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jueves, 2 de marzo de 2023

Guainía 2 - Cerros de Mavecure, una leyenda de amor



 A partir del Puerto en Inírida y hasta la comunidad de El Remanso, habría alrededor de dos horas y media en lancha rápida. Los paisajes a izquierda y derecha se veían iguales: el inmenso río Inírida -ahora crecido por el invierno que atravesaba el país- chocaba con paredes inexpugnables de árboles gigantescos; sabíamos que a lado y lado, solo había selva. 


Río Inírida. Camino a la Comunidad El Remanso. Guainía, Colombia. 
Fuente propia. 

El Remanso es un resguardo indígena Puinave, que me ofreció más comodidades de las que creí que iba a encontrar, entre ellas,  electricidad durante casi todo el día. Además de esto, las personas de la comunidad nos recibieron con inmenso cariño, que casi nos hacía sentir en casa. Después de almorzar, lo que también sería una rica experiencia cultural, haríamos el primer ascenso a uno de los famosos Cerros de Mavecure, el Cerro Diablo.  

Comunidad El Remanso, Guainía. Fuente propia.














El ascenso fue absolutamente emocionante. Recuerdo como lentamente nos acercábamos a la inmensa formación rocosa y que en algunos puntos, se veía más vertical y difícil y en esos puntos, una inmensa soga colgaba de la montaña para ayudar a los que como yo, no son muy experimentados en este tipo de senderismo. Del Cerro Diablo, recuerdo particularmente una caída que sufrí, apenas un resbalón de menos de un metro, pero que me dejó un pequeña herida que sangró bastante. Hoy, esa pequeña cicatriz en mi brazo derecho, es uno de los recuerdos más bonitos que traje de ese viaje. 

Una pequeña caída, un gran recuerdo. 


Finalmente, al lograr la cima del cerro, la vista era simplemente espectacular. Hacia el sur, se divisaban los Cerros Pajarito y Mono, y hacia el norte, la inmensa llanura que marca el punto donde se unen la Orinoquia con la Amazonia. Para ser el primer día, me sentía más que satisfecho con esta pequeña hazaña personal. 

Vista desde la cima del Cerro Diablo.


Llegaba entonces el momento de descansar en unas inmensas malokas, solamente separadas por cortinas y algunos maderos. Después de un largo día, el descanso fue absolutamente reparador. 

El día siguiente me presentaba una hermosa experiencia, además del necesario cambio de calzado para evitar el accidente del día anterior. Este día cruzamos el río Inírida y nos dirigimos hacia el Cerro Mavicure, el único que queda al costado oriental del río y por el que todo el conjunto rocoso recibe su nombre; su ascenso fue un poco más exigente que el del Cerro Diablo, e incluso, en algunos sectores, era necesario el uso de escaleras planas hechas en madera y sogas en algunos sectores, sin embargo, nada demasiado complejo. 

Ascenso al Cerro Mavecure. Guainía, Colombia. Fuente propia. 


La vista allí es espectacular -Por cierto, es donde se toman las fotos más comunes en redes sociales, ya que desde la cima de Mavecure, se ven en frente los cerros Pajarito y Mono-. El sitio es tan especial, que fue escogido por Juan David, uno de los compañeros del tour, ¡para proponerle matrimonio a su novia Liliana! ¡Bendiciones, parcero!

Acompañado de mi guía, Jesualdo. 




Volviendo al tema, y como sucede con todos los sitios naturales que gozan de una belleza impresionante, su origen mítico está cargado de historias interesantes que los primeros pobladores creen. Esto mismo sucede con los Cerros de Mavecure. Aunque hay al menos unas cuatro versiones, todas coinciden en algunos elementos básicos:

