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lunes, 1 de junio de 2026

Crónicas del club de la silla eterna

Puede ser que haya visto muchas películas de superhéroes, suspenso y acción, pero la siguiente imagen me remite, ineludiblemente, a la entrada de un villano y sus secuaces en escena:

La entrada de José María Bermúdez en la RAE, tomado de la página oficial. 

Sin embargo, no se trata de ningún villano —al menos, no por ahora—, sino del nuevo ocupante de la silla K en la Real Academia Española, en su ingreso a esta algo extraña organización, que a veces se parece más a los Magios de Los Simpson que a una comunidad académica propiamente dicha.

Capítulo: Homer the Great (Homero el grande en Latinoamérica). Temporada 6, episodio 12. Disney.

Bermúdez llegó en 2022 a ocupar la silla que había dejado vacante Federico Corriente Córdoba, lexicógrafo y arabista nacido en Granada, debido a la sencilla razón de su fallecimiento, en plena pandemia de la COVID-19. Resulta entonces claro que la forma más común de encontrar un “puestico” libre en la prestigiosa RAE es que quien lo ocupaba haya partido de este mundo. Así de especial es esta organización.

Desde la llegada del nuevo ocupante de la silla K, también han sido ocupadas otras: la i, en 2022; la X, la d y la q, en 2023; y la R y la A, en 2024. Al momento de publicar estas líneas, se encuentran vacantes las sillas o y L —esta última ampliamente recordada por haber sido ocupada por el gran Mario Vargas Llosa, quien, como todos sabemos, la dejó vacante al dejar de respirar—. 

Pero, para entender todo este asunto de las exclusivas butacas, debemos primero comprender cómo se organiza la benemérita Real Academia Española: 46 sillas, denominadas con letras del alfabeto, inicialmente en mayúscula y luego ampliadas a las minúsculas. Sin embargo, hay ocho que aún no tienen ocupante: las minúsculas v, w, xy (ye), y la z, y las mayúsculas Ñ, W y Y, todas ellas esperando, con paciencia académica, a su futuro ocupante.

Los académicos que llegan a ocupar estas sillas son elegidos por voto secreto por los demás miembros —muy al estilo del cónclave romano, aunque sin el característico humo blanco—, y su permanencia, como ya se mencionó, es vitalicia —por lo que el material del que están hechas estas sillas debe ser bastante duradero—.

Un viejo debate

Precisamente, reflexionando sobre esta organización, recuerdo una charla que tuve hace unos años con un colega en la Universidad de Boyacá, justamente sobre la naturaleza prescriptiva o descriptiva de la Academia.

Hace poco (enero de 2026), Arturo Pérez-Reverte, uno de los ocupantes de estas famosas sillas, criticaba cómo la Real Academia Española ha ido perdiendo su rol prescriptivo —normativo, fijador de reglas— y ha cedido terreno a la simple descripción de la lengua; es decir, que ya no “limpia, fija y da esplendor” —lema adoptado en 1715—, sino que cede ante presiones sociales, políticas, el lenguaje inclusivo, los anglicismos, entre otros fenómenos.

Esto, aunque no es un debate nuevo, ha generado un notable eco al interior de la organización, al punto de que la propia RAE ha planteado la necesidad de llevar la discusión al seno de sus plenarias. Todo esto ocurre en un año en el que se elegirá un nuevo director de la Academia. Espero que las famosas sillas sean tipo mecedora, porque, al parecer, la agenda estará bastante agitada.

Como me imaginaba que serían las sesiones en la RAE. Creada con OpenAI ChatGPT.

Seguramente, para dinosaurios conservadores y puritanos de la lengua, como yo y otros nostálgicos, no se puede ceder al “todo vale” —palabras de Pérez-Reverte—; pero tampoco se trata de desconocer que la RAE debe estar a la altura de los nuevos tiempos y no limitarse a observar, añadir y describir. Me niego, eso sí, a dejar de tildar los diacríticos, con o sin ambigüedad.

Si se impone, no funciona

La lengua es un ser extraño: evoluciona, cambia y vive a diario. Desde ese punto de vista, hablar de algo que se impone transmite un pesimismo que, probablemente, conduce al fracaso. ¿Podría ser este el caso del famoso Esperanto? Aunque, según se afirma, sobrevive, es fácil de aprender y cuenta con comunidades que lo usan —e incluso con hablantes nativos—, no llegó a ser lo que su creador pretendía: una lengua puente universal.

¿Qué ocurre entonces con los lenguajes de programación? Son sistemas creados artificialmente, en cierto modo impuestos, y restringidos a grupos específicos… —y allí comienzan a diluirse las diferencias—. Las lenguas de señas, por su parte, constituyen otro universo: evolucionan, presentan variaciones y responden a contextos propios; lo mismo ocurre con sistemas como la taquigrafía.

Al menos entre médicos y farmaceutas, parece haber un consenso en algo muy similar a la taquigrafía -si es que no lo es-. Tomado de Taquigrafía. Aprende a escribir rápido con estos símbolos


Siento que, a pesar de tener puntos de partida definidos, todos estos sistemas han sido moldeados por el paso del tiempo y por su interacción con distintos entornos culturales: las tecnologías, los préstamos lingüísticos y, por supuesto, las variaciones diastráticas, diatópicas y diafásicas de siempre.

Como suele suceder en este blog, son más las preguntas que se plantean que las que se responden. Finalmente, es a partir de la reflexión como se puede llegar a puntos de equilibrio… precisamente como el que, considero, debe lograr la RAE en su relación con el castellano vivo que un tercio del planeta usa a diario.

Un equilibrio entre el avance inevitable de la aldea global —con todo lo que implican las TIC— y el esplendor de una lengua bella y milenaria, que debería ser cuidada del constante maltrato que sociedades cada vez más descuidadas pueden ocasionarle.

¡Que la RAE los bendiga a todos!


De la Sección Beso de Lengua

miércoles, 14 de febrero de 2024

Bruce: el ícono

En tiempos de la información y el conocimiento, el monopolio de las historias se ha dispersado gracias a las nuevas formas y tecnologías. Y con las nuevas tendencias, surgen nuevos debates. 

Dicotomías: debates necesarios

Por supuesto, es mucho lo que se ha dicho y escrito al respecto de temas como libertad de expresión y discurso de odio, por ejemplo. 

Al primero, se le reconoce como pilar de una sociedad libre y democrática, sin embargo, el segundo puede llegar a ser considerado como delito -aunque no lo sea en diferentes compendios legales de algunas naciones-. ¿Entonces, en dónde el discurso de odio deja de ser libertad de expresión? Bien decían los abuelos que la libertad propia llega hasta donde empieza la libertad del otro, más allá se trata entonces de libertinaje ¿Podríamos decir entonces que el discurso de odio es libertinaje de expresión? Fácilmente se podría decir que una opinión, sin sustento, pruebas, ni mayor grado de objetividad, podría caer fácilmente en discurso de odio. La línea es fina.  

El debate sobre la libertad de expresión y el discurso de odio es crucial en la sociedad contemporánea, ya que plantea dilemas éticos y legales sobre el equilibrio entre la protección de la expresión individual y la prevención de daños causados por discursos que incitan al odio. Así mismo, cambiando de tono, pasamos al terreno del humor negro vs. el humor satírico, donde la línea entre lo aceptable y lo inapropiado se difumina aún más. El humor negro, caracterizado por su ironía oscura y su abordaje de temas tabú, a menudo desafía las sensibilidades convencionales con sus comentarios mordaces. Por otro lado, el humor satírico utiliza la exageración y la parodia para criticar la sociedad, las instituciones y las personas influyentes, buscando generar reflexión mediante la ridiculización de aspectos de la realidad. Es decir, incomodar vs. hacer reflexionar.

Hace muchos años, en mis tiempos de "intentar hacer" comedia.
Fuente propia.
 

Un gigantesco precursor

Este es el panorama que nos trae a un increíble personaje del siglo XX que definitivamente puso sobre la mesa el tema del humor y de la libertad de expresión. Su nombre era Leonard Alfred Schneider, pero será siempre recordado como Lenny Bruce. Nació en 1925 y murió en 1966, y como se puede inferir, el auge de su carrera se dio en una época de transformaciones sociales gigantes en el ámbito cultural estadounidense, ya que, precisamente, se destacó como comediante de stand-up, en donde su principal legado fue una profunda reflexión social desde su humor satírico, lo que le trajo numerosos problemas con la ley. 

Toda su vida estuvo llena de momentos "memorables": Hacer un show en el ejército, vestido de drag queen, prestando el servicio militar, lo que le permitió la "baja honorable por no ser apto" (además de haber fingido tendencias homosexuales); o el haberse disfrazado de sacerdote, recolectar dinero para una fundación (real), pero quedarse con la mayor parte de lo captado, son muestras de su personalidad disruptiva. 

Sin embargo, su más notoria característica fue su tipo de humor, lleno de sátira y libre de censura, incluso al punto de ser comparado con jazzistas improvisadores, pero cuyo instrumento sería su voz. El uso del lenguaje desmedido, de drogas, y la discusión constante de temas "sensibles" -aborto, drogas, sexo, religión, y sobre todo, política-, lo llevaron varias veces a prisión. Estas ideas, con más o menos, escándalo, no llevarían a nadie a prisión en nuestra época actual, por lo que fue considerado como adelantado a su tiempo. Definitivamente, el debate del derecho a la libre expresión y su expresión a través del humor satírico (muchas veces negro), tuvo en Bruce a un gigantesco precursor. 

Bruce murió apelando una de esas condenas legales -y la causa de su deceso, fue precisamente una sobredosis-, y sería sólo hasta 2003, que recibiría el perdón póstumo, por parte de las autoridades de Nueva York, en un reconocimiento al derecho a la libertad de expresión.

Son muchas las referencias que la cultura popular ha hecho de Lenny Bruce: desde canciones, portadas de discos, simples menciones en diversos shows, y entre todas estas, un par de inmersiones como personaje en series de televisión. Aquí fue donde conocí a este genio (?), como entrañable personaje y mentor de la protagonista, hasta cierta medida muy fiel a la realidad: se trata de The Marvelous Mrs. Maisel, de Amazon Prime Video

A propósito de esta serie, que recomiendo bastante, deja nuevamente sobre la mesa la reflexión sobre el empoderamiento femenino, la libertad de expresión, el humor ácido y sus complejas relaciones en la sociedad, en un convulsionado inicio de los 60's. 

