Mostrando entradas con la etiqueta Crimen organizado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crimen organizado. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de diciembre de 2019

Bonanza cauchera: genocidio amazónico

"¿Cómo hablar de la bonanza cauchera, la que a comienzos del siglo XX se extendió por Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil y Venezuela, sin mencionar a José Eustasio Rivera?"

Así inicia el relato número 9 del Especial Memoria de la Revista Arcadia, publicado en 2014, que habla sobre uno de los genocidios -también llamado etnocidio- más grandes y tal vez menos documentados ocurridos en suelos de la Amazonia peruana y colombiana.

Hablar de bonanza cauchera es tomar un término económico de un período histórico difícil en términos sociales en Colombia -Si es que no toda la historia colombiana ha sido un gran y difícil período histórico en términos sociales-, pero ignorando que bajo esta bonanza se esconde un montón de relatos de crueldad y tortura que también se ha conocido como esclavitud del siglo XX. 

Tomada de https://www.portafolio.co/tendencias/casa-arana-interior-crimenes-perduran-137812
Hoy, la tristemente célebre Casa Arana es un colegio indígena que además, sirve de punto de encuentro a varios grupos indígenas que conmemoran esta tragedia, la tragedia de las caucherías, ya que esta edificación de principios de siglo XX fue uno de los centros de recolección del caucho. Allí, era comercializado y exportado a Europa, en donde se usaba para una variedad de objetos: neumáticos, zepelines, objetos médicos, etc. 

Sin embargo, a pesar de la bonanza económica que esto podría traer, personajes oscuros como Julio César Arana del Águila, a quien obviamente debe su nombre la mencionada casa, se encargó de enriquecerse de la explotación del caucho a costas de torturas, esclavitud y vejaciones de todo tipo hacia la población indígena de al menos 5 tribus diferentes. 
Tomada de BBC Mundo

Arana, para el desarrollo de su actividad, trajo a personas de raza negra, de Barbados (gracias a la cooperación inicial del gobierno Británico y sus colonias), que le ayudaban a "mantener y controlar" a los indígenas. 

Fuentes hablan de 30.000 indígenas muertos, otros dicen que 40.000 y según los relatos de los propios afectados, se dice que pueden llegar a 100.000 entre indígenas colombianos, peruanos, brasileños y ecuatorianos. 

En 1907, gracias a Walter Hardenburg, quien visitó la zona y relató las atrocidades que allí sucedían, el diario británico The Truth desató el escándalo internacional, obligando de cierta forma, a que el gobierno británico encargara a Casement, cónsul en Manaos, de la investigación sobre lo que acontecía al interior de la selva amazónica. 

El cónsul recogió relatos de las violaciones, asesinatos, mutilaciones, y muchas atrocidades más que allí sucedían y fueron enviados a las autoridades peruanas de entonces. Se produjeron algunas capturas, pero todas de bajo perfil. Muchos años después, el auge del caucho cesó y Arana, dedicado ya a la política, muere en Lima sin haber pagado por tantas historias de horror. 

¿Por qué se conmemoran este tipo de historias? De acuerdo con las comunidades indígenas que se reúnen periódicamente en la Casa Arana, se trata de no olvidar y de usar la experiencia para buscar un mejor futuro.

Hablemos de Literatura

He llegado a toda esta historia gracias a la reciente lectura de La Vorágine, de José Eustacio Rivera, escritor colombiano, que denunció estas historias en 1924 - Cuando Arana aún vivía-, y que se convierte en un emocionante relato que narra la historia de Arturo Cova en estos territorios (No más espoilers ya que debe ser una lectura recomendada y obligatoria en Latinoamérica). 

Hay una novela escrita por el venezolano Romulo Gallegos, llamada Canaima, que a pesar de que no se trata del Caucho, sí habla de la cotidianidad de la vida en la selva, en la explotación de recursos y el caciquismo y caudillismo, que sin duda, nos recuerda enormemente el caso de las caucherías y de la historia narrada 8 años antes por Rivera (Canaima fue publicada en 1935).

Mucho más recientemente, el Nóbel de Literatura, Mario Vargas Llosa, publicó su novela El sueño del Celta que narra la historia de Roger Casement, cónsul británico en Manaos, y quien se convirtió en uno de los denunciantes de Arana. 

Debido a la poca difusión y el poco conocimiento que tienen las nuevas generaciones sobre las tristes historias de la tragedia de las caucherías, el Centro Nacional de Memoria Histórica preparó en dos tomos un informe muy completo, compuesto de narraciones, relatos, mapas, e investigaciones, llamado Putumayo: La vorágine de las caucherías. Memoria y Testimonio, que usted, amable lector, puede descargar y leer libremente de los siguientes enlaces: 

Tomo 1:

Tomo 2:

Recuerden, quien no conoce su historia, está condenado a repetirla.