Inírida era el nombre de una hermosa princesa, y la fama de su belleza llegó a otros pueblos originarios, particularmente del Vaupés, desde donde un joven guerrero llegó para enamorarla. Sin embargo, Inírida no estaba interesada en los asuntos del amor, sino que más bien, prefería disfrutar de la naturaleza: hablaba con los ríos y con los árboles. El joven, al ver que no contaba con la atención de la princesa, decidió preparar un brebaje a base de puzana, una hierba propia de esta zona, que despide un aroma delicioso, y que según dicen, hace que las personas se enamoren perdidamente. Sin embargo, tal vez debido a un mal calculo de cantidad, la princesa perdió la cordura y luego de deambular por los cerros días y noche, encontró refugio en el Cerro Pajarito, en donde ella y la montaña se hicieron uno solo. Los hilos de agua que bajan del cerro son, por supuesto, sus lágrimas, y su legado, son las hermosas flores de Inírida, endémicas de la zona. 
Según los pobladores, en el Cerro Pajarito se ve una especie de ventana,
que es donde mora la Princesa Inírida. Fuente propia. 

Ese mismo día, nos embarcamos hacia el llamado Caño San Joaquín. Este es un afluente del Río Inírida, y presenta unas aguas de tonos rojizos que se mezclan con el color negro propio de los ríos selváticos. Allí, por primera vez, vi a las famosas toninas, o delfines rosados, juguetear a unos cuantos metros. Un espectáculo de la naturaleza, y de la Orinoquia, que me permitían cerrar el día, de la mejor manera. 

El Caño San Joaquín es un afluente rojizo del Río Inírida.


Aún tenemos tiempo. Veremos qué más nos depara este hermoso departamento de muchas aguas. 

martes, 3 de enero de 2023

Guainía 1 - Tierra de muchas aguas

Un sueño hecho realidad es visitar el departamento de #Guainía, en #Colombia. 

Resulta corto todo lo que se puede ver en artículos de blogs y redes sociales, videos de viajeros y reseñas de sitios turísticos especializados, para cuando se llega a pisar la pista del aeropuerto César Gaviria Trujillo de la ciudad de #Inírida, la capital departamental, y se empieza a sentir a Guainía, su naturaleza, su cultura y su gente. 

Cuando una idea se mete en la cabeza y en el corazón

Aunque conocía la teoría de la organización política del país, las capitales departamentales (y los juegos de trivias que se hacían con compañeros del colegio al respecto), Guainía no despertaba un mayor interés en mí, más que por lo exótico y misterioso que pudiera resultar. Sin embargo, fue gracias a la pandemia y al confinamiento de 2020, con su consecuente crisis para empresas de ciertas áreas -entre ellas el turismo-, que tuve la oportunidad de conocer un poco más de cerca, lo que se convertiría más tarde en una obsesión: conocer el Guainía y sus principales atractivos naturales. Así que en ese marco de naciente solidaridad y resiliencia, me encontré con el anuncio de una operadora turística que, transmitiendo desde Inírida, haría un tour virtual por los majestuosos #CerrosdeMavecure y la #EstrellaFluvialDelOriente. Por supuesto, me animé a la idea, sabiendo que la inversión era corta y podría aprender mucho, y así fue. 

Este tour de un par de horas, resumió con fotos, videos y narración de anécdotas en primera persona, lo que en realidad es un viaje de al menos 4 días; pero más allá de eso, me motivó -vehementemente- a conocer en persona este inmenso tesoro natural y cultural de #Colombia. 

Compra vuelos... luego veremos

Así que durante un par de años, estuve acariciando la idea de realizar el viaje, con algo de temor, debo confesar, ya que el destino aún me parecía lo suficientemente incógnito. Finalmente, compré los vuelos y me contacté con la Operadora turística que se encargaría de todo allá, de esta forma, me forzaría también a cumplir este sueño. 

Ya llegado el momento de viajar (y de cumplir con exacta fidelidad las recomendaciones de la agencia), llegó el esperado momento de la aventura, y mágicamente, todos los temores desaparecieron. Era solamente yo a punto de vivir una experiencia que estaba seguro, sería increíble. Efectivamente, así lo fue.