Luke Kirby interpretando a Lenny Bruce, en The Marveous Mrs. Maisel.
Tomada de https://www..hallofseries.com/the-marvelous-mrs-maisel/the-marvelous-mrs-maisel-lenny-bruce-vera-storia
/

Ya lo dijo Sigmund Freud (o se presume que lo dijo): "Todas las personas de ingenio no son humoristas, pero todos los humoristas son personas de ingenio".

viernes, 14 de octubre de 2022

Literalmente hablando

#BesoDeLengua 


Hace unos días, mientras veía la emisión de un noticiero en un canal de cobertura nacional, me encontré con el informe periodístico sobre una fundación en Medellín, que se dedica a proteger perritos de calle. Loable labor. 
Sin embargo, lo que más me llamó la atención, fue una expresión utilizada por la reportera:

(Al administrador de la fundación) Le ha tocado literalmente pararse en las pestañas para poder alimentar a todos estos animalitos.
No pude evitar imaginarme al mencionado, con sus pestañas contra el piso y sosteniendo todo el peso de su cuerpo en esos minúsculos cabellos que crecen en el borde del párpado, porque finalmente, eso es que lo que significa la expresión "literal" -del uso del adverbio "literalmente", hablaremos en un rato-. 

Recurro entonces a la definición que la RAE tiene del adjetivo literal:

adjetivo
  1. 1.
    [significado] Que es el primero que tienen las palabras.
    "toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras"
  2. 2.
    Que respeta exactamente las palabras del modelo o la fuente original.
    "transcripción literal"

Es, entonces, el primer significado que tienen las palabras. Y de hecho, su etimología nos lleva al latín, papá de tantas lenguas romances, y que nos presenta la palabra "litteralis", que se refiere a la letra y no a lo literario -Que es otra confusión común-. 

Básicamente, estamos hablando de estar apegado a la letra, a lo que está escrito o dicho, sin otros significados ni interpretaciones. 

Por lo tanto, tener guayabo es poseer un árbol de la guayaba (literal), y no tener resaca (que ya sería su significado figurado). 


En este punto, no puedo dejar de recordar a mi mejor amiga en la universidad, cuando otra amiga le dijo que estaba "literalmente mamada"; trató de contener la risa mientras le soltaba un incomprendido: Uuuuy!

Al parecer, su significado ha mutado a un adverbio de modo, tal como "extremadamente" o "exageradamente".

Y en ese sentido, además de la común confusión en lo literal y lo figurado, hay una confusión extra entre el adjetivo y el adverbio: literal y literalmente, siendo que este último, siempre va a modificar a un verbo, un adjetivo u otro adverbio, por lo que lo correcto sería: "literalmente hablando..."

Es todo lo que tenía que decir al respecto, literalmente (?). 







domingo, 11 de julio de 2021

¿Por qué debemos valorar un "buenos días"?

Beso de Lengua

Contrario a lo que puede sugerir el título del presente escrito, éste no trata de mensajes de autoayuda o de coaching de desempeño, es simplemente una pequeña ilustración sobre uno los elementos lingüísticos que tiene nuestro idioma español, y que lo enriquecen permanentemente, estamos hablando del "plural expresivo". 


Básicamente, se trata de una figura muy especial y muy propia de la lengua de Cervantes, en la que se suele utilizar una expresión en plural para enfatizar su intensidad, y no necesariamente, su cantidad -que es la función principal del plural en todas las lenguas-. 

De esta forma, cuando se dice: Buenos días, no es que se esté hablando de varios días, sino, por supuesto, del único día en el que estamos saludando, pero lo hacemos como los hispanoparlantes nos gusta hacerlo: con efusividad e intensidad.

Casos hay muchos: vacaciones, saludos, felicitaciones, condolencias... etc... 

Así que, no te dejes llevar por los extranjerismos (ya que en otros idiomas generalmente se usa el singular: good morning, bon jour, etc) y cuando saludes, hazlo con el plural expresivo. 

¡Muchos éxitos!



sábado, 14 de diciembre de 2019

Constructivismo: ¿epistemología más que educación?



De acuerdo con Delval (2001), el constructivismo se ha convertido en una moda que llega a ser justificada por la gran mayoría de las instituciones educativas, pero que muy pocas llegan a entender en realidad. A partir de un detallado análisis, Delval presenta al constructivismo como una corriente epistemológica y no como una metodología pedagógica, lo que presenta grandes diferencias.

La imagen corresponde al constructivismo ruso, un movimiento especialmente dedicado al arte y a la arquitectura.
Tomada de: https://www.disup.com/clasicos-el-constructivismo-ruso/

En este sentido, es Piaget (1979), quien se define como preocupado por el origen del conocimiento: “el problema del conocimiento y de su origen, cómo conocemos y cómo pasamos de estados de conocimiento de menor validez a estados de conocimiento de mayor validez.” (Capítulo 5: El enfoque constructivista de Piaget)

Esta misma postura es apoyada por Barreto y otros (2006), al afirmar que el constructivismo es un conjunto de posturas de tipo epistemológico, y que como teoría educativa, puede llegar a ser verdaderamente polémico.

Así mismo, es válido entrar a discutir sobre la verdadera forma en como se construye (o adquiere) el conocimiento, ya que en este ámbito, bien podemos encontrar al conductismo, aparentemente enfrentado a los principios del constructivismo. De acuerdo con Delval (2001), el conductismo podría explicar la forma en la que se adquieren algunos hábitos (especialmente operativos), pero no podría explicar cómo funciona el cerebro de acuerdo a las edades, a la abstracción, etc, lo que sí podría tomarse como un modelo pedagógico. 

