se vuelven compañeros de viaje en uno de los momentos más dramáticos del siglo XX, o la forma como personas de diferentes realidades sociales se unen de forma indistinta cuando un incendio afecta la edificación en donde se encontraban (La fiesta de los Jack). 

Thomas Wolfe adopta de forma casi poética (con una carga metafórica muy rica y de cierta manera nostálgica), temas que en la mayoría de los casos, responden a eventos de su propia vida. De esta forma, en obras como "No hay puerta", se acerca a temas como la soledad, el amor y la muerte, que de muchas maneras, responden a sus experiencias en sus viajes, situaciones familiares y hasta laborales.

Algunos datos biográficos

Thomas Wolfe nació en 1900 y murió en 1938. En un primer vistazo, impresiona el hecho de saber que a tan corta edad logró convertirse en uno de los referentes de la literatura norteamericana. Y es que toda su vida parece haber transcurrido en un maratón de experiencias para poder alcanzar a legar sus escritos. 

A los 20 años se titula de licenciado de artes y ciencias, y un par de años después, en 1922, recibe título de Maestría de nada menos que la Universidad de Harvard, allí escribió obras de teatro en las que también actuaba, sin embargo, no fue sino hasta algunos años después, que pudo y decidió dedicarse a ser novelista, ya que contaba con el sueldo de profesor universitario.  Viajó y escribió, tanto como pudo, y gracias a la labor del editor Maxwell Perkins, sus obras alcanzaron un cierto renombre. 

Ya que sus obras contaban con tintes autobiográficos, muchos de sus contemporáneos tuvieron problemas con Wolfe, debido a que se veían reflejados en algunos de los personajes que deambulaban por sus historias - de hecho, se dice que Wolfe no pudo, por un tiempo, volver a su natal Asheville, en el estado de Carolina del Norte. Así mismo, se reconocen muchos elementos salidos de su mente y su creatividad, al punto que hay quien afirma que uno de sus personajes ficticios, vaticinaría la crisis económica de 1929.

Murió muy joven, pocos días antes de cumplir los 38 años, de neumonía y tuberculosis.

Retomando el accidente que me llevó a Wolfe, y volviendo a las líneas iniciales de este artículo, es interesante ver que a algunas personas más o menos cercanas al ámbito de la literatura, el accidente les llegó a través de una película llamada "Pasión de letras" que habla de la historia del mencionado editor Perkins, quien fuera fundamental para que el trabajo de Wolfe trascendiera a su tiempo y a su país. Si tiene usted la oportunidad de ver este filme, lo recomiendo: es protagonizado por Colin Firth y Jude Law, y hace referencia también, a otros escritores gigantes como F. Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway. 

Mi accidente es mucho menos espectacular: hace más de 10 años compré una colección de Bestsellers, de una editorial española, ya que se trataba de saldos y estaba a muy buen precio: 80 libros que he venido alternando con otros de otras colecciones, con escritos académicos y con una triste y larga tradición de procrastinación. 

A propósito, recientemente recibí, de parte de una compañera, el reto de compartir durante siete días, una obra literaria que haya marcado mi vida. Mi elección para el día primero fue la siguiente:

El libro que hace parte de mi colección. Foto de fuente propia.


El lector habrá notado que el nombre de una de sus obras fue tomado precisamente, para titular el presente artículo, y esto obedece sencillamente, a que disfruté inmensamente de su lectura. Su narración y la forma metafórica cómo se enlazan los profundos abismos de la personalidad humana con las vivencias de extraños en el melancólico otoño, hace que fácilmente, cualquier persona se pueda sentir identificada. Adicionalmente, el hecho de que el joven Wolfe haya perdido a su padre a corta edad (21 años), se refleja en las letras de uno de los relatos que componen esta obra:

"De repente me di cuenta de que todo hombre que jamás haya vivido, ha buscado, está buscando a su padre y que, incluso cuando muere su padre, su hijo seguirá buscándole furiosamente por las calles de la vida para encontrarle y que nunca pierde la esperanza, sino que siente que algún día volverá a ver la cara de su padre.