Río Guaviare, en cercanías a Inírida. Fuente propia

Y fue precisamente, antes de pisar la pista de aterrizaje del aeropuerto de Inírida, que la magia del lugar invadía el alma de quienes llegaban a ella por primera vez: inmensas extensiones de tierra forradas con un exuberante color verde, hasta donde llegaba la vista: no pueblos, no caseríos, no carreteras, solo selva. Eso sí, unos gigantescos y caudalosos cuerpos de agua, que extrañamente, algunos se veían marrón (como todos los ríos que yo conocía) y otros negros, profundamente negros, como si absorbieran la luz del sol y no la dejaran escapar. Más tarde entendería el porqué de esta diferencia. 

Saluda a la "tierra de muchas aguas"

Lentamente, mientras el pequeño avión Embraer de la empresa Satena, se acercaba a la pista, ya se podía divisar las motos, los pocos carros, las casas y cuadras, que componen a la ciudad de Inírida. El capitán nos daba la bienvenida y a partir de allí, la temperatura no bajaría nunca de los 30ºC. 

La pequeña aeronave que voló de Bogotá a Inírida. Fuente propia. 

Allí en el aeropuerto, la encargada de la agencia turística reuniría al grupo completo (que en gran cantidad veníamos en el mismo vuelo, y en menor porcentaje, había llegado a la ciudad unos días antes), un par de arreglos con los mototaxistas (que llaman Toritos, por la referencia que usa el fabricante de estos vehículos) para que nos llevaran, en pequeños grupos, hasta el puerto sobre el #RíoInírida, en donde una pequeña lancha a motor, nos llevaría en un recorrido de un poco más de dos horas, a nuestro primer destino: Los Cerros de Mavecure. 


Guainía significa "Tierra de muchas aguas", en idioma Ticuna-Yurí, y no podría pensar en otro nombre que le hiciera un mejor homenaje. 

Esto apenas comenzaba. 

    

martes, 8 de noviembre de 2016

La Rebelión en la Granja... y sus semejanzas eternas

Rebelión en la Granja, o Animal Farm (por su nombre original en inglés) fue escrito por George Orwell en 1945.

Libro en PDF

Como no se trata de hacer una sinopsis o un resumen, puesto que de eso está plagada la red, solamente quiero compartir un par de experiencias al haberme encontrado con este libro. 

Lo primero que hay que decir, es que sin duda, se empieza a leerlo como si se tratara de alguno de los cuentos de los hermanos Grimm, donde los animales hablan, sienten  y piensan como humanos... pero es aquí, en el pensar como humanos, donde empieza a distanciarse de los Grimm y se asemeja peligrosamente a las intrincadas realidades políticas, primero de la situación comunista en la que estaba enmarcada en su época y, solo por mencionar un ejemplo, de la actual situación en Venezuela.



La historia se enmarca en algo que se llama "Distopía" (ésta es una palabra que no conocía y que curiosamente, me la enseñó una angloparlante con quien trabajo). Este término se refiere a ese momento cuando las utopías fallan y se convierten en algo mucho peor que lo que trataban de cambiar. De nuevo, me huele a Venezuela.

Por último, el libro Rebelión en la granja, es una lectura divertida, corta y crítica, que invita al lector a reflexionar sobre muchos aspectos de la realidad política de nuestros países, y que definitivamente, no perderá validez y relevancia en un buen tiempo. 

(Este texto fue escrito el 8 de noviembre, día de las elecciones en Estados Unidos, y no sabemos si el próximo Cerdo Napoleón sea elegido hoy).  



miércoles, 11 de noviembre de 2009

20 años sin el muro, pero...

Hace 20 años que cayó el ignominioso muro que dividía Berlín y así mismo, el mundo en dos gigantescos bloques económicos y políticos. El mundo celebra este 20mo aniversario como una victoria sobre la demencia humana que, sin embargo, parece seguir resurgiendo de vez en cuando.


Ejemplo claro es el eterno problema arabe-israleí que deja miles de muertos y una promesa de no terminar nunca. Allí mismo, se ha levantado otro muro infame que divide familias, no solo de sangre, sino también de origen, porque recordemos, estos pueblos tienen un origen común y son estas tradiciones -a la larga- las que han generado tantas disputas.

