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lunes, 1 de junio de 2026

Crónicas del club de la silla eterna

Puede ser que haya visto muchas películas de superhéroes, suspenso y acción, pero la siguiente imagen me remite, ineludiblemente, a la entrada de un villano y sus secuaces en escena:

La entrada de José María Bermúdez en la RAE, tomado de la página oficial. 

Sin embargo, no se trata de ningún villano —al menos, no por ahora—, sino del nuevo ocupante de la silla K en la Real Academia Española, en su ingreso a esta algo extraña organización, que a veces se parece más a los Magios de Los Simpson que a una comunidad académica propiamente dicha.

Capítulo: Homer the Great (Homero el grande en Latinoamérica). Temporada 6, episodio 12. Disney.

Bermúdez llegó en 2022 a ocupar la silla que había dejado vacante Federico Corriente Córdoba, lexicógrafo y arabista nacido en Granada, debido a la sencilla razón de su fallecimiento, en plena pandemia de la COVID-19. Resulta entonces claro que la forma más común de encontrar un “puestico” libre en la prestigiosa RAE es que quien lo ocupaba haya partido de este mundo. Así de especial es esta organización.

Desde la llegada del nuevo ocupante de la silla K, también han sido ocupadas otras: la i, en 2022; la X, la d y la q, en 2023; y la R y la A, en 2024. Al momento de publicar estas líneas, se encuentran vacantes las sillas o y L —esta última ampliamente recordada por haber sido ocupada por el gran Mario Vargas Llosa, quien, como todos sabemos, la dejó vacante al dejar de respirar—. 

Pero, para entender todo este asunto de las exclusivas butacas, debemos primero comprender cómo se organiza la benemérita Real Academia Española: 46 sillas, denominadas con letras del alfabeto, inicialmente en mayúscula y luego ampliadas a las minúsculas. Sin embargo, hay ocho que aún no tienen ocupante: las minúsculas v, w, xy (ye), y la z, y las mayúsculas Ñ, W y Y, todas ellas esperando, con paciencia académica, a su futuro ocupante.

Los académicos que llegan a ocupar estas sillas son elegidos por voto secreto por los demás miembros —muy al estilo del cónclave romano, aunque sin el característico humo blanco—, y su permanencia, como ya se mencionó, es vitalicia —por lo que el material del que están hechas estas sillas debe ser bastante duradero—.

Un viejo debate

Precisamente, reflexionando sobre esta organización, recuerdo una charla que tuve hace unos años con un colega en la Universidad de Boyacá, justamente sobre la naturaleza prescriptiva o descriptiva de la Academia.

Hace poco (enero de 2026), Arturo Pérez-Reverte, uno de los ocupantes de estas famosas sillas, criticaba cómo la Real Academia Española ha ido perdiendo su rol prescriptivo —normativo, fijador de reglas— y ha cedido terreno a la simple descripción de la lengua; es decir, que ya no “limpia, fija y da esplendor” —lema adoptado en 1715—, sino que cede ante presiones sociales, políticas, el lenguaje inclusivo, los anglicismos, entre otros fenómenos.

Esto, aunque no es un debate nuevo, ha generado un notable eco al interior de la organización, al punto de que la propia RAE ha planteado la necesidad de llevar la discusión al seno de sus plenarias. Todo esto ocurre en un año en el que se elegirá un nuevo director de la Academia. Espero que las famosas sillas sean tipo mecedora, porque, al parecer, la agenda estará bastante agitada.

Como me imaginaba que serían las sesiones en la RAE. Creada con OpenAI ChatGPT.

Seguramente, para dinosaurios conservadores y puritanos de la lengua, como yo y otros nostálgicos, no se puede ceder al “todo vale” —palabras de Pérez-Reverte—; pero tampoco se trata de desconocer que la RAE debe estar a la altura de los nuevos tiempos y no limitarse a observar, añadir y describir. Me niego, eso sí, a dejar de tildar los diacríticos, con o sin ambigüedad.

Si se impone, no funciona

La lengua es un ser extraño: evoluciona, cambia y vive a diario. Desde ese punto de vista, hablar de algo que se impone transmite un pesimismo que, probablemente, conduce al fracaso. ¿Podría ser este el caso del famoso Esperanto? Aunque, según se afirma, sobrevive, es fácil de aprender y cuenta con comunidades que lo usan —e incluso con hablantes nativos—, no llegó a ser lo que su creador pretendía: una lengua puente universal.

¿Qué ocurre entonces con los lenguajes de programación? Son sistemas creados artificialmente, en cierto modo impuestos, y restringidos a grupos específicos… —y allí comienzan a diluirse las diferencias—. Las lenguas de señas, por su parte, constituyen otro universo: evolucionan, presentan variaciones y responden a contextos propios; lo mismo ocurre con sistemas como la taquigrafía.