 

Había yo vuelto otra vez en octubre y no había puertas, no había puertas por las que pudiera entrar yo y entonces me di cuenta de que nunca ya podría volver a hacer mía esta vida. Sin embargo, en medio de todo aquel enorme desasosiego que me pinchaba para que me fuese, no tenía sitio, ni puerta ni lugar de residencia en la tierra al que marcharme y, sin embargo, tenía que hacerme una vida distinta de la que me había hecho mi padre o morir yo también. 

 

En la noche, la tormenta sacudía la casa y había algo que llamaba en el viento. Me habló y me llenó el corazón con las alegres profecías de la huida, la oscuridad y el descubrimiento, diciendo con un susurro demoníaco de alegría incorporal: 

 

- ¡Fuera!¡Fuera!¡Fuera! ¡Hay nuevas tierras, mañanas y una ciudad brillante! ¡Hijo, hijo, vete otra vez a encontrar el mundo!"
Este mismo relato me llegó al alma en un momento en el que se cumplen 14 años de la partida de mi padre. Solo queda buscar nuevas tierras, mañanas y una ciudad brillante.

Referencias

Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Thomas Clayton Wolfe. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/w/wolfe_thomas.htm el 9 de agosto de 2020.

Radio Mitre (2020) Cinco películas basadas en hechos reales de Netflix (y que seguro no viste) Recuperado de https://radiomitre.cienradios.com/cinco-peliculas-basadas-en-hechos-reales-de-netflix-y-que-seguro-no-viste/ el 9 de agosto de 2020

 

jueves, 5 de diciembre de 2019

Bonanza cauchera: genocidio amazónico

"¿Cómo hablar de la bonanza cauchera, la que a comienzos del siglo XX se extendió por Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil y Venezuela, sin mencionar a José Eustasio Rivera?"

Así inicia el relato número 9 del Especial Memoria de la Revista Arcadia, publicado en 2014, que habla sobre uno de los genocidios -también llamado etnocidio- más grandes y tal vez menos documentados ocurridos en suelos de la Amazonia peruana y colombiana.

Hablar de bonanza cauchera es tomar un término económico de un período histórico difícil en términos sociales en Colombia -Si es que no toda la historia colombiana ha sido un gran y difícil período histórico en términos sociales-, pero ignorando que bajo esta bonanza se esconde un montón de relatos de crueldad y tortura que también se ha conocido como esclavitud del siglo XX. 

Tomada de https://www.portafolio.co/tendencias/casa-arana-interior-crimenes-perduran-137812
Hoy, la tristemente célebre Casa Arana es un colegio indígena que además, sirve de punto de encuentro a varios grupos indígenas que conmemoran esta tragedia, la tragedia de las caucherías, ya que esta edificación de principios de siglo XX fue uno de los centros de recolección del caucho. Allí, era comercializado y exportado a Europa, en donde se usaba para una variedad de objetos: neumáticos, zepelines, objetos médicos, etc. 

Sin embargo, a pesar de la bonanza económica que esto podría traer, personajes oscuros como Julio César Arana del Águila, a quien obviamente debe su nombre la mencionada casa, se encargó de enriquecerse de la explotación del caucho a costas de torturas, esclavitud y vejaciones de todo tipo hacia la población indígena de al menos 5 tribus diferentes. 
Tomada de BBC Mundo

Arana, para el desarrollo de su actividad, trajo a personas de raza negra, de Barbados (gracias a la cooperación inicial del gobierno Británico y sus colonias), que le ayudaban a "mantener y controlar" a los indígenas. 

Fuentes hablan de 30.000 indígenas muertos, otros dicen que 40.000 y según los relatos de los propios afectados, se dice que pueden llegar a 100.000 entre indígenas colombianos, peruanos, brasileños y ecuatorianos. 

En 1907, gracias a Walter Hardenburg, quien visitó la zona y relató las atrocidades que allí sucedían, el diario británico The Truth desató el escándalo internacional, obligando de cierta forma, a que el gobierno británico encargara a Casement, cónsul en Manaos, de la investigación sobre lo que acontecía al interior de la selva amazónica. 

El cónsul recogió relatos de las violaciones, asesinatos, mutilaciones, y muchas atrocidades más que allí sucedían y fueron enviados a las autoridades peruanas de entonces. Se produjeron algunas capturas, pero todas de bajo perfil. Muchos años después, el auge del caucho cesó y Arana, dedicado ya a la política, muere en Lima sin haber pagado por tantas historias de horror. 