O ¿Qué tal la situación en Belfast, Irlanda del Norte, donde un muro divide a los católicos de los protestantes porque ambos son increíblemente agresivos con los otros? Parece mentira, pero en verdad existe (foto de abajo). Cuando son religiones que no son opuestas en cuanto a creencias sino tan solo, en ritos. ¿Qué pasa? Como dice Ricardo Arjona: "En este mundo hay más religiones que niños felices".


En plenas tierras africanas, golpeadas históricamente por el mundo entero, y en pleno siglo XXI, una dizque potencia europea tiene colonias rodeadas por muros, que se convierten en sitio de muerte de miles de nativos que buscan pasar al otro lado en busca de un futuro mejor. Esto sucede en Ceuta y Melilla, colonias españolas en Marruecos, aunque los europeos dicen que no son colonias porque ya estaban unidas a España desde antes del Sultanato Marroquí.



Ceuta - Comunidad Autónoma de España


Melilla - Comunidad autónoma de España


Y dando vueltas por la red me encontré con este otro curioso caso. El Muro de Chipre, que divide la pequeña isla en la República de Chipre y una ficticia República Turca del Norte de Chipre que no es reconocida más que por Turquía. Aunque la situación de violencia y discriminación no se hace presente, sí es evidente la absurda tendencia divisionista del hombre.



Y por último, un célebre y triste caso de nuestro continente. El Muro de la frontera Estadounidense y mexicana. Creado para detener el paso ilegal de inmigrantes y -aunque sea un poquito- el del narcotráfico. Desde que se construyó fue llamado por los mexicanos: el muro de la vergüenza.

El caso berlinés es un ejemplo claro de que las barreras entre los seres humanos sobran, y a pesar del mensaje, miles de muros se siguen levantando periódicamente para separarnos los unos de los otros.

¿Cuántos más se levantarán en el futuro? Podríamos pensar que no muchos... pero hay quien parece seguir uniendo ladrillos...


lunes, 14 de julio de 2008

Y hablando de las relaciones binacionales...


¿Más pueblos hermanos para dónde?

Sobre un rumor

Hace unos días escuché que este año la Señorita Universo -título un poco ostentoso para un concurso- podría ser la colombiana, por fin. En un tierra donde nos enorgullecemos de tener las mujeres más hermosas del planeta, solo ostentamos una Miss Universo en toda la historia, por supesto, antes de sus inclementes críticas, diré que es un asunto poco trascendental y que significa poco para el 90% de colombianos.

Sin embargo, me llamó la atención un rumor que explicaba el porqué del favoritismo colombiano: la imagen nacional. Resulta entonces, que el concurso destinado a calificar belleza, porte, elegancia, etc y muchos etc. repetidos, no es sino un negocio que funciona como una vitrina. Lo que pasa en el país se ve reflejado, no en las candidatas, sino en los jurados, según parece.

Lo que apoyaría esta teoría es el virreinato de colombianas en la década del 90 cuando una nueva constitución esperanzaba al país. Por otro lado, la imagen colombiana, a pesar de ser muy buena internacionalmente, no fue suficiente para vencer la imagen del vecino país.

En últimas Chávez es más bonito que Uribe. Gracias, me dedicaré solo a ver fútbol.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Chávez tenía razón

Sí, así como lo leen. Chávez, el magnánimo presidente de la República Bolivariana de Venezuela, tenía razón cuando se dio a entender como la reencarnación del Libertador Simón Bolívar, aquel estratega militar, en todo el sentido de la palabra, que dio la preciada independencia a 5 naciones latinoamericanas del despótico dominio colonialista de España.

Pero antes de entrar en el tema, echemos un vistazo a lo que fue la vida de Bolívar a partir de 1821, cuando el 6 de Agosto se ratificó, en La Villa del Rosario de Cucutá, lo decretado en el Congreso de Angostura de 1819: La creación de la República de Colombia con la unión de los departamentos de Venezuela, Quito y Cundinamarca y además, el nombramiento del Libertador como su presidente.

A partir de este momento, Bolívar se dirigió a Guayaquil donde se reunió con José de San Martín para discutir temas sobre la independencia del Perú y el Alto Perú. Nunca se supo con exactitud qué pasó allí, pero Bolívar se dirigió entonces, a liberar estas tierras del domino realista.