Al menos entre médicos y farmaceutas, parece haber un consenso en algo muy similar a la taquigrafía -si es que no lo es-. Tomado de Taquigrafía. Aprende a escribir rápido con estos símbolos


Siento que, a pesar de tener puntos de partida definidos, todos estos sistemas han sido moldeados por el paso del tiempo y por su interacción con distintos entornos culturales: las tecnologías, los préstamos lingüísticos y, por supuesto, las variaciones diastráticas, diatópicas y diafásicas de siempre.

Como suele suceder en este blog, son más las preguntas que se plantean que las que se responden. Finalmente, es a partir de la reflexión como se puede llegar a puntos de equilibrio… precisamente como el que, considero, debe lograr la RAE en su relación con el castellano vivo que un tercio del planeta usa a diario.

Un equilibrio entre el avance inevitable de la aldea global —con todo lo que implican las TIC— y el esplendor de una lengua bella y milenaria, que debería ser cuidada del constante maltrato que sociedades cada vez más descuidadas pueden ocasionarle.

¡Que la RAE los bendiga a todos!


De la Sección Beso de Lengua

jueves, 8 de agosto de 2024

Por los caminos del Sumapaz

A veces, como cuando se rueda en compañía, lo que importa más es el camino que no el destino. 

Y precisamente eso, es lo que subyace en el presente relato, que no pretende nada diferente, sino contar a ustedes, lectores asiduos y visitantes esporádicos, uno de mis últimos viajes, que me representó conocer algunos sitios hermosos, únicos y muy cercanos a Bogotá. 

El primer trayecto, correspondiente de Zipaquirá a Arbelaez, tiene un recorrido de aproximadamente 133 kilómetros. Ya que atravesamos Bogotá hacia las 6 de la mañana, de un domingo, el recorrido no tomó mucho más tiempo que el previsto. Estamos hablando de una duración de 3 horas y media. 

Tomado de Google Maps

El trayecto presenta una carretera en excelente condiciones (concesionada, por lo que se tendrá que pagar peaje), por lo menos hasta Fusagasugá, ya que desde Fusa y hasta Arbelaez, la vía empieza a mostrar algunos sectores que necesitan intervención urgente. Sin embargo, esto no impide llevar una buena velocidad y disfrutar de unos paisajes verdes que solamente profetizan lo que será el resto del recorrido. 

Parque Principal de Arbelaez, Cundinamarca. Fuente Propia.


El rinconcito cálido de Cundinamarca

Respecto de Arbelaez, recuerdo que hace varios años, cuando inicié mis estudios de pregrado, la universidad nos envió en salida pedagógica precisamente, a Fusagasugá y Arbelaez, en esta provincia del Sumapaz. Unos días después, para el reporte de esa salida, mis compañeros me encargaron escribir sobre esta población, a la que denominé como el rinconcito cálido de Cundinamarca. Reconozco que en ese tiempo era más romántico y soñador, pero ahora, en retrospectiva, creo que en aquel entonces le di un sobrenombre correcto. Arbelaez se llama así por Vicente Arbelaez, cuyo mayor mérito fue ser Arzobispo de Bogotá y morirse justo para los tiempos en que el municipio fue erigido como tal, en 1886.

Arbeláez es hoy un gran productor agrícola, especialmente de café, panela, mora y cítricos, esto gracias a su ubicación en la falda de la montaña, que le permite contar con diferentes pisos térmicos. Así mismo, está desarrollando proyectos de ecoturismo, contando con sus senderos, pozos, miradores y cascadas que le dan una belleza extraordinaria. Después de unos minutos en el municipio de Arbelaez, nos dispusimos a continuar nuestro viaje, ahora hacia el municipio de San Bernardo, también en Cundinamarca. Por una carretera que paulatinamente se iba degradando un poco, aunque conservando el pavimento en toda su extensión. Un trayecto que bien puede ser recorrido en carro pequeño.


Tomado de Google Maps. 
El San Bernardo faraónico

En San Bernardo, tuvimos la "buena fortuna" de encontrarnos con un pueblo en plenas ferias y fiestas... el lector entenderá el porqué de mis comillas, pero bueno, el objetivo de la llegada a este municipio era el de conocer sus momias. 


Por supuesto que lo primero en que se piensa cuando se habla de San Bernardo, es en sus momias. Un fenómeno que ha permitido que este pequeño poblado, del sur de Cundinamarca, sea una atracción turística un poco diferente a los otros municipios de la zona. Y aunque es mucho lo que se ha dicho al respecto, aún no hay una explicación certera y universalmente aceptada por la comunidad científica, de las razones de este interesante fenómeno. Por lo pronto, podemos decir que la visita obligada es al cementerio del pueblo, a unos 7 minutos caminando del parque principal. Allí, la iglesia construyó un mausoleo con las momias de algunos habitantes que se exhumaron y, al encontrarse en estas condiciones de preservación, los familiares los "donaron" para exponerlos. 

