De tiempo en tiempo aparecen ciertos descubrimientos que llegan para enriquecer nuestros días. No se trata, por supuesto, de algo nuevo, recién inventado o en este caso, recién escrito. Bien por el contrario, se trata de alguien cuya vida coincide en inicio con el pasado siglo XX. Me atrevo a llamarlo descubrimiento, por el hecho de haber llegado a él, de forma inesperada o si se quiere, accidental.
Estas cortas líneas buscan hablar sobre unos de los más importantes escritores estadounidenses, y que irónicamente, no es tan conocido por fuera de su país, a pesar de que el mismísimo William Faulkner dijera que se trataba del "mejor escritor de su generación", aunque por supuesto, poniéndose a sí mismo, en el primer lugar.
En síntesis, hoy dedico estas líneas a Thomas Wolfe.
Uno de los primeros aspectos que me llamaron la atención al leer algunas de sus obras, es la familiaridad con las que Wolfe habla del pensamiento cotidiano sobre las cosas cotidianas - Es decir, la forma cómo las personas como usted y como yo, vemos y asumimos a través de nuestros sentidos, las más comunes situaciones diarias y que se vuelven sentimientos en nuestro interior-, un ejemplo de esto, lo veo en la forma como se narra "Tengo algo que decirles", donde un grupo de extraños se vuelven compañeros de viaje en uno de los momentos más dramáticos del siglo XX, o la forma como personas de diferentes realidades sociales se unen de forma indistinta cuando un incendio afecta la edificación en donde se encontraban (La fiesta de los Jack).
Thomas Wolfe adopta de forma casi poética (con una carga metafórica muy rica y de cierta manera nostálgica), temas que en la mayoría de los casos, responden a eventos de su propia vida. De esta forma, en obras como "No hay puerta", se acerca a temas como la soledad, el amor y la muerte, que de muchas maneras, responden a sus experiencias en sus viajes, situaciones familiares y hasta laborales.
Algunos datos biográficos
Thomas Wolfe nació en 1900 y murió en 1938. En un primer vistazo, impresiona el hecho de saber que a tan corta edad logró convertirse en uno de los referentes de la literatura norteamericana. Y es que toda su vida parece haber transcurrido en un maratón de experiencias para poder alcanzar a legar sus escritos.
A los 20 años se titula de licenciado de artes y ciencias, y un par de años después, en 1922, recibe título de Maestría de nada menos que la Universidad de Harvard, allí escribió obras de teatro en las que también actuaba, sin embargo, no fue sino hasta algunos años después, que pudo y decidió dedicarse a ser novelista, ya que contaba con el sueldo de profesor universitario. Viajó y escribió, tanto como pudo, y gracias a la labor del editor Maxwell Perkins, sus obras alcanzaron un cierto renombre.
Ya que sus obras contaban con tintes autobiográficos, muchos de sus contemporáneos tuvieron problemas con Wolfe, debido a que se veían reflejados en algunos de los personajes que deambulaban por sus historias - de hecho, se dice que Wolfe no pudo, por un tiempo, volver a su natal Asheville, en el estado de Carolina del Norte. Así mismo, se reconocen muchos elementos salidos de su mente y su creatividad, al punto que hay quien afirma que uno de sus personajes ficticios, vaticinaría la crisis económica de 1929.
Murió muy joven, pocos días antes de cumplir los 38 años, de neumonía y tuberculosis.
Retomando el accidente que me llevó a Wolfe, y volviendo a las líneas iniciales de este artículo, es interesante ver que a algunas personas más o menos cercanas al ámbito de la literatura, el accidente les llegó a través de una película llamada "Pasión de letras" que habla de la historia del mencionado editor Perkins, quien fuera fundamental para que el trabajo de Wolfe trascendiera a su tiempo y a su país. Si tiene usted la oportunidad de ver este filme, lo recomiendo: es protagonizado por Colin Firth y Jude Law, y hace referencia también, a otros escritores gigantes como F. Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway.
Mi accidente es mucho menos espectacular: hace más de 10 años compré una colección de Bestsellers, de una editorial española, ya que se trataba de saldos y estaba a muy buen precio: 80 libros que he venido alternando con otros de otras colecciones, con escritos académicos y con una triste y larga tradición de procrastinación.
A propósito, recientemente recibí, de parte de una compañera, el reto de compartir durante siete días, una obra literaria que haya marcado mi vida. Mi elección para el día primero fue la siguiente:
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| El libro que hace parte de mi colección. Foto de fuente propia. |
El lector habrá notado que el nombre de una de sus obras fue tomado precisamente, para titular el presente artículo, y esto obedece sencillamente, a que disfruté inmensamente de su lectura. Su narración y la forma metafórica cómo se enlazan los profundos abismos de la personalidad humana con las vivencias de extraños en el melancólico otoño, hace que fácilmente, cualquier persona se pueda sentir identificada. Adicionalmente, el hecho de que el joven Wolfe haya perdido a su padre a corta edad (21 años), se refleja en las letras de uno de los relatos que componen esta obra:
"De repente me di cuenta de que todo hombre que jamás haya vivido, ha buscado, está buscando a su padre y que, incluso cuando muere su padre, su hijo seguirá buscándole furiosamente por las calles de la vida para encontrarle y que nunca pierde la esperanza, sino que siente que algún día volverá a ver la cara de su padre.
Había yo vuelto otra vez en octubre y no había puertas, no había puertas por las que pudiera entrar yo y entonces me di cuenta de que nunca ya podría volver a hacer mía esta vida. Sin embargo, en medio de todo aquel enorme desasosiego que me pinchaba para que me fuese, no tenía sitio, ni puerta ni lugar de residencia en la tierra al que marcharme y, sin embargo, tenía que hacerme una vida distinta de la que me había hecho mi padre o morir yo también.
En la noche, la tormenta sacudía la casa y había algo que llamaba en el viento. Me habló y me llenó el corazón con las alegres profecías de la huida, la oscuridad y el descubrimiento, diciendo con un susurro demoníaco de alegría incorporal:
- ¡Fuera!¡Fuera!¡Fuera! ¡Hay nuevas tierras, mañanas y una ciudad brillante! ¡Hijo, hijo, vete otra vez a encontrar el mundo!"
Este mismo relato me llegó al alma en un momento en el que se cumplen 14 años de la partida de mi padre. Solo queda buscar nuevas tierras, mañanas y una ciudad brillante.
Referencias
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Thomas Clayton Wolfe. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/w/wolfe_thomas.htm el 9 de agosto de 2020.
Radio Mitre (2020) Cinco películas basadas en hechos reales de Netflix (y que seguro no viste) Recuperado de https://radiomitre.cienradios.com/cinco-peliculas-basadas-en-hechos-reales-de-netflix-y-que-seguro-no-viste/ el 9 de agosto de 2020


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