
En nuestro país, -y supongo yo, en muchos otros de cultura occidental- el consumismo marca el calendario con decenas de celebraciones comerciales. Sin embargo, con el pasar de los años, estas fechas se van volviendo,
lentamente, tradiciones que se hacen respetar.
Es el caso de la celebración de mayo del día de la madre. Todo esto, muy respetable, por supuesto, pero lo que no logro entender, es ¿Quién dijo que las madres mueren por una noche de música extranjera a muy alto volumen?
Entiendo que la influencia de la cultura mexicana en la mitad del siglo pasado haya llegado con bastante fuerza hasta nuestro país, con las películas de Mario Moreno Catinflas, la música de Antonio Aguilar, Pedro Infante y más recientemente, Vicente Fernández; las siempre hilarantes series televisivas de Roberto Gómez Bolaños y la fuerte tradición religiosa y machista que este país hermano nos transmite diariamente. Las cuestión es que la importación de tantos aspectos mexicanos, se debe, sin lugar a duda, que este pueblo sí tiene tradición para exportar... y así como los alimentos, quien no los tiene propios, los tiene que comprar.
Esto no quiere decir otra cosa, que no tenemos nada propio que ofrecer a nuestras madres o a nuestros amores en noche de serenata... ¿Qué tal un poco de música andina del sur del país? Hay canciones muy lindas para todos los motivos. ¿Algo de pasillo, bunde, joropo o cualquier otro de las cientos de expresiones musicales colombianas? Seguro hay algo que les pueda gustar.
De cualquier modo FELIZ DÍA MADRES colombianas y mexicanas, por igual.