El municipio cuenta también con innumerables atractivos turísticos, propios de su geografía: el Cerro de Paquilo, la piedra del sol, el Mirador de Portones, varias cuevas naturales, entre otros. Así mismo, su principal renglón económico es la agricultura, ya que es considerado como uno de esos municipios “despensa de Colombia”. 

Más sobre Las Momias de San Bernardo. (artículos periodísticos recomendados)

De San Bernardo, fue necesario devolvernos un tramo hacia Arbelaez, pero a mitad de camino, tomamos una vía que se desviaba hacia la derecha (Sentido Arbelaez-San Bernardo) con dirección al municipio de Pandi, en Cundinamarca aún. A pesar de tratarse de una vía sin pavimentar, nos encontramos con un camino bastante transitable y de fácil recorrido. Una vez más, los paisajes se presentaban hermosos y las montañas majestuosas, de hecho, es en este trayecto en donde el viajero podrá encontrarse en una vía surrealista, en donde la montaña domina por completo el paisaje, haciendo que en un momento, se encuentre a poco centímetros de un gigantesco abismo (no apto para personas con vértigo o acrofobia), pero repito, de una belleza increíble. 


Tomado de Google Maps.

Algo de gastronomía en Pandi

Al llegar a Pandi, nos encontramos con un municipio tranquilo, algunos turistas, un clima muy agradable y una deliciosa comida llamada Fiambre, un plato típico de las zonas montañosas de clima templado del departamento de Cundinamarca, que consiste en una presa de gallina, arroz, plátano cocido, papá y yuca, todo sazonado envuelto en una hoja de plátano, donde también se sirve y por supuesto, se come. Imaginen ustedes el panorama: un clima cálido refrescado con una brisa suave, un parque principal de un municipio muy agradable, una comida típica y deliciosa y unas lugareños muy amables con el turista. Suena perfecto, no?

Este pequeño municipio ha sido parte del Tolima y de Cundinamarca alternadamente, de acuerdo con los cambios políticos del país. Su clima es muy agradable y gracias a su ubicación, goza de una variada producción agrícola que alimenta su economía. Se erigió como municipio en 1815, luego de ser parte de Fusagasugá, Melgar, Arbeláez e Icononzo.

Al igual que otros municipios de la provincia del Sumapaz, sus atractivos turísticos son muchos y aún no muy explorados: Alto de Miraflores, Cuevas y petroglifos El Helechal, fuentes termales y caminos reales, sin embargo, su mayor atractivo es uno compartido con la vecina población de Icononzo, Tolima: El Puente Natural.  


Parque principal de Pandi, Cundinamarca. Fuente propia.

Pues bien, después de esta deliciosa y corta estadía, continuamos nuestro recorrido hacia el municipio de Icononzo, el primero que nos encontraríamos en otro departamento: salimos de Cundinamarca y entramos al Tolima.

Tomado de Google Maps.

Una pequeña maravilla de la naturaleza: una increíble historia de violencia

Pero antes de continuar, es necesario hacer la referencia a uno de los sitios más mágicos que vimos durante todo el viaje: el Puente natural de Icononzo - Pandi, un sitio mágico que definitivamente, debería ser visitado y admirado por todos los colombianos. Se trata de una formación natural que fue labrada por el río Sumapaz (que separa a Cundinamarca del Tolima) y que permitió la formación de un puente natural, de piedra, sobre el cual se construyó uno para que sirviera para el tránsito de vehículos. Pero lo más bello del lugar, no es tanto el puente como tal, sino el cañón, estrecho y profundo que el agua ha marcado (sitio no apto para personas con vértigo o con acrofobia (2)). Este sitio es simplemente majestuoso. 

"Puente San José de Pandi Aunque muchos lo conocen como el Puente de Icononzo el verdadero nombre de este viaducto es Puente San José de Pandi. Se construyó en 1924 encima de unas rocas que se utilizaron hasta esta fecha como puente natural, el cual unía a los departamentos de Cundinamarca y Tolima. Según la leyenda estas piedras fueron trasladadas hasta este lugar por el Diablo.
El viaducto está ubicado sobre el río Sumapaz que en este sitio forma un cañón de aproximadamente 250 metros.
En la época de la violencia entre partidos, los conservadores cometieron muchos asesinatos allí. Retenían a los liberales de la zona, los montaban en volquetas y los arrojaban desde el puente al vacío."
Tomado de El Tiempo. 17 de julio de 1999
Después de esta parada, en los límites entre Tolima y Cundinamarca, nos dirigimos por la vía que de todo el trayecto, se encontraba en el peor estado: sin pavimento y con muy poco mantenimiento, lo que representa una verdadera lástima. El abandono de estos circuitos viales son solo una de las muchas muestras de la corrupción que tanto nos afecta a los colombianos. 