Aspectos ampliamente discutidos en las aulas de formación de docentes, y que siguen dando de qué hablar. 

 Referencias
Barreto, y otros. (2006) Límites del constructivismo pedagógico. En la revista: Educador y Educadores, No. 1 Vol. 9. Universidad de La Sabana.a
Delval, Juan, Hoy todos son constructivistas. Educere [en linea] 2001, 5 (octubre-diciembre) : [Fecha de consulta: 5 de abril de 2019] Disponible en: ISSN 1316-4910
Piaget (1979) Capítulo 5: El enfoque constructivista de Piaget- (No más datos disponibles)

lunes, 3 de abril de 2017

¡No dejes pasar a Kairós!

Este no es otro artículo sobre mitología griega. Bueno, en realidad sí, un poco.

Pero más que eso, se trata de una de esas pequeñas reflexiones que aparecen inesperadamente durante un día cualquiera. El pensamiento desocupado de hoy, es un refrán español, de no muy extendido uso en Colombia, pero que particularmente me gusta, y ahora que conozco su origen, me gusta aún más:

La conocí hace muchos años, a través de la canción Masacre y Aniquilación, de un grupo catalán, llamado La Trinca. Este grupo era lo más divertido e irreverente de la escena de la música en español en la década de los 70 y 80. Y aún hoy, escuchar sus letras y adaptaciones es divertido y refrescante entre tanto Pretty boy

La ocasión la pintan calva, trata de las condiciones de un momento, que hacen que se vuelva ideal para lograr un objetivo. Por ejemplo: Te acaban de pagar... le subieron al pasaje de Transmilenio... Siempre has querido una moto... !La ocasión la pintan calva! 

Pero, volviendo al inicio del texto, ¿En dónde quedó el cuento de la mitología griega? Pues, como supondrá el lector, Kairós, mencionado en el título de este artículo, tiene una estrecha relación con este dicho popular; Kairós, una diosa hermosa (Creo que no he visto la primera descripción de diosas griegas que no sean calificadas como "hermosas") que era representada en movimiento, con alas o con ruedas, pero nunca quieta... aunque lo más significativo era su peinado, con un mechón de cabello "hermoso" (de nuevo) en la parte de adelante, pero totalmente calva en la parte de atrás. -Peinado que cualquier goleador de la Eagle League envidiaría-. 

Y es aquí, en donde el dicho cobra sentido y además, valor. Sentido, porque cuando la mitología griega fue adoptada por los muy creativos romanos, Kairós pasó a llamarse Ocasione, u Oportunidae, pero de todos modos, seguía siendo pintada "retratada, dibujada, imaginada" calva.     

Y Valor, porque allí surge, por fin, la parte bonita, la reflexión de toda esta historia. Poder tomar a Kairós, era fácil si se hacía cuando venía, pero era imposible, si la dejabas pasar. Tiene mucho más sentido si lo decimos en términos de mitología romana y no griega: Debes tomar a la Ocasión cuando viene, porque cuando se va, será imposible. 
Al final, es solo eso: Debemos tomar las oportunidades cuando vienen, porque éstas están siempre en movimiento, y si las dejamos pasar, es posible que nos arrepintamos. 





jueves, 5 de enero de 2017

Aura o las violetas

Parece ser uno de los temas que más rápidamente se convierten en populares. Bien por el gusto de los lectores, bien por la gracia y magnitud con que es escrito. Se trata de las tradicionales historias de amor que por diversas razones, se vuelven inmortales debido a su imposibilidad. Tal vez, el primer ejemplo que se nos viene a la cabeza es la magistral obra de Shakespeare, Romeo y Julieta.




En algunos casos, estos amores no solo son una historia típica de romance dificultoso sino también comparten un sino trágico: terminan en muerte. -Por eso se me hace extraño cuándo tantos adolescentes publican en redes sociales que quieren amor a lo Romeo y Julieta... o las letras de las canciones del otro Romeo (Santos)... ¿Será que no conocen que se trata de un amor trágico, nunca consumado, corto y que termina con los pies por delante?-. Divago de nuevo.   

¿Cuál es entonces el motivo de escribir este artículo sobre tan trillado tema? Solo uno: leí Aura o las violetas, de José María de la Concepción Apolinar Vargas Vila Bonilla más conocido como José María Vargas Vila, y llegué a estas reflexiones.

Antes de seguir, es importante resaltar que el relato de 1887, es una obra magistral de la literatura colombiana, exquisita al ser leída y repensada. ¿Qué tiene de especial? En mi opinión, es un relato fresco de unas formas poéticas dignas de ser admiradas y extrañadas en nuestros tiempos. Ejemplo de esto es que mientras avanzaba en la lectura, iba tomando lista de frases notorias y poéticas, que se presentaban cada tanto. 
"Yo no he podido dudar nunca de la existencia de Dios, porque he visto sus reflejos en los ojos de mi madre. He tenido que forjarme la ilusión de un cielo, porque lo necesito para ella."
Aura o las violetas. José María Vargas Vila

Como dato que vale la pena agregar, Aura o las violetas se convirtió, en 1922, en la primera de la fila en la interminable discusión entre si es mejor el libro o la película: Aura o las violetas dio inicio al cine colombiano (en el momento en se escribe el presente artículo, se exhibe en cartelera El Paseo 4, así que mire usted, amable lector, a dónde hemos llegado).   


