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A propósito de RCTV

Hace poco se publicó en El Tiempo, diario de principal circulación en Colombia, una caricatura en la página Monos, que sale todos los días, una escena donde un rey recibía por parte de su Visir, el reporte sobre el estado del reino, ésta fue la conversación:
- Visir: Su majestad, me alegra informarle que la tasa de alfabetización de los súbditos está creciendo en buen nivel.
-Rey: En ese caso, tendré que empezar a pensar en la censura.

Para el lector de mente rápida, se hace evidente desde este punto el tema de este artículo.

No sé si fue casualidad. Tengo entendido que las historietas del diario están programadas por un período de tiempo, lo que diría que en realidad fue una jugada del destino que esta historia de un sólo cuadro, dos personajes y un globo de diálogo por cada uno, cuadrara de forma tan perfecta tanto temporal como políticamente con los hechos ocurridos en Venezuela con la no renovación de la concesión a Radio Caracas Televisión.

Es duro ser un dictador y no tener a los medios de su lado, pero eso es algo que la prensa no entiende, es algo que Derechos Humanos no logra captar, es algo que al concepto de Libertad de Prensa y Expresión no le compete, es simplemente una jugada legal de un gobierno que quiere lo mejor. Y como dijo Homero Simpson: ¡Por cierto, eso fue puro sarcasmo!

Lo increíble es ver como hay cientos de imbéciles festejando en las calles mientras el gobierno de la hermana república (aunque ya estamos pensando que es adoptada), les cierra los caminos a la discusión y libre circulación de ideas. Por supuesto, el pueblo venezolano no es sino otro de tantos que, como el nuestro muchas veces, sucumbió ante el caudillismo de las fórmulas mágicas que como espermas en el balcón, se fueron apagando mientras la horrible noche volvía a aparecer en el horizonte y con sus vientos de cambio obligaba a aquel que era su salvador a convertirse en el único con la posibilidad de pensar mientras llenaba el orgullo patriota con lastimeros ataques a otros pueblos y dirigentes. (Por supuesto, no quiero defender al sobrino del Tío Sam, porque entre estos dos, que entré Belcebú y escoja, seguramente no se llevaría a ninguno).

Pero fueron estas inútiles arengas las que le formaron todo un nombre en el ámbito internacional, que de una u otra forma, logró incrementar su nombre y renombre como el nuevo Bolívar, que ahora vemos no pasa de ser un nuevo Morillo.

¿Qué más pueden esperar los venezolanos? seguramente, el cierre de otros canales y emisoras (5 y 30 respectivamente según diarios internacionales) como ya se ve venir con las declaraciones en contra de Globovisión, por mencionar uno de los más importantes.

¿y en Colombia nos quejamos de dictadura? Vean pues que en Venezuela no se pueden quejar porque en ese caso le cierran la boca con una banderita tricolor que cada vez ve más grande la franja roja, mientras las estrellas se convierten en policías antimotines acallando las voces de protesta que a cada segundo observan cómo la alguna vez libre y democrática República de Venezuela se convierte en un campo de concentración político, bajo la débil excusa del socialismo del siglo XXI.

Pueblos Bolivarianos... Colombia, Perú, Ecuador (donde la cuestión no mejora), Bolivia (sin comentarios) y Venezuela...¡A Despertar!

Chavismo en Colombia:

¡Peligro!Como lo ven, señores. Ya van varios casos de políticos chavestias (no es error de digitación) en Colombia haciendo proselitismo (el hecho de buscar partidarios para una causa o religión).

La más reciente ocurrió en Baraona, Atlántico, en una cumbre del POLO, sí, del Polo Democrático Alternativo. De la supuesta fuerza de cambio y la supuesta salvación nacional.

Colombianos, fijémonos que cuando una madre le dice a su hija que no le gustan sus amistades, por algo será... y no sé a ustedes, pero a mí no me gustan las amistades del Polo!

Muy rápidamente los agente del DAS grabaron las intervenciones de un señor Pirela (Chavestia de corazón), en la mencionada cumbre y tomaron las cartas necesarias en el asunto. No es censura o ataque a la libre expresión, el delito es Proselitismo político por parte de partidos y naturales extranjeros.

Ahora, si un colombiano decidiese libremente convertirse al (Des)Chavetismo está en todo su derecho.

Estas personas venezolanas fueron devueltas a la frontera y no se hizo esperar la reacción general del pueblo colombiano, que con la bravura y valentía de siempre... No dijo nada. Pero así somos, lo bueno es no dejarnos caer tan fácilmente.

Igual, el problema queda adentro, porque el Polo sí es un partido nacional, con el derecho de participar libremente en elecciones y de gobernar en el caso de ser elegido. La invitación es a ver lo que está pasando más allá de los llanos orientales y tomar conciencia.

Cuando no tengamos ni señales de humo, porque las demás señales fueron censuradas... no esperemos a un caudillo que nos saque del hueco, seguramente nos hundirá más.

Originalmente publicado el martes 29 de mayo de 2007

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