En Junín, el 6 de agosto y Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, y en compañía de Sucre, Bolívar liberó al Perú y se creó, en su honor, la República de Bolivia.

Mientras todo esto ocurría, en Santa Fe, Santander, ejerciendo como vicepresidente de la Gran Colombia, resistía los embates que sufría la joven república, primero buscando los muchos recursos económicos que pedía la guerra independista del Perú; segundo, tratando de organizar la república en cuanto a leyes sobre economía, educación, abolición de la esclavitud, entre otros; y tercero, tratando de controlar las conspiraciones que nacían en Caracas bajo el liderazgo de Páez, que en últimas, determinó la secesión de la Gran Colombia por su sed separatista.

Bolívar, mientras tanto, había redactado él mismo, la Constitución Bolivariana -Especial connotación a este término, por favor- donde se creaba un estilo de gobierno monocrático, que lo definía a él como presidente vitalicio de la República, pero además, de carácter hereditario.

Nuestro glorioso Libertador había perdido el rumbo. Y no solo por este hecho: queda comprobado en la correspondencia sostenida con el mencionado Páez, como un señor de nombre Leocadio Guzmán, viajaría desde Caracas hasta Lima y Quito (y obviamente Santa Fe) y por el camino, por orden de Bolívar, debía recolectar las firmas de miles de campesinos que apenas sí sabían escribir, todo para justificar la implantación de la nueva constitución. Por otro lado, la correspondencia sostenida con el vicepresidente, demostraba que, al menos en el papel, Bolívar aparentaba tener otros planes. Su vida se volvió, a partir de allí, una lucha por la dictadura, llena de contradicciones y de ataques contras las leyes que él mismo estableciera en congresos anteriores.

Cuando en 1826, regresó a Santa Fe, su constitución había generado tal revuelo a lo largo y ancho del país, que no pudo llevarla a cabo y por el contrario, derrotó su sueño de ver a una Hispanoamérica unida y poderosa. Renunció entonces a la presidencia y enfermo y débil, se retiró a Santa Marta, donde murió el 17 de diciembre de 1830.

Simón Bolívar, grande entre los grandes, tiene el honor ganado y la gratitud de todos los hijos de estas tierras que debemos a él, y a su astucia militar, la libertad tan añorada. Lamentablemente, esta astucia militar no se comparaba con sus ímpetus políticos que le hicieron cometer algunos errores que, a fin de cuentas, también marcaron lo que somos hoy como países andinos.
Hoy, al parecer, Hugo Chávez tiene razón en creerse la reencarnación de Bolívar: Pero tomó a ese débil personaje de 1827 a 1830. Un hombre que limitó su grandeza al no ver ya nada que libertar. Un hombre que quiso perpetuarse en el poder, con características monásticas; cuando fue eso, precisamente, contra lo que tanto había combatido apenas unos años atrás. Un gran militar sin duda, pero un terrible dirigente político.
Hugo Chávez pudo haber sido la reencarnación del Bolívar grande de Angostura, de la Sociedad Patriótica, de la Carta de Jamaica o del Manifiesto de Cartagena, todas sin duda, muestra de la grandeza de este hombre.

domingo, 12 de agosto de 2007

A propósito de RCTV

Hace poco se publicó en El Tiempo, diario de principal circulación en Colombia, una caricatura en la página Monos, que sale todos los días, una escena donde un rey recibía por parte de su Visir, el reporte sobre el estado del reino, ésta fue la conversación:
- Visir: Su majestad, me alegra informarle que la tasa de alfabetización de los súbditos está creciendo en buen nivel.
-Rey: En ese caso, tendré que empezar a pensar en la censura.

Para el lector de mente rápida, se hace evidente desde este punto el tema de este artículo.

No sé si fue casualidad. Tengo entendido que las historietas del diario están programadas por un período de tiempo, lo que diría que en realidad fue una jugada del destino que esta historia de un sólo cuadro, dos personajes y un globo de diálogo por cada uno, cuadrara de forma tan perfecta tanto temporal como políticamente con los hechos ocurridos en Venezuela con la no renovación de la concesión a Radio Caracas Televisión.