Vale la pena, entonces entregarse a los clásicos, a los autores de los que alguna vez hablamos en la clase de literatura del colegio, y descubrir, a través de sus letras inmortales, por qué se hicieron parte obligada de los currículos de la lengua castellana. Seguramente reconoceremos en Vargas Vila al autor más poético de Colombia.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Cuando un final es más que un final

O el síndrome del vacío existencial al terminar de leer un libro.

¿Has tenido esa sensación de "malparidez" y desubicación al terminar de leer un libro y quedar como suspendido unos minutos u horas, en un limbo de tu vida que no pareciera tener futuro? La pregunta es larga, pero el sentimiento es muy conocido por cualquiera que, sin ser necesariamente un lector empedernido, disfruta de la lectura y devora unos buenos libros al año.


A propósito de este sentimiento, quiero recordar una frase que he escuchado muchas veces pero que no podría identificar un origen o autor claro:  
Después de leer un libro, uno no vuelve a ser el mismo.
 Y es que es muy cierto, el impacto que puede tener un libro sobre una persona, sobre su vida, pensamiento y particularmente, sentimientos. Esto aplica no solamente a los textos narrativos, sino también, y aunque parezca raro, a textos académicos, científicos, etc. Lo importante es cómo sea digerido por el lector. 

A propósito de este sentimiento, quiero añadir uno nuevo que podría ser llamado: El escalofrío de la última línea. ¿A qué se refiere o en que difiere del anterior? Simplemente en que el vacío existencial depende del libro completo, mientras que el escalofrío nace de un pico emotivo (giro dramático, dirían los expertos) en el final del libro (últimas líneas o último párrafo), que al ser totalmente inesperado, te crean una sensación de adrenalina que sientes la necesidad de compartir inmediatamente con alguien.


En esta misma línea, traigo el recuerdo de dos libros que me produjeron ese escalofrío: La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne,y más recientemente, La máquina del tiempo. de HG Wells. 

Por supuesto, solo se trata de una pequeñísima muestra de un universo gigantesco de vacíos existenciales y escalofríos de última línea. Y obviamente, no daré ningún "spoiler" sobre estas dos tramas. Pero recomiendo mucho, a quien no las haya leído, que las disfrute... y a quien conozca más vacíos y escalofríos, a compartir su experiencia conmigo y con los lectores. 

Trató de tener los ojos abiertos, pero lo quebrantó el sueño. Cayó hasta el fondo de una substancia sin tiempo y sin espacio, donde las palabras de su mujer tenían un significado diferente. Pero un instante después se sintió sacudido por el hombro.

-Contéstame.
El coronel no supo si había oído esa palabra antes o después del sueño. Estaba amaneciendo. La ventana se recortaba en la claridad verde del domingo. Pensó que tenía fiebre. Le ardían los ojos y tuvo que hacer un gran esfuerzo para recobrar la lucidez.
-Qué se puede hacer si no se puede vender nada -repitió la mujer.
-Entonces ya será veinte de enero -dijo el coronel, perfectamente consciente-. El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde.
-Si el gallo gana -dijo la mujer-. Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo pueda perder.
-Es un gallo que no puede perder.
-Pero suponte que pierda.
-Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso -dijo el coronel.
La mujer se desesperó.
«Y mientras tanto qué comemos», preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía.
-Dime, qué comemos.
El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder:
-Mierda.
 El Coronel no tiene quien le escriba (Gabriel García Márquez)

Un abrazo lector. 



viernes, 27 de enero de 2012

El Hay Festival


Por estos días suena mucho el festival de literatura y Artes que se realiza en Cartagena... y antes de querer exaltar, criticar o reflexionar, o lo que sea al respecto, quiero comentar a ustedes algo de lo que me enteré a propósito del referido festival.

Me indignaba escuchar a los medios hablar del Hay Festival /(j)ái féstival/ con una clara pronunciación inglesa. Me pregunté entonces ¿Si es un festival de literatura (aunque no solo en español) por qué su nombre obedece a una pronunciación tan ajena a la lengua de Castilla?

Buscando sus orígenes, me di cuenta que el festival nació en una población de Hay-on-Way en el principado de Gales. De allí su nombre... y no sólo eso, sino que personas como Bill Clinton lo definieron como el Woodstock de la mente, casi nada de título.

Este festival nace como una necesidad de acercar a escritores, músicos, pintores, políticos y gente de artes en general con la gente del común, de a pie.. como usted o yo. -Lo de la política como un arte me remite a la retórica, la tragicomedia y hasta los llamados Stand-up comedy... que luego pasan a ser sit-down tragedy-.

Pero volviendo al tema, no sólo entiendo ahora el porqué de tan extranjero nombre, sino la importancia del festival en un país donde las artes sobreviven a punta de amor propio.
¡Hay que aprovecharlo!

lunes, 25 de octubre de 2010

¿Sensible? Pero ni los dientes.