Sin embargo, todo esto fue rápidamente olvidado cuando llegamos a Icononzo, el primer pueblo que nos encontramos en el Tolima y que se presenta acogedor, tranquilo, montañoso, cálido y rodeados de paisajes que parecen dibujado o mejor, esculpidos, a mano... Un parque principal agradable, con escaleras por todos lados, y con una tranquilidad que fácilmente envuelve al visitante. 

Gracias a su ubicación en la montaña, Icononzo es conocido como el balcón del Tolima. Al igual que muchos municipios de la zona, su nombre proviene de vocablos indígenas, y éste, en particular, significa “Susurro del agua”. En algún momento, estuvo bajo la jurisdicción de Cundinamarca.

Su principal renglón económico es la agricultura, especialmente café y frutales. Sin embargo, después de los oscuros tiempos de violencia, el municipio está tratando de sobresalir con la producción de otros bienes, como artículos de cuero. Así mismo, es un espacio con grandes potencialidades turísticas, comenzando, por supuesto, por el Puente Natural, que comparte con Pandi, Cundinamarca; cascadas, miradores, senderos y caminos reales, entre otros. 

Parque principal de Icononzo, Tolima. Fuente propia. 

Al salir de Icononzo, nos dirigimos hacia la población que da término a este recorrido, la muy conocida Melgar, llamada por algunos, el barrio caliente de Bogotá, por su cercanía a la capital y por la arraigada costumbre de los capitalinos, de visitarla cada fin de semana. 

Tomado de Google Maps.

Lastimosamente, al llegar a este municipio, cálido y agradable, solo lo encontramos como lo primero: cálido... porque muy poco agradable. Debido al puente festivo (lunes feriado), la capital mundial de las piscinas -como es reconocido-, estaba atiborrado de personas que apenas permitían la circulación y movilidad. 

Gracias, pero no.  

Después de esto, solamente quedaba el regreso por la vía nacional 40. Una carretera concesionada que se presenta en excelente estado. Después de un largo día de viaje, lleno de recuerdos imborrables, haríamos un solo trayecto directo a casa. 

A mis compañeros de viaje, mil gracias. A mis lectores, mil gracias más. 

N.A. Originalmente escrito en Julio de 2016, con reedición en Agosto de 2024. 



lunes, 27 de marzo de 2023

viernes, 14 de octubre de 2022

Literalmente hablando

#BesoDeLengua 


Hace unos días, mientras veía la emisión de un noticiero en un canal de cobertura nacional, me encontré con el informe periodístico sobre una fundación en Medellín, que se dedica a proteger perritos de calle. Loable labor. 
Sin embargo, lo que más me llamó la atención, fue una expresión utilizada por la reportera:

(Al administrador de la fundación) Le ha tocado literalmente pararse en las pestañas para poder alimentar a todos estos animalitos.
No pude evitar imaginarme al mencionado, con sus pestañas contra el piso y sosteniendo todo el peso de su cuerpo en esos minúsculos cabellos que crecen en el borde del párpado, porque finalmente, eso es que lo que significa la expresión "literal" -del uso del adverbio "literalmente", hablaremos en un rato-. 

Recurro entonces a la definición que la RAE tiene del adjetivo literal:

adjetivo
  1. 1.
    [significado] Que es el primero que tienen las palabras.
    "toda disposición testamentaria deberá entenderse en el sentido literal de sus palabras"
  2. 2.
    Que respeta exactamente las palabras del modelo o la fuente original.
    "transcripción literal"

Es, entonces, el primer significado que tienen las palabras. Y de hecho, su etimología nos lleva al latín, papá de tantas lenguas romances, y que nos presenta la palabra "litteralis", que se refiere a la letra y no a lo literario -Que es otra confusión común-. 

Básicamente, estamos hablando de estar apegado a la letra, a lo que está escrito o dicho, sin otros significados ni interpretaciones. 

Por lo tanto, tener guayabo es poseer un árbol de la guayaba (literal), y no tener resaca (que ya sería su significado figurado). 


En este punto, no puedo dejar de recordar a mi mejor amiga en la universidad, cuando otra amiga le dijo que estaba "literalmente mamada"; trató de contener la risa mientras le soltaba un incomprendido: Uuuuy!

Al parecer, su significado ha mutado a un adverbio de modo, tal como "extremadamente" o "exageradamente".

Y en ese sentido, además de la común confusión en lo literal y lo figurado, hay una confusión extra entre el adjetivo y el adverbio: literal y literalmente, siendo que este último, siempre va a modificar a un verbo, un adjetivo u otro adverbio, por lo que lo correcto sería: "literalmente hablando..."

Es todo lo que tenía que decir al respecto, literalmente (?). 







domingo, 11 de julio de 2021

¿Por qué debemos valorar un "buenos días"?