¿Por qué se conmemoran este tipo de historias? De acuerdo con las comunidades indígenas que se reúnen periódicamente en la Casa Arana, se trata de no olvidar y de usar la experiencia para buscar un mejor futuro.

Hablemos de Literatura

He llegado a toda esta historia gracias a la reciente lectura de La Vorágine, de José Eustacio Rivera, escritor colombiano, que denunció estas historias en 1924 - Cuando Arana aún vivía-, y que se convierte en un emocionante relato que narra la historia de Arturo Cova en estos territorios (No más espoilers ya que debe ser una lectura recomendada y obligatoria en Latinoamérica). 

Hay una novela escrita por el venezolano Romulo Gallegos, llamada Canaima, que a pesar de que no se trata del Caucho, sí habla de la cotidianidad de la vida en la selva, en la explotación de recursos y el caciquismo y caudillismo, que sin duda, nos recuerda enormemente el caso de las caucherías y de la historia narrada 8 años antes por Rivera (Canaima fue publicada en 1935).

Mucho más recientemente, el Nóbel de Literatura, Mario Vargas Llosa, publicó su novela El sueño del Celta que narra la historia de Roger Casement, cónsul británico en Manaos, y quien se convirtió en uno de los denunciantes de Arana. 

Debido a la poca difusión y el poco conocimiento que tienen las nuevas generaciones sobre las tristes historias de la tragedia de las caucherías, el Centro Nacional de Memoria Histórica preparó en dos tomos un informe muy completo, compuesto de narraciones, relatos, mapas, e investigaciones, llamado Putumayo: La vorágine de las caucherías. Memoria y Testimonio, que usted, amable lector, puede descargar y leer libremente de los siguientes enlaces: 

Tomo 1:

Tomo 2:

Recuerden, quien no conoce su historia, está condenado a repetirla.

Un abrazo.

Fuentes:

https://www.revistaarcadia.com/impresa/especial/articulo/nueve-la-casa-arana-la-chorrera-amazonas/39012



viernes, 5 de mayo de 2017

A propósito del Necronomicón y otros bestsellers

En realidad, este artículo no trata sobre el Necronomicón como tal, sino que se refiere más bien, a su autor, Howard Philips Lovecraft, quien es muy reconocido como un escritor de Terror, o aún más allá, de terror mezclado con fantasía y mitología.

Sin embargo, pienso que sí es importante comenzar hablando del Necronomicón, que es el libro más famoso de H.P. Lovecraft y que, curiosamente, no fue escrito por él. El Necronomicón es un libro mágico, antiquísimo y prohibido, que contenía todo el conocimiento sobre los demonios que habitaban el mundo y que buscan ahora recuperarlo. Hasta el momento, pura ciencia ficción. 


A propósito de este libro, encontré esta reseña en Google Books:
Aunque los escépticos afirman que El Necronomicón es un tomo fantástico creado por H.P. Lovecraft, los auténticos investigadores de los misterios esotéricos del mundo saben la verdad: El Necronomicón es un volumen blasfemo de conocimiento prohibido escrito por el árabe loco Abdul Alhazred. Incluso hoy, a pesar de las tentativas por destruir todas las copias en cualquier idioma a lo largo de los siglos, aún existen algunos ejemplares, escondidos. Dentro de este libro encontrarás historias, ensayos y diferentes versiones acerca del libro blasfemo. A través de los testimonios de Robert Silverberg, Frederick Pohl, John Brunner y el propio Lovecraft, entre otros, ahora tú también puedes aprender el verdadero saber de Abdul Alhazred y conocer de primera mano el ignoto poder que se encuentra entre sus páginas.  
De acuerdo a esto, el Necronomicón no solamente existió (y existe en la actualidad) sino que Lovecraft lo conocía y lo utilizó de manera subrepticia en sus obras. Pura teoría de la conspiración, a mi gusto, y sin fundamentos reales. 

Pero volviendo a lo importante, Lovecraft se hizo su propia fama, al construir todo un mundo de seres extraños y repugnantes (palabra que él mismo usa bastante en sus relatos), y de este mundo, tal vez el más famoso de los monstruos, es Cthulhu (pronunciado como Tululu en South Park -Sí, tan famoso que fue parodiado en South Park).