Se trata de uno de esos adjetivos que se popularizan entre adolescentes y que tratan de enmascarar esa cierta tendencia a llorar de forma casi inmediata frente a cualquier contrariedad.
Pero la pregunta es...¿Es justo llamar a una persona "sensible" cuando lo que parece en realidad es ser simplemente "llorona"?
Por supuesto, el primer paso al momento de escribir este artículo fue el de revisar el omnisapiente Diccionario de la Real Academia Española -No nos dejemos llevar por el nombre, ¡La RAE no queda en España como tal!- y en el quinto significado de este tiernísimo adjetivo me topé con:
5. adj. Dicho de una persona: Que se deja llevar fácilmente del sentimiento.
Lo que a forma de ver de muchos, justificaría el uso de esta palabra en los términos antes mencionados. Sin embargo, los sentimientos no son solamente aquellos que hacen lagrimear las mucosas y deprimir las venas de los antebrazos de los adolescentes. Es decir, una persona sensible, debe tener la misma tendencia a ser increíblemente feliz -o sonriente o alguna otra forma de mostrarlo físicamente- cuando algo, medianamente bueno, o "feliz", le sucede. Esto sería dejarse llevar fácilmente del sentimiento.
Así mismo, podemos entrar a discutir qué cosa es Dejarse llevar, porque simplemente llorar o reír a carcajadas puede no ser suficiente como para decir que alguien se dejó llevar por los sentimientos. De pronto, cometer actos suicidas, viajes extremadamente largos, perdonar infidelidades, aguantar interminables horas de vitrina en centro comercial o cargar los paquetes que tu pareja ha comprado, pueden ser muestras de una persona muy sensible -en otras palabras, está llevado del... sentimiento-.
Por otro lado, la persona sensible, según el DRAE, tiene que estar 100% conectado con los sentimientos y no solo los propios. Es decir que un(a) sensible, debe pasar horas enteras mirando y viendo obras de arte como la pintura, la escultura, el teatro, etc... que son todas, expresiones artísticas y por lo tanto, expresiones del sentimiento humano. Vaya uno a ver.
Y para cerrar... ¿Conocen ustedes el mito latinoamericano de La Llorona? ¿Podemos decir entonces, que este macabro ser que mató a sus hijos y sufre indecibles maldiciones eternas, es un ser muy sensible?
Mejor, nos quedamos con la duda.
Aclaración final: El término "sensible" en inglés, no corresponde a las voz española "Sensible" sino a "Sensato, prudente o razonable".

domingo, 19 de septiembre de 2010

¡Ah! ¡Pues lógico!

Beso de lengua

Todo aquél que se haya enfrentado con el aprendizaje de un nuevo idioma, en especial, uno rígido como el inglés o el alemán, sabrá que las estructuras -esas reglitas que los profes cansones se empeñan en llamar Gramática- son muy diferentes de las múltiples opciones que ofrecen aquellos idiomas latinos, tan románticos y flexibles.

Entra aquí el tema del que venimos a hablar hoy. Ese orden

SUJETO + VERBO + COMPLEMENTOS
Que tanto hemos visto por aquí y por allá se refieren, apenas, al orden lógico que, por supuesto, también hallamos en nuestra bien amada lengua materna -que sea bien amada, no quiere decir que sea siempre respetada-.

Así, en: 
 
Juan le compra dulces a la señora de la esquina porque en la otra esquina no hay.





Quien hace la acción es JUAN, es decir... el sujeto; Que es lo hecho es COMPRAR, es decir el verbo; Lo comprado son LOS DULCES, es decir, el objeto directo; A quién le cae la acción, es a la SEÑORA DE LA ESQUINA, es decir, el objeto indirecto y el porqué es todo el resto, es decir, el complemento de razón o motivo.

Sin embargo, si cambiamos en algo el orden de esta belleza narrativa, podremos encontrar algo de lo que podemos disfrutar los latinos, sin cargar pesadas dudas de un significado u otro.

O ¿Qué les parece la siguiente oración en voz de una vecina chismosa contándole a la novia de Juan?

A la señora de la esquina, juan le compra dulces.

O ¿Qué tal ésta en voz del médico del Juan?

Los dulces, compra Juan a la señora de la esquina.

Ahora, lo que queda es manipular esta oración con la libertad de una casa por cárcel en Colombia. Simplemente, hágale a su antojo, apreciado lector. 

Por último, es esto último, esa manipulación libre y feliz de los elementos de la oración, lo que llamamos Orden Sicológico, es decir, dándole importancia a una parte más que a otra, a diferencia del simple motivo comunicador del orden lógico.

viernes, 30 de julio de 2010

De que hubieron, hubieron

Beso de lengua




Suena y resuena, lo dicen los chicos y lo repiten los grandes -aunque en menor medida-, es talvez, el gazapo más famoso de la historia y uno de los que mejor hace sentir a la gente cuando lo corrige a los demás. Es el siempre recordado, a veces traidor y nunca bien ponderado: Hubieron.

Y es que a quién no se le salió alguna vez este bizarro plural de un verbo que en su pasado no lo admite? Vamos, reconózcalo. Si no, Cómo carajos se enteró de que no se decía así?
Es absolutamente normal que el cerebro reconozca la regla de estas pluralizaciones y las aplique a todo lo que conozca. Son los casos de: Yo volo o Yo andé.

Lo que muchos olvidamos frecuentemente, es que así como el haber (existencia de algo) no admite plural en el pasado simple (pretérito perfecto simple según la RAE), tampoco lo admite en el imperfecto (Copretérito según Andrés Bello), es decir... ni se dice "Hubieron" ni se dice "Habían".