Beso de Lengua

Contrario a lo que puede sugerir el título del presente escrito, éste no trata de mensajes de autoayuda o de coaching de desempeño, es simplemente una pequeña ilustración sobre uno los elementos lingüísticos que tiene nuestro idioma español, y que lo enriquecen permanentemente, estamos hablando del "plural expresivo". 


Básicamente, se trata de una figura muy especial y muy propia de la lengua de Cervantes, en la que se suele utilizar una expresión en plural para enfatizar su intensidad, y no necesariamente, su cantidad -que es la función principal del plural en todas las lenguas-. 

De esta forma, cuando se dice: Buenos días, no es que se esté hablando de varios días, sino, por supuesto, del único día en el que estamos saludando, pero lo hacemos como los hispanoparlantes nos gusta hacerlo: con efusividad e intensidad.

Casos hay muchos: vacaciones, saludos, felicitaciones, condolencias... etc... 

Así que, no te dejes llevar por los extranjerismos (ya que en otros idiomas generalmente se usa el singular: good morning, bon jour, etc) y cuando saludes, hazlo con el plural expresivo. 

¡Muchos éxitos!



martes, 24 de diciembre de 2019

¿Noche Buena o Navidad?

Siempre hemos visto como los calendarios marcan como festivo en rojo el día 25 de diciembre, y se ha reconocido siempre esta fecha como el día de Navidad; sin embargo, de una forma particular en Colombia y en la mayoría de países latinoamericanos, se entiende la navidad como la noche del 24 de diciembre, y en cambio, el 25, es el día del calentao (calentar y comer los alimentos que hayan sobrado del día anterior), que no por esto es menos especial. Este día, mucha gente no se viste como lo hizo el día anterior, no organiza grandes eventos (más allá de un asado de desenguayabe -barbacoa de resaca-), o dormir la mayor parte del día.  


¿Entonces por qué celebramos más la noche buena y no tanto la navidad? 

Podría compararse con llamar a la media noche, a un amigo cumpleañero, pero olvidarlo el resto del día. Son definitivamente, cuestiones culturales, que por lo mismo culturales son totalmente válidas. 

Alumbrado navideño en Cali, Valle del Cauca.
Fuente propia
Una buena respuesta a la pregunta anterior es el clima. La noche buena gringa es mayormente fría en buena parte de Estados Unidos, lo que hace que la gente prefiera quedarse en casa, más bien abrigado y quieto, mientras que el Caribe y el hemisferio sur se encuentra en verano, con buen clima incluso en la noche (en la mayoría de lugares aunque no donde yo vivo). Así, es más probable que los gringos quieran salir el día 25, con luz del día y unos cuantos grados más en el termostato. 

Una de la comidas típicas colombianas para Navidad: la lechona.
 Tomada de: http://www.somosmass99.com.mx/a-que-sabe-la-navidad-en-latinoamerica/
Nuestra navidad, siendo una mezcla de costumbres caribeñas (como la música, la comida y la celebración nocturna) con costumbres gringas que nos llegan por la publicidad y el cine (el Papá Noel que ahora se llama Santa en casi todos los países, los adornos y las luces menos coloridas y más doradas o blancas, etc.) es una celebración especial, sin duda, y así como lo es nuestra mezcla de razas, es lo que nos hace especiales como latinoamericanos. 



Muy variadas, y sin embargo, con mucha relación entre sí. Las comidas típicas lationamericanas.
Tomado de: https://www.pictoline.com/1320-que-comemos-los-latinoamericanos-en-nochebuena/

viernes, 20 de diciembre de 2019

A solas con el gigante

Reto Colombia

Es uno de los nombres más conocidos en el país. El Río Grande de la Magdalena ha estado ligado a la historia y al desarrollo del país, desde mucho antes de la conquista. Hoy, el río Magdalena es un referente geográfico y cultural.

En El Hombre de las Leyes - Reto Colombia, me encontraba en deuda de hacer un artículo sobre éste, uno de mis sitios favoritos en el país, que en términos generales, abarcaría un cuarto de país, no solamente por la distancia que recorre - los casi nada 1540 kms- sino por la extensión de su cuenca hidrográfica que de acuerdo con datos oficiales, es de 257.438 km².

En términos sencillos, la cuenca hidrográfica de un río es todo el territorio que de alguna forma, le vierte agua a su cauce. Por ejemplo, toda el agua que se produce en la capital y que recoge el río Bogotá, y que luego se une al Magdalena en Ricaurte, Cundinamarca, hace que Bogotá sea parte de la cuenca hidrográfica del Magdalena... ¿Tremendo, no?

Cuenca hidrográfica del Rio Magdalena
Tomada de http://magdalenaextremo.blogspot.com/

Así mismo, el río toca a 18 departamentos y en su mayor parte, se convierte en un límite natural entre estos. Eso habla no solamente de su importancia geográfica sino también política y administrativa. Sin embargo, uno de los aspectos que más me fascinan del río, es su condición social y cultural con todo lo que incluye: gastronomía, industria, comercio, historia y por supuesto, turismo.