Es duro ser un dictador y no tener a los medios de su lado, pero eso es algo que la prensa no entiende, es algo que Derechos Humanos no logra captar, es algo que al concepto de Libertad de Prensa y Expresión no le compete, es simplemente una jugada legal de un gobierno que quiere lo mejor. Y como dijo Homero Simpson: ¡Por cierto, eso fue puro sarcasmo!

Lo increíble es ver como hay cientos de imbéciles festejando en las calles mientras el gobierno de la hermana república (aunque ya estamos pensando que es adoptada), les cierra los caminos a la discusión y libre circulación de ideas. Por supuesto, el pueblo venezolano no es sino otro de tantos que, como el nuestro muchas veces, sucumbió ante el caudillismo de las fórmulas mágicas que como espermas en el balcón, se fueron apagando mientras la horrible noche volvía a aparecer en el horizonte y con sus vientos de cambio obligaba a aquel que era su salvador a convertirse en el único con la posibilidad de pensar mientras llenaba el orgullo patriota con lastimeros ataques a otros pueblos y dirigentes. (Por supuesto, no quiero defender al sobrino del Tío Sam, porque entre estos dos, que entré Belcebú y escoja, seguramente no se llevaría a ninguno).

Pero fueron estas inútiles arengas las que le formaron todo un nombre en el ámbito internacional, que de una u otra forma, logró incrementar su nombre y renombre como el nuevo Bolívar, que ahora vemos no pasa de ser un nuevo Morillo.

¿Qué más pueden esperar los venezolanos? seguramente, el cierre de otros canales y emisoras (5 y 30 respectivamente según diarios internacionales) como ya se ve venir con las declaraciones en contra de Globovisión, por mencionar uno de los más importantes.

¿y en Colombia nos quejamos de dictadura? Vean pues que en Venezuela no se pueden quejar porque en ese caso le cierran la boca con una banderita tricolor que cada vez ve más grande la franja roja, mientras las estrellas se convierten en policías antimotines acallando las voces de protesta que a cada segundo observan cómo la alguna vez libre y democrática República de Venezuela se convierte en un campo de concentración político, bajo la débil excusa del socialismo del siglo XXI.

Pueblos Bolivarianos... Colombia, Perú, Ecuador (donde la cuestión no mejora), Bolivia (sin comentarios) y Venezuela...¡A Despertar!

Chavismo en Colombia:

¡Peligro!Como lo ven, señores. Ya van varios casos de políticos chavestias (no es error de digitación) en Colombia haciendo proselitismo (el hecho de buscar partidarios para una causa o religión).

La más reciente ocurrió en Baraona, Atlántico, en una cumbre del POLO, sí, del Polo Democrático Alternativo. De la supuesta fuerza de cambio y la supuesta salvación nacional.

Colombianos, fijémonos que cuando una madre le dice a su hija que no le gustan sus amistades, por algo será... y no sé a ustedes, pero a mí no me gustan las amistades del Polo!

Muy rápidamente los agente del DAS grabaron las intervenciones de un señor Pirela (Chavestia de corazón), en la mencionada cumbre y tomaron las cartas necesarias en el asunto. No es censura o ataque a la libre expresión, el delito es Proselitismo político por parte de partidos y naturales extranjeros.

Ahora, si un colombiano decidiese libremente convertirse al (Des)Chavetismo está en todo su derecho.

Estas personas venezolanas fueron devueltas a la frontera y no se hizo esperar la reacción general del pueblo colombiano, que con la bravura y valentía de siempre... No dijo nada. Pero así somos, lo bueno es no dejarnos caer tan fácilmente.

Igual, el problema queda adentro, porque el Polo sí es un partido nacional, con el derecho de participar libremente en elecciones y de gobernar en el caso de ser elegido. La invitación es a ver lo que está pasando más allá de los llanos orientales y tomar conciencia.

Cuando no tengamos ni señales de humo, porque las demás señales fueron censuradas... no esperemos a un caudillo que nos saque del hueco, seguramente nos hundirá más.

Originalmente publicado el martes 29 de mayo de 2007

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