Pero recordemos, esto solo sucede cuando hablamos del verbo haber como existencia de algo, no como auxiliar de verbo en participio pasado: (pretérito perfecto compuesto o pretérito pluscuamperfecto). Y ya que esto es castizo español, vamos a referirlo en palabras menos técnicas:

  • Participio de un verbo:

Mordido
  • Auxiliar de participio

Haber mordido

  • Pretérito perfecto compuesto

Han mordido

  • Pretérito pluscuamperfecto

Habían mordido -Correcto, aquí sí sirve-

  • Pretérito anterior

Hubieron mordido -muchísimo menos común, pero también correcto-

Si con lo anterior lo que hice fue hacer más confuso el asunto, recomiendo recordar solo una regla:

Si se habla de haber antes de algo que termine en ido, ado, (participios de verbos) o to, cho, so (participios irregulares: roto, escrito, impreso) SI puede ir en plural (hubieron y habían) pero si se habla de algo que hubo y ya no hay, será en singular (Hubo y había).

Estoy seguro de que durante la lectura de este artículo no hubo (o hubieron?) dudas. O sí?

Imagen tomada del blog del Dr. Fuenmayor - www.mervyster.blogspot.com

viernes, 21 de mayo de 2010

La historia de la palabra fútbol es simpática

Escritor invitado: Fernando Ávila.

De su libro Ortografía comparada con el inglés. Intermedio Editores. Bogotá D.C.: 2010


La historia de la palabra fútbol es simpática. Cuando se incorporó por primera vez al Diccionario de la Lengua Española, en 1927, se escribió fútbol. Pronto llovieron las protestas de argentinos y uruguayos que alegaron que no se decía fútbol, grave, acento en fut, sino futbol, aguda, acento en bol.


¡Cómo podía la Academia desconocer la opinión de quienes saben más sobre este deporte!


Se cobró la falta, y en la siguiente edición la Academia escribió futbol, aguda. Entonces, protestaron en Colombia y México. No es futbol, aguda, sino fútbol, grave.


Esta vez el árbrito decidió declarar empate, y en la edición de 1952 aparecieron las dos formas: fútbol y futbol. Desde entonces, el Diccionario registra las dos versiones, y en cada país se usa una u otra según el gusto popular.


En 1960, por presión de algunos académicos se incorporó al Diccionario la voz Balompié, que desde entonces convive con las otras denominaciones de este deporte, pero es menos usual entre los aficionados.

viernes, 9 de abril de 2010

Como que esto ya lo dije


Beso de lengua


Es bien sabido y -como el título del presente artículo- ya lo mencioné antes, es el usuario quien verdaderamente gobierna sobre el uso de la lengua. Es decir, el que habla, manda.


Dentro de esta premisa podemos entonces, retomar todas esas palabras y expresiones que, sin afectar demasiado la gramática (ortografía) y sintaxis (orden lógico de las palabras en la oración), son usadas todos los días y tienen un significado pleno dentro de la pragmática (uso de la lengua en contexto).


Una de estas expresiones es "Como que..." usada frecuentemente en los actos de habla más coloquiales y comunes.


Si nos detenemos a mirar cuál es el significado de este coloquialismo, podríamos decir que se refiere a la falta de exactitud de un hecho o de lo que se quiera expresar:


- Como que va a llover.

= Parece que va a llover.


Sin embargo, también existe una cerrada similitud con la expresión "Como..."...


- Ella estaba como calladita cuando le sonó el celular.


= No es que estuviera en silencio, pero su estado de ánimo no era el de todos los días. Luego le sonó el celular.


Y es muy útil cuando tenemos que hacer saber a alguien, que algo no nos gustó:


- El anteproyecto quedó como cortico ¿No?


= No sean descarados, escriban de verdad.


Llegamos entonces a la conclusión de que las expresiones estudiadas en este artículo terminan siendo eufemismos. ¿Recuerdan cuando hablamos de éstos?


Por último... ¿Qué tal un beso de lengua?

domingo, 8 de noviembre de 2009

Conciencien de la concientización

Beso de lengua

Últimamente, con los problemas medio ambientales, la crisis económica, entre otros desafortunados, los medios nos invaden con estos hermosos términos que tantas dudas no generan. Es cierto, a nadie le preocupa si se dice Concienciar o Concientizar, pero ahora le traigo, interesado lector, la última gran noticia al respecto: Se usan ambas.

Es muy común en el español, talvez como en ningún otro idioma en el mundo, que el usuario sea más fuerte que la academia, lo que en algunos casos puede ser bastante bueno, pero en otros, nos encaminaría a la anarquía lingüística. Es decir, las palabras son válidas siempre que sean muchos quienes las usen, sin importar sin están o no, en la Real Academia Española (referente al idioma, no al país).

Es éste el caso de este par de verbos. El reconocido era el primero, Concienciar, el creado a las malas fue el segundo, Concientizar. Con idénticos significados, lo único a tener en cuenta es la conjugación de cada uno, que sí cambia bastante:

- Concienciar

- Concientizar

Personalmente, uso el primero. Por el hecho de enseñar la lengua me gusta más lo más castizo, sin embargo, no tiene mayor importancia.

Es curioso ver, sin embargo, que los correctores de ortografía de Word Office y de este Blog, no encuentran Concientizar, como palabra válida.
Gracias y nos leemos después.

miércoles, 28 de octubre de 2009

¡Póngale la tilde a todo!

En Santander, el hombre de las leyes, preocupado por el buen uso del lenguaje y por la concienciación de todos -lectores y escritores-, nos unimos al concurso nacional de ortografía convocado por El Tiempo, titulado ¡Póngale la tilde a todo! donde se invita a salir a la calle a tomar fotos de todos esos anuncios que carecen del acento gráfico.