Algunos datos

Nace en el Huila, en el páramo de las papas ubicado en el Macizo Colombiano, la estrella fluvial mas importante del país. -Una estrella fluvial es un sitio en donde nacen muchos rios. Esta sola definición habla de su importancia.

Estrecho del Magdalena. San José de Isnos, Huila. Fuente Propia. 
Tuve la oportunidad de conocer el Estrecho del Magdalena en el año 2010, mide 2.20 metros y su fuerza hace que el respeto por este hermoso monstruo aumente. Como dato antagónico, en Plato, Magdalena, su ancho es de 1073 metros -Sí, más de un kilómetro de ancho. Haga usted cuentas de aproximadamente 10 cuadras en su barrio.- Así de hermoso, así de único, así de respetable.

Son muchas las veces en las que me he reunido con el Río, como quien visita a un familiar, con ganas de verlo y de escucharlo, de hablar con él, y es precisamente este afecto filial el que heredé del lado materno, de una familia profundamente tolimense y con un centenar de historias en donde el gigante era protagonista.

Gracias a este enorme afecto que me despierta, muchas de las rutas y circuitos de Reto Colombia llevan a sus riveras. Lo recuerdo muy especialmente en rutas a La Dorada y Norcasia (Caldas), en la Ruta Mutis (Publicada en varios artículos en este blog), Guaduas-Honda, en recorrido histórico y paisajístico,  y mas recientemente en la ruta a los municipios de Nariño, Guataquí y Jerusalén, de donde nace el título del presente artículo.

Carretera que conduce a San Juan de Rioseco, Cundinamarca. Al fondo, el valle del rio Magdalena.
Fuente Propia.

Mi compañera de viajes, atravesando el Magdalena en Ferry, entre Beltrán y Ambalema.
Fuente propia.  

Desembarcada en Ambalema, en su primer viaje fluvial.
Fuente propia.

Vista desde el embarcadero sobre el Río, en Honda, Tolima. 
Fuente propia.

El valle del Magdalena desde el Mirador de Piedra Capira, en Guaduas, Cundinamarca.
Fuente propia.

Vista entre Flandes, Tolima y Giradot, Cundinamarca.
Fuente propia.

Los restaurantes flotantes en las riveras del rio, en Flandes, Tolima.
Fuente propia.

Panorámica en el puente de la variante de Girardot.
Fuente propia. 

Panorámica en el embalse de Betania, sur del Huila.
Fuente propia. 

A solas con el gigante. Vía Girardot - Nariño, Cundinamarca.
Fuente propia.


En la vía que conduce de Girardot a Nariño, en Cundinamarca, se puede disfrutar de una perspectiva diferente del río Magdalena: es una carretera que no es tan transitada, en excelente estado (vía concesionada) y además, que sigue la margen del río. Es un sitio hermoso, que permite vistas igualmente preciosas del rio y de sus lomas circundantes, un momento perfecto para sentir la majestuosidad de la naturaleza, a solas con el gigante.

Como recomendación final, cuando visites cualquier pueblo o corregimiento cercano al rio Magdalena, te recomiendo enormemente, probar el viudo de capaz. Se trata de un cocido de pescado (generalmente Capaz o Bocachico), acompañado de papa, yuca, plátano y el colombianísimo hogao: un guiso de cebolla, tomates y otras especias.

Un abrazo fluvial.

lunes, 3 de abril de 2017

¡No dejes pasar a Kairós!

Este no es otro artículo sobre mitología griega. Bueno, en realidad sí, un poco.

Pero más que eso, se trata de una de esas pequeñas reflexiones que aparecen inesperadamente durante un día cualquiera. El pensamiento desocupado de hoy, es un refrán español, de no muy extendido uso en Colombia, pero que particularmente me gusta, y ahora que conozco su origen, me gusta aún más:

La conocí hace muchos años, a través de la canción Masacre y Aniquilación, de un grupo catalán, llamado La Trinca. Este grupo era lo más divertido e irreverente de la escena de la música en español en la década de los 70 y 80. Y aún hoy, escuchar sus letras y adaptaciones es divertido y refrescante entre tanto Pretty boy

La ocasión la pintan calva, trata de las condiciones de un momento, que hacen que se vuelva ideal para lograr un objetivo. Por ejemplo: Te acaban de pagar... le subieron al pasaje de Transmilenio... Siempre has querido una moto... !La ocasión la pintan calva! 