Se trata de un horrendo demonio del interior de la Tierra, que "mide unos 10 kilómetros de altura), con cabeza de pulpo o calamar, y abotargado cuerpo de dragón, con sus respectivas alas rudimentarias. Tiene la capacidad de alterar su forma, aunque siempre es básicamente la misma. Su cuerpo escamoso está compuesto por una sustancia distinta a las que se encuentran en nuestro planeta, una especie de masa gelatinosa que lo hace prácticamente indestructible. De todos modos, incluso si su cuerpo físico es destruido por completo (cosa muy improbable), su naturaleza extraterrenal lo haría volver a formarse en horas. Fue uno de los conquistadores de la Tierra y dominó desde las profundidades del océano." (De Wikipedia)


Y precisamente, debido a sus características, se convirtió en el personaje central (pero nunca protagonista) de la obra de Lovecraft, al punto de que ha tenido apariciones en cientos de series de TV, películas, cómics, video juegos y hasta música.
 
Cthulhu (nombre cuya pronunciación correcta también es objeto de debates, ya que Lovecraft tiende a la ambigüedad en estos aspectos) se ha hecho más famoso que su mismo creador. Pero bueno, volviendo a éste, es interesante leer sus obras, la mayoría, cuentos cortos llenos de elementos fantásticos y aterradores, en donde definitivamente se nota la influencia de otro grande, Edgar Allan Poe. 

Su lectura no es fácil, pero sí muy interesante y decididamente, un punto de encuentro de la literatura universal, que nos permite entender el porqué de muchas corrientes actuales en creaciones literarias y otras como  el cine y el cómic. 

¡Nos leemos en una próxima! 

lunes, 3 de abril de 2017

¡No dejes pasar a Kairós!

Este no es otro artículo sobre mitología griega. Bueno, en realidad sí, un poco.

Pero más que eso, se trata de una de esas pequeñas reflexiones que aparecen inesperadamente durante un día cualquiera. El pensamiento desocupado de hoy, es un refrán español, de no muy extendido uso en Colombia, pero que particularmente me gusta, y ahora que conozco su origen, me gusta aún más:

La conocí hace muchos años, a través de la canción Masacre y Aniquilación, de un grupo catalán, llamado La Trinca. Este grupo era lo más divertido e irreverente de la escena de la música en español en la década de los 70 y 80. Y aún hoy, escuchar sus letras y adaptaciones es divertido y refrescante entre tanto Pretty boy

La ocasión la pintan calva, trata de las condiciones de un momento, que hacen que se vuelva ideal para lograr un objetivo. Por ejemplo: Te acaban de pagar... le subieron al pasaje de Transmilenio... Siempre has querido una moto... !La ocasión la pintan calva! 

Pero, volviendo al inicio del texto, ¿En dónde quedó el cuento de la mitología griega? Pues, como supondrá el lector, Kairós, mencionado en el título de este artículo, tiene una estrecha relación con este dicho popular; Kairós, una diosa hermosa (Creo que no he visto la primera descripción de diosas griegas que no sean calificadas como "hermosas") que era representada en movimiento, con alas o con ruedas, pero nunca quieta... aunque lo más significativo era su peinado, con un mechón de cabello "hermoso" (de nuevo) en la parte de adelante, pero totalmente calva en la parte de atrás. -Peinado que cualquier goleador de la Eagle League envidiaría-. 

Y es aquí, en donde el dicho cobra sentido y además, valor. Sentido, porque cuando la mitología griega fue adoptada por los muy creativos romanos, Kairós pasó a llamarse Ocasione, u Oportunidae, pero de todos modos, seguía siendo pintada "retratada, dibujada, imaginada" calva.     

Y Valor, porque allí surge, por fin, la parte bonita, la reflexión de toda esta historia. Poder tomar a Kairós, era fácil si se hacía cuando venía, pero era imposible, si la dejabas pasar. Tiene mucho más sentido si lo decimos en términos de mitología romana y no griega: Debes tomar a la Ocasión cuando viene, porque cuando se va, será imposible. 
Al final, es solo eso: Debemos tomar las oportunidades cuando vienen, porque éstas están siempre en movimiento, y si las dejamos pasar, es posible que nos arrepintamos. 





jueves, 5 de enero de 2017

Aura o las violetas

Parece ser uno de los temas que más rápidamente se convierten en populares. Bien por el gusto de los lectores, bien por la gracia y magnitud con que es escrito. Se trata de las tradicionales historias de amor que por diversas razones, se vuelven inmortales debido a su imposibilidad. Tal vez, el primer ejemplo que se nos viene a la cabeza es la magistral obra de Shakespeare, Romeo y Julieta.