Ahí van unos ejemplos:
Las palabras agudas terminadas en vocal, se deben tildar. Aquí, dos errores en un solo aviso.

Las palabras esdrújulas, como "Área", siempre se deben tildar. Las palabras agudas terminadas en N, también. (Léase con énfasis ese "también").

Y así, hay muchísimos más. La motivación principal de quienes realizan esta campaña, es el doble beneficio, de los lectores que ven la publicidad y de los dueños de la misma. Todo corre en un doble sentido.

Ahora, salgamos a la calle a ponerle tilde a todo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Chorizo con papa... qué robo!

Beso de lengua

Como docente, es posible evidenciar cientos de experiencias de cualquier calaña en esos "inocentes" seres en formación. Sin embargo, hay una que me ha llamado profundamente la atención y que, además, me ha recordado mis épocas escolares -como estudiante, por supuesto-. A lo que me refiero es al uso del verbo "Choripapear".

No sé si usted, de alguna forma misteriosa, conoció también el mencionado verbo, y si es así, sabrá que su significado es: la aprehensión de un objeto de forma ilegal, por supuesto, sin previo consentimiento de su dueño, o aún más fácil, "robar" como su sinónimo.

"Profeeeee, me choripapearon el esfero" A lo que el profesor se limitará a contestar : "Si estuviera pendiente de sus cosas, no tienen porque perderse sus cosas".

Pero volvamos a lo que nos compete: El análisis lingüístico de este peculiar verbo. -La letra itálica nos dice que ni "análisis" ni "lingüístico", sólo un par de ideas que se me ocurrieron al respecto.

Primero, los verbos nuevos nacen con el paradigma de la primera conjugación, es decir, todos terminan en AR. Así, verbos nacidos a partir de nuevas tecnologías como "chatear" o "mensajear" cumplen con esta norma. De este modo, cualquier invento -o intento- de verbo surgirá con esta terminación.

Segundo, el verbo en cuestión, nace, según parece, de la combinación culinaria callejera del chorizo con papa, una de la variaciones del "pincho" tan autóctono en nuestras calles e idiosincrasia. Pero ¿Qué tiene que ver esta comida con el hecho del hurto?
Se me ocurren un par de hipótesis: El precio del chorizo con papa, producto que pudo haber llegado a ser muy popular, ascendió a las nubes debido a la demanda por parte de consumidores hambrientos, golosos y no muy preocupados por motivos de salubridad, lo que se pudo considerar en su momento, como todo un robo. O por otro lado, el incipiente carrito de ventas callejeras, no ofrecía la mayor seguridad para sus comerciantes, con lo que el robo -en este caso, raponazo- de los exquisitos trozos de embutido, se hacía común.

Ruego, si alguien conoce más motivos para el nacimiento del dicho verbo, hacérmelos llegar. Talvez, podamos crear un nuevo diccionario de colombianismos escolares o algo así, las grandes cosas surgen de preguntas pequeñas.

No dejemos que nos choripapeen la idea.

viernes, 20 de marzo de 2009

Escritor invitado: Declaración Universal de los Derechos de los Niños a escuchar cuentos

Cortesía: Biblioteca Infantil "Juan Sábalo" Universidad Surcolombiana, Neiva, Huila, Colombia.

1. Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene el derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica.

2. Todo niño tiene pleno derecho a exigir que sus padres les cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento a un niño, no sólo incurren en un grave delito de omisión culposa sino que se están autocondenando a que su hijo jamás les vuelva a pedir otro cuento.

3. Todo niño que por una razón u otra no tenga alguien que le cuente cuentos, tiene absoluto derecho de pedirle al adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y cuando éste demuestre que lo hace con amor y ternura, que es cómo se cuentan los cuentos.

4. Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentado en las rodillas de sus abuelos. Aquellos niños que tengan vivos a sus cuatro abuelos podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que les cuenten. Del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques y otros lugares de concentración infantil en donde, con entera libertad, podrán contar cuantos cuentos quieran.

5. Todo niño está en el derecho de saber quiénes fueron José Marti, Hans Christian Andersen y Aquiles Nazoa. Las personas adultas están en la obligación de poner al alcance de los niños todos los libros, cuentos y poesías de estos tres autores.

6. Todo niño goza a plenitud del derecho de conocer las fábulas, mitos y leyendas de la tradición oral de su país. En el caso de los niños colombianos, éstos tienen perfecto derecho a interesarse en nuestros relatos indígenas y cuentos costumbristas, así como en toda aquella literatura oral creada por el pueblo.

7. El niño también tiene derecho a inventar y contar sus propios cuentos, así como modificar los ya existentes creando su propia versión. En aquellos casos de niños muy influenciados por la televisión, sus padres están en la obligación de descontaminarlos conduciéndolos por los caminos de la imaginación de la mano de un buen libro de cuentos infantiles.

8. El niño tiene derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos; lo único obligatorio es que éstos sean hermosos e interesantes.

9. El niño siempre tiene derecho a pedir otro cuento y a pedir que le cuenten, hasta un millón de veces, el mismo cuento. 

10. Todo niño tiene derecho a crecer acompañado de las aventuras de RinRin Renacuajo, del Pastorcito Mentiroso, las clásicas Caperucita, Cenicienta y Blanca Nieves; del Colorín Colorado de los cuentos y del inmortal "Había una vez...", palabras mágicas que abren la puerta de la imaginación en la ruta hacia los sueños más hermosos de la niñez.

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