Pero, volviendo al inicio del texto, ¿En dónde quedó el cuento de la mitología griega? Pues, como supondrá el lector, Kairós, mencionado en el título de este artículo, tiene una estrecha relación con este dicho popular; Kairós, una diosa hermosa (Creo que no he visto la primera descripción de diosas griegas que no sean calificadas como "hermosas") que era representada en movimiento, con alas o con ruedas, pero nunca quieta... aunque lo más significativo era su peinado, con un mechón de cabello "hermoso" (de nuevo) en la parte de adelante, pero totalmente calva en la parte de atrás. -Peinado que cualquier goleador de la Eagle League envidiaría-. 

Y es aquí, en donde el dicho cobra sentido y además, valor. Sentido, porque cuando la mitología griega fue adoptada por los muy creativos romanos, Kairós pasó a llamarse Ocasione, u Oportunidae, pero de todos modos, seguía siendo pintada "retratada, dibujada, imaginada" calva.     

Y Valor, porque allí surge, por fin, la parte bonita, la reflexión de toda esta historia. Poder tomar a Kairós, era fácil si se hacía cuando venía, pero era imposible, si la dejabas pasar. Tiene mucho más sentido si lo decimos en términos de mitología romana y no griega: Debes tomar a la Ocasión cuando viene, porque cuando se va, será imposible. 
Al final, es solo eso: Debemos tomar las oportunidades cuando vienen, porque éstas están siempre en movimiento, y si las dejamos pasar, es posible que nos arrepintamos. 





sábado, 12 de noviembre de 2016

Cuando un final es más que un final

O el síndrome del vacío existencial al terminar de leer un libro.

¿Has tenido esa sensación de "malparidez" y desubicación al terminar de leer un libro y quedar como suspendido unos minutos u horas, en un limbo de tu vida que no pareciera tener futuro? La pregunta es larga, pero el sentimiento es muy conocido por cualquiera que, sin ser necesariamente un lector empedernido, disfruta de la lectura y devora unos buenos libros al año.


A propósito de este sentimiento, quiero recordar una frase que he escuchado muchas veces pero que no podría identificar un origen o autor claro:  
Después de leer un libro, uno no vuelve a ser el mismo.
 Y es que es muy cierto, el impacto que puede tener un libro sobre una persona, sobre su vida, pensamiento y particularmente, sentimientos. Esto aplica no solamente a los textos narrativos, sino también, y aunque parezca raro, a textos académicos, científicos, etc. Lo importante es cómo sea digerido por el lector. 

A propósito de este sentimiento, quiero añadir uno nuevo que podría ser llamado: El escalofrío de la última línea. ¿A qué se refiere o en que difiere del anterior? Simplemente en que el vacío existencial depende del libro completo, mientras que el escalofrío nace de un pico emotivo (giro dramático, dirían los expertos) en el final del libro (últimas líneas o último párrafo), que al ser totalmente inesperado, te crean una sensación de adrenalina que sientes la necesidad de compartir inmediatamente con alguien.


En esta misma línea, traigo el recuerdo de dos libros que me produjeron ese escalofrío: La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne,y más recientemente, La máquina del tiempo. de HG Wells. 

Por supuesto, solo se trata de una pequeñísima muestra de un universo gigantesco de vacíos existenciales y escalofríos de última línea. Y obviamente, no daré ningún "spoiler" sobre estas dos tramas. Pero recomiendo mucho, a quien no las haya leído, que las disfrute... y a quien conozca más vacíos y escalofríos, a compartir su experiencia conmigo y con los lectores. 

Trató de tener los ojos abiertos, pero lo quebrantó el sueño. Cayó hasta el fondo de una substancia sin tiempo y sin espacio, donde las palabras de su mujer tenían un significado diferente. Pero un instante después se sintió sacudido por el hombro.

-Contéstame.
El coronel no supo si había oído esa palabra antes o después del sueño. Estaba amaneciendo. La ventana se recortaba en la claridad verde del domingo. Pensó que tenía fiebre. Le ardían los ojos y tuvo que hacer un gran esfuerzo para recobrar la lucidez.
-Qué se puede hacer si no se puede vender nada -repitió la mujer.
-Entonces ya será veinte de enero -dijo el coronel, perfectamente consciente-. El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde.
-Si el gallo gana -dijo la mujer-. Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo pueda perder.
-Es un gallo que no puede perder.
-Pero suponte que pierda.
-Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso -dijo el coronel.
La mujer se desesperó.
«Y mientras tanto qué comemos», preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía.
-Dime, qué comemos.
El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder:
-Mierda.
 El Coronel no tiene quien le escriba (Gabriel García Márquez)

Un abrazo lector. 



lunes, 29 de agosto de 2016

El bello mar interior

A veces es difícil imaginar cómo llega a existir una playa de arena blanca, a orillas de unos de los lagos más hermosos del interior de Colombia. 

Se trata, específicamente, de eso: una playa de arena blanca, un lago hermoso en las montañas (3100 msnm) y un paisaje que pareciera ser pintado a mano por un excelente artista: se trata de Playa Blanca, en inmediaciones de Aquitania, Boyacá, sobre las orillas del Lago de Tota.