En algunos casos, estos amores no solo son una historia típica de romance dificultoso sino también comparten un sino trágico: terminan en muerte. -Por eso se me hace extraño cuándo tantos adolescentes publican en redes sociales que quieren amor a lo Romeo y Julieta... o las letras de las canciones del otro Romeo (Santos)... ¿Será que no conocen que se trata de un amor trágico, nunca consumado, corto y que termina con los pies por delante?-. Divago de nuevo.   

¿Cuál es entonces el motivo de escribir este artículo sobre tan trillado tema? Solo uno: leí Aura o las violetas, de José María de la Concepción Apolinar Vargas Vila Bonilla más conocido como José María Vargas Vila, y llegué a estas reflexiones.

Antes de seguir, es importante resaltar que el relato de 1887, es una obra magistral de la literatura colombiana, exquisita al ser leída y repensada. ¿Qué tiene de especial? En mi opinión, es un relato fresco de unas formas poéticas dignas de ser admiradas y extrañadas en nuestros tiempos. Ejemplo de esto es que mientras avanzaba en la lectura, iba tomando lista de frases notorias y poéticas, que se presentaban cada tanto. 
"Yo no he podido dudar nunca de la existencia de Dios, porque he visto sus reflejos en los ojos de mi madre. He tenido que forjarme la ilusión de un cielo, porque lo necesito para ella."
Aura o las violetas. José María Vargas Vila

Como dato que vale la pena agregar, Aura o las violetas se convirtió, en 1922, en la primera de la fila en la interminable discusión entre si es mejor el libro o la película: Aura o las violetas dio inicio al cine colombiano (en el momento en se escribe el presente artículo, se exhibe en cartelera El Paseo 4, así que mire usted, amable lector, a dónde hemos llegado).   


Vale la pena, entonces entregarse a los clásicos, a los autores de los que alguna vez hablamos en la clase de literatura del colegio, y descubrir, a través de sus letras inmortales, por qué se hicieron parte obligada de los currículos de la lengua castellana. Seguramente reconoceremos en Vargas Vila al autor más poético de Colombia.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Cuando un final es más que un final

O el síndrome del vacío existencial al terminar de leer un libro.

¿Has tenido esa sensación de "malparidez" y desubicación al terminar de leer un libro y quedar como suspendido unos minutos u horas, en un limbo de tu vida que no pareciera tener futuro? La pregunta es larga, pero el sentimiento es muy conocido por cualquiera que, sin ser necesariamente un lector empedernido, disfruta de la lectura y devora unos buenos libros al año.


A propósito de este sentimiento, quiero recordar una frase que he escuchado muchas veces pero que no podría identificar un origen o autor claro:  
Después de leer un libro, uno no vuelve a ser el mismo.
 Y es que es muy cierto, el impacto que puede tener un libro sobre una persona, sobre su vida, pensamiento y particularmente, sentimientos. Esto aplica no solamente a los textos narrativos, sino también, y aunque parezca raro, a textos académicos, científicos, etc. Lo importante es cómo sea digerido por el lector. 

A propósito de este sentimiento, quiero añadir uno nuevo que podría ser llamado: El escalofrío de la última línea. ¿A qué se refiere o en que difiere del anterior? Simplemente en que el vacío existencial depende del libro completo, mientras que el escalofrío nace de un pico emotivo (giro dramático, dirían los expertos) en el final del libro (últimas líneas o último párrafo), que al ser totalmente inesperado, te crean una sensación de adrenalina que sientes la necesidad de compartir inmediatamente con alguien.


En esta misma línea, traigo el recuerdo de dos libros que me produjeron ese escalofrío: La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne,y más recientemente, La máquina del tiempo. de HG Wells. 

Por supuesto, solo se trata de una pequeñísima muestra de un universo gigantesco de vacíos existenciales y escalofríos de última línea. Y obviamente, no daré ningún "spoiler" sobre estas dos tramas. Pero recomiendo mucho, a quien no las haya leído, que las disfrute... y a quien conozca más vacíos y escalofríos, a compartir su experiencia conmigo y con los lectores. 

