A pesar de que, por mucho tiempo, se avisaba permanentemente de los riesgos que se corrían, no todas las personas atendieron los llamados de las autoridades y resultaron damnificadas por uno de los peores terremotos que han asolado a esta patria colombiana.
Ocurrió apenas entre el domingo y el miércoles de la presente semana y ya desde principio de año, más o menos, se venían sintiendo temblores.
Los principales daños se vieron en la caída de al menos 65 pirámides de nuestro legado pre-colombino, pre-racional, que eran de gran atractivo turístico en cientos de ciudades y pueblos de toda la geografía nacional; tanto así que era normal ver en sus costados, filas de cientos de inteligentes turistas que cambiaban su moneda extranjera por dinero temático, generalmente hecho de papel reciclado de otros parques.
Los damnificados se encuentran totalmente desamparados ya que insisten en que nadie les avisó que el sismo ocurriría y quieren, con al menos una silla, media mesa o un teclado de portátil casi en perfecto estado, tener algún valioso recuerdo de aquellas maravillas arcaicas que se vinieron al piso.
El comité de atención de emergencias dijo que las pirámides no cayeron ya que no fueron realmente cimentadas, esto haría pensar que además de su gran vistosidad externa, las pirámides ofrecían algún tipo de imagen holográfica que atraía a aún más avezados turistas.
En los escombros de estas monumentales estructuras se encuentran miles de personas que aún no han podido escapar de la furia de las fuerzas naturales... y lo peor, es que su caras han quedado tan desfiguradas por la fuerza de las enormes piedras que ni siquiera son capaces de mostrarla en los medios de comunicación que, de forma tan desinteresada y netamente informativa, busca transmitir al mundo las imágenes de uno de los peores desastres casi naturales que se llevó por delante a los más humildes y tristemente, los más ingenuos.
Ahora, por estúpidos y creer en brujas tendrán que trabajar mucho más para reponer esas platas que en gran mayoría no eran ni suyas. En nuestras sedes, les dejamos las cuatro sillas más caras que puedan existir en el mundo, por favor, cuídenlas que es un gran recuerdo de nosotros, están avaluadas en aproximadamente 2.000 millones de pesos
Fue el mensaje que apareció en los escombros de la pirámide de Paztu, una de las más altas jamás pensadas y una de las que más bajo cayó luego de la hecatombe. Paz en sus bóvedas.
Igualmente se prevee una pronta evacuación a las zonas aledañas del Volcán Demegé, a raíz de los movimientos telúricos provocados por el terremoto. se declaró alerta naranja.
ResponderEliminarjajajaj que buen post socio!
Saludos!
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ResponderEliminarsmm borre el coment :(
ResponderEliminarjeje
en fin... que buen post, estas muy genial.. no sabia que escribias tan bn... jeje
Un abrazo...
Gracias F.catalina. Un abrazo.
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