A este lugar se puede acceder por Sogamoso, siguiendo la ruta Sogamoso - El Crucero - Aquitania - Playa Blanca (con peaje y carretera en excelentes condiciones) o a través de la ruta Sogamoso - Iza - Cuítiva - Tota - Playa Blanca (sin peaje pero con algunos tramos muy cortos de la vía sin pavimentación).


Sin embargo, este sitio no necesita mayor presentación. Aquéllos que lo conocen saben de su belleza y aquéllos que aún no, seguramente habrán escuchado sobre él. Es un sitio de visita obligada en el interior del país.

Así mismo, cuando de turismo se trata, la región ofrece varias alternativas muy interesantes, como por ejemplo, Pueblito Boyacense, que a diferencia de lo que se puede pensar, no es una copia de Pueblito Paisa u otros pueblitos turísticos armados intencionalmente. Ubicado en Duitama, Pueblito Boyacense es toda una apuesta por un conjunto habitacional, cultural y artístico más allá que solamente turístico. (Muy recomendado, sobre todo, en eventos culturales y alumbrados de diciembre). La carretera pertenece a la concesión Briceño - Tunja - Sogamoso por lo que su estado es excelente). En cuanto a peajes, si se parte desde Bogotá, se encontrará 3: Gachancipá, Ventaquemada y Tunja.



¡En la vía nos vemos!


martes, 21 de junio de 2016

La culpa es de Daneidy

"Eh Eh Eh Epa Colombia!" es el grito que ahora se repite por doquier (entendiendo por doquier: redes sociales y su extraña extensión hacia los medios de comunicación tradicionales). Pero más allá de la moda divertida de unos y de la rasgada de vestiduras de otros, quedan muchos elementos que nos permiten llegar a las mismas reflexiones de siempre:

El país se encuentra siempre dividido en regionalismos, que bien vistos, son saludables y divertidos, pero en su mayoría de casos, (como en el fútbol, por ejemplo) se traduce en un cruce incesante de insultos que nunca terminan... y que también nunca, presentan un solo argumento de peso que le dé validez.


Las modas virales vienen y van, aparecen, duran un rato y en un corto tiempo, desaparecen. Esa es la historia de la viralidad de contenidos gracias a la tecnologías. No es algo alarmante, ni trascendental sino apenas conyuntural.  Como dicen por ahí "esas cosas pasan". 

Sin embargo, aparecen, también como efecto de esos contenidos inocuos, un algo que llamaremos "Contraviral" que responde con fiereza argumentando razones intelectuales, sociales, culturales, etc. En pocas palabras, Mamertismo viral. Igual de inocuo al contenido viral pendejo que lo originó. 




Y así mismo, un grupo de mamerticos varios, siguen con ahínco estos contravirales haciendo que de la misma forma, y con una profundidad apenas aparente, se conviertan en el otro bando. Supuestamente más inteligente, pero igual de estéril. 

En este punto, recuerdo cómo, durante la Copa América Centenario, muchos montaban su voz de protesta a través de facebook, contra aquéllos a quienes les gusta el fútbol, culpando a su amor por este deporte, por todas las cosas malas que hay en el país. 

Como dice Calamardo en varios memes:


De hecho, pocas cosas en la vida unen tanto a las personas como el fútbol (y el deporte en general), tanto así que numerosos ejemplos en la historia presentan casos muy curiosos, de cómo este deporte puede lograr unir bandos contrarios. Por supuesto, en este caso, no hablaremos de los vándalos que se disfrazan de hinchas (eso sí que te hace menos inteligente).

Aún así, los colombianos (copiado del barrismo y regionalismo de otros países) nos las arreglamos para volvernos a distanciar, incluso en el momento en el que deberíamos no tener excusa para separarnos, como cuando juega la Selección Colombia (el fútbol es uno cuando la juega la Selección y es otro cuando juegan los clubes, ¿Verdad?). 

Y ¿a qué viene todo esto? Simplemente, el cuentico de Eh eh Epa Colombia, nació a partir de allí, del fútbol y sobre todo, del juego de la Selección. Pocas cosas nos mueve tanto en la red. 

Finalmente, la idea de este texto es: 

  


Ríete de las cosas que la vida te presenta. Ríete de Daneidy y su canto. Ríete del lamento mamerto. Ríete de la vida, pero tomándola en serio. Trabaja por ti y tu familia. Mira fútbol, juega fútbol y bromea fútbol. Y si quieres hacer algo por el país, muévete y hazlo (más que publicarlo). Lo demás son tonterías.

Y no te preocupes por Daneidy. Le pasará lo mismo que a Homero "Juego Perfecto " Simpson, solamente tendrá su cuarto de hora, y según mis cálculos, ya van como 10 minutos.




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