Trató de tener los ojos abiertos, pero lo quebrantó el sueño. Cayó hasta el fondo de una substancia sin tiempo y sin espacio, donde las palabras de su mujer tenían un significado diferente. Pero un instante después se sintió sacudido por el hombro.

-Contéstame.
El coronel no supo si había oído esa palabra antes o después del sueño. Estaba amaneciendo. La ventana se recortaba en la claridad verde del domingo. Pensó que tenía fiebre. Le ardían los ojos y tuvo que hacer un gran esfuerzo para recobrar la lucidez.
-Qué se puede hacer si no se puede vender nada -repitió la mujer.
-Entonces ya será veinte de enero -dijo el coronel, perfectamente consciente-. El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde.
-Si el gallo gana -dijo la mujer-. Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo pueda perder.
-Es un gallo que no puede perder.
-Pero suponte que pierda.
-Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso -dijo el coronel.
La mujer se desesperó.
«Y mientras tanto qué comemos», preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía.
-Dime, qué comemos.
El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder:
-Mierda.
 El Coronel no tiene quien le escriba (Gabriel García Márquez)

Un abrazo lector. 



martes, 8 de noviembre de 2016

La Rebelión en la Granja... y sus semejanzas eternas

Rebelión en la Granja, o Animal Farm (por su nombre original en inglés) fue escrito por George Orwell en 1945.

Libro en PDF

Como no se trata de hacer una sinopsis o un resumen, puesto que de eso está plagada la red, solamente quiero compartir un par de experiencias al haberme encontrado con este libro. 

Lo primero que hay que decir, es que sin duda, se empieza a leerlo como si se tratara de alguno de los cuentos de los hermanos Grimm, donde los animales hablan, sienten  y piensan como humanos... pero es aquí, en el pensar como humanos, donde empieza a distanciarse de los Grimm y se asemeja peligrosamente a las intrincadas realidades políticas, primero de la situación comunista en la que estaba enmarcada en su época y, solo por mencionar un ejemplo, de la actual situación en Venezuela.



La historia se enmarca en algo que se llama "Distopía" (ésta es una palabra que no conocía y que curiosamente, me la enseñó una angloparlante con quien trabajo). Este término se refiere a ese momento cuando las utopías fallan y se convierten en algo mucho peor que lo que trataban de cambiar. De nuevo, me huele a Venezuela.

Por último, el libro Rebelión en la granja, es una lectura divertida, corta y crítica, que invita al lector a reflexionar sobre muchos aspectos de la realidad política de nuestros países, y que definitivamente, no perderá validez y relevancia en un buen tiempo. 

(Este texto fue escrito el 8 de noviembre, día de las elecciones en Estados Unidos, y no sabemos si el próximo Cerdo Napoleón sea elegido hoy).  



viernes, 27 de enero de 2012

El Hay Festival


Por estos días suena mucho el festival de literatura y Artes que se realiza en Cartagena... y antes de querer exaltar, criticar o reflexionar, o lo que sea al respecto, quiero comentar a ustedes algo de lo que me enteré a propósito del referido festival.

Me indignaba escuchar a los medios hablar del Hay Festival /(j)ái féstival/ con una clara pronunciación inglesa. Me pregunté entonces ¿Si es un festival de literatura (aunque no solo en español) por qué su nombre obedece a una pronunciación tan ajena a la lengua de Castilla?

Buscando sus orígenes, me di cuenta que el festival nació en una población de Hay-on-Way en el principado de Gales. De allí su nombre... y no sólo eso, sino que personas como Bill Clinton lo definieron como el Woodstock de la mente, casi nada de título.

Este festival nace como una necesidad de acercar a escritores, músicos, pintores, políticos y gente de artes en general con la gente del común, de a pie.. como usted o yo. -Lo de la política como un arte me remite a la retórica, la tragicomedia y hasta los llamados Stand-up comedy... que luego pasan a ser sit-down tragedy-.

Pero volviendo al tema, no sólo entiendo ahora el porqué de tan extranjero nombre, sino la importancia del festival en un país donde las artes sobreviven a punta de amor propio.
¡Hay que aprovecharlo!

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