Un abrazo.

Fuentes:

https://www.revistaarcadia.com/impresa/especial/articulo/nueve-la-casa-arana-la-chorrera-amazonas/39012



domingo, 22 de noviembre de 2009

El Nogal cayó

Prohibido olvidar

Eran las 8:15 de la noche en Bogotá, Colombia. La televisión es interrumpida por una noticia de último minuto: Explosión en el conocido club del norte de la ciudad El Nogal. Se habla de un atentado con carro bomba.


Era el 7 de febrero de 2003, las farc acababan de hacer explotar un carro bomba en el parqueadero del club, con un trágico resultado de 36 muertos y más de 200 heridos. Las farc negaron su autoría a pesar de "allí se reunían líderes políticos con paramilitares".

Un año más tarde, la Fiscalía acusaría a esta guerrilla por el atentado.

sábado, 21 de febrero de 2009

En tus manos encomendamos esta patria

Prohibido olvidar

El 2 de mayo de 2002, en la población chocoana de Bojayá, a las 10:45 a.m. fueron masacrados en la iglesia del pueblo, entre 74 y 119 pobladores civiles y más de 80 resultaron heridos. Los culpables, según el informe de la Oficina de las Naciones Unidas, fueron en su orden, las farc, las AUC y el gobierno colombiano.

Esta zona del occidente colombiano es estratégica en cuanto a las rutas del narcotráfico y armamento ilegal, razón por la que los grupos armados al margen de la ley, farc y AUC, se la disputaban permanentemente. A pesar de las muchas advertencias lanzadas por autoridades locales, el gobierno nacional no dispuso ningún plan en particular para proteger a los civiles. Ahí la explicación de culpabilidad del informe mencionado. 

Aquel día, los pobladores, al ver cómo la guerra se intensificaba y se metía en su casco urbano, buscaron protección con las autoridades eclesiales de la población: la iglesia, la casa cural y un pequeño convento. 

Dos guerrilleros de las farc, que armaron una lanzadera de cilindros de gas, dispararon 4 contra la población: dos no explotaron, gracias a Dios; uno destruyó una casa y el otro atravesó el techo de la iglesia para chocar contra el altar y explotar causando todo el daño que Colombia no puede olvidar. 

Campesinos, indígenas y afrodescendientes, colombianos como nosotros que ese día vieron como una guerra ajena acabó de golpe con todos sus sueños, sus sacrificios, sus alegrías y tristezas, con toda su vida. 

Colombia, prohibido olvidar.

lunes, 9 de febrero de 2009

Uno nunca se imagina... bueno, sí

Y el discurso del presidente Correa sobre las relaciones de su gobierno con el grupo terrorista de las farc (seguimos reservándonos el derecho de escribirlo en minúsculas a pesar de su condición de sigla), quedó en veremos después de las declaraciones de Chauvin -amigo personal de Reyes, según propias declaraciones- y del fiscal ecuatoriano sobre las múltiples reuniones de funcionarios públicos de ese país con terroristas colombianos.

Queda la pregunta en el aire de si Correa seguirá negando lo evidente, de si la cara que le hizo al presidente Uribe en la cumbre de Santo Domingo fue un gesto magistral de actuación y de si ahora tomará cartas en el asunto tratando todo de "alta traición a la patria andina" como ya se le ha escuchado, con aquéllos que ya han admitido que su pasado no es tan digno como lo proclamaban. Todo esto escabrosamente decorado con el enorme olor de los estupefacientes.

Bloque intelectual de las farc? Según eso, hay que buscarlo no solo en las selvas reales y las del Senado colombiano, sino también, más allá de Ipiales y que no se nos olvide, más allá de Cúcuta.

Colombia, Ecuador y Venezuela, definitivamente nos unen más cosas que los colores de las banderas, lástima. 

martes, 13 de enero de 2009

¿Blindaje? Seguro.


Recientemente recibí este mensaje en mi correo-e donde se me informan las nuevas estrategias de seguridad de un conocido banco colombiano, para evitar fraudes por internet.
Adivinen: No tengo ningún producto bancario con la institución en cuestión.

¿Fradue? Sobran las palabras.

martes, 2 de diciembre de 2008

Odiando a Pablo, odiando a Escobar


Se cumplen ya 15 años de la baja del capo más famoso de todos los tiempos. Pablo Escobar Gaviria se convirtió en leyenda aún en vida. 

Para este aniversario (tanto de nacimiento como de muerte ya que cumplía años el 1 de diciembre) son muchos los que se han acercado a la tumba, arreglada y adornada como silletero en Batalla de flores, no solo a rendir homenaje, orar por el perdón de su alma y la de sus miles de victimas sino también, pedir milagros como a cualquier beato que haya dedicado su vida a enriquecerse a partir de acciones ilegales y comprar conciencias con obras sociales para los más pobres, como si esto fuera suficiente para expurgar sus culpas. (Cualquier parecido con Murcia Guzmán suena a coincidencia, pero aún así, miles lo siguen defendiendo).

Escuché a una señora decir que a ella no le constaba que Escobar fuera un asesino delincuente. Pensando así, a nadie vivo le consta la brutalidad de Nerón, de Atila o de Genghis Kan, por lo tanto, son todas almas de Dios.

Paz en su tumba, y esperemos algún día, paz en ese país que tanto golpeó por su afán de dinero. 

Por cierto, ¿Qué pasó con el caso Galán? 

jueves, 13 de noviembre de 2008

El peor terremoto de la historia

A pesar de que, por mucho tiempo, se avisaba permanentemente de los riesgos que se corrían, no todas las personas atendieron los llamados de las autoridades y resultaron damnificadas por uno de los peores terremotos que han asolado a esta patria colombiana.

Ocurrió apenas entre el domingo y el miércoles de la presente semana y ya desde principio de año, más o menos, se venían sintiendo temblores.

Los principales daños se vieron en la caída de al menos 65 pirámides de nuestro legado pre-colombino, pre-racional, que eran de gran atractivo turístico en cientos de ciudades y pueblos de toda la geografía nacional; tanto así que era normal ver en sus costados, filas de cientos de inteligentes turistas que cambiaban su moneda extranjera por dinero temático, generalmente hecho de papel reciclado de otros parques.

Los damnificados se encuentran totalmente desamparados ya que insisten en que nadie les avisó que el sismo ocurriría y quieren, con al menos una silla, media mesa o un teclado de portátil casi en perfecto estado, tener algún valioso recuerdo de aquellas maravillas arcaicas que se vinieron al piso.

El comité de atención de emergencias dijo que las pirámides no cayeron ya que no fueron realmente cimentadas, esto haría pensar que además de su gran vistosidad externa, las pirámides ofrecían algún tipo de imagen holográfica que atraía a aún más avezados turistas.

En los escombros de estas monumentales estructuras se encuentran miles de personas que aún no han podido escapar de la furia de las fuerzas naturales... y lo peor, es que su caras han quedado tan desfiguradas por la fuerza de las enormes piedras que ni siquiera son capaces de mostrarla en los medios de comunicación que, de forma tan desinteresada y netamente informativa, busca transmitir al mundo las imágenes de uno de los peores desastres casi naturales que se llevó por delante a los más humildes y tristemente, los más ingenuos.

Ahora, por estúpidos y creer en brujas tendrán que trabajar mucho más para reponer esas platas que en gran mayoría no eran ni suyas. En nuestras sedes, les dejamos las cuatro sillas más caras que puedan existir en el mundo, por favor, cuídenlas que es un gran recuerdo de nosotros, están avaluadas en aproximadamente 2.000 millones de pesos
Fue el mensaje que apareció en los escombros de la pirámide de Paztu, una de las más altas jamás pensadas y una de las que más bajo cayó luego de la hecatombe. Paz en sus bóvedas.

lunes, 13 de octubre de 2008

Un café y nada más

Sucedió en el pequeño lapso de 33 días de un reinado que se vio truncado por las intrigas y la corrupción.

Nicodemo llegó de Leningrado el 5 de septiembre de 1978, aquél era Obispo de esta ciudad, pero no era del todo católico, pertenecía al rito greco-ortodoxo. El recién nombrado Papa Albino Luciani, más conocido como Juan Pablo I, se sentaba esa tarde a la mesa con su invitado de Rusia. 

Un café fue lo último que tomó el obispo soviético, después del primer sorbo cayó al suelo, dando vueltas y falleció allí mismo, en un duro y frío piso que en nada se parecía a la cálida cubierta de paja de aquel establo en Belén. 

Mucho se dijo después sobre el tema; sin embargo, otros sucesos posteriores acapararían la atención mundial y en especial, la del misterioso Vaticano.

Algunos, como el investigador David Yallop, famoso por sus investigaciones de crímenes y su labor periodística, aseguran que Nicodemo había padecido múltiples ataques cardíacos y una muy mala salud a lo largo de su vida, sin descartar que los motivos de su muerte no pudieran venir desde afuera de su cuerpo. Por otro lado, el diario La Nación de Chile, en su serie sobre crimen organizado, defiende la idea de que Nicodemo fue abiertamente envenenado, aunque el café que se tomó no era suyo; esto quiere decir que el objetivo de los ocultos asesinos del Vaticano, era su compañero de tertulia, nadie más que el Sumo Pontífice. Pero ésa es una próxima historia. 

Para los más suspicaces... 

El más reciente

Crónicas del club de la silla eterna

Puede ser que haya visto muchas películas de superhéroes, suspenso y acción, pero la siguiente imagen me remite, ineludiblemente, a la entra...