
La última de las grandes decisiones de la FIFA ha dejado mucho que pensar en todos los ámbitos futbolísticos, políticos y económicos del continente, donde parece que esta medida causó más revuelo que en cualquier otra parte del mundo.

Pero parece que el problema va más allá de la razón con la cual el organismo mundial se justifica, ésta dice que la altura puede causar serios traumatismos en la salud de los jugadores que no están habituados a estas condiciones. Para empezar, veamos cuales son estas condiciones.
¿Cuáles son los efectos del deporte en la altura?
Como mis lectores saben, no soy médico ni entrenador, ni atleta, por eso, cuando hablo de estos términos me refiero a algo que leí, así que es suceptible de ser erróneo, espero sin embargo, haberme documentado bien.
Para empezar, encontramos algo conocido como el estado de hipoxia, que quiere decir, según el DRAE, el déficit de oxígeno en un organismo, a lo cual el cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales son especialmente sensibles. A mayor altura menor cantidad de oxígeno, así que el cuerpo se esfuerza más para obtenerlo hasta acostumbrarse, pero para lograr este acostumbramiento se debe permanecer en la altura alrededor de 2 semanas. Por eso quienes vivimos en la cordillera oriental no lo sentimos.
Luego, veremos una alteración del sistema nervioso, debido a lo mismo. Cambios en el sistema cardiovascular, cambios en la composición de la sangre y cambios en el sistema endocrino-metabólico.
Según los entendidos en la materia, estos efectos producen reacciones como reducción de la noción de las condiciones ambientales, o sea casi le importa lo mismo que llueva o haga sol, todo le parece lo mismo. Una falta de apreciación del peligro, lo que se convierte en una aceptación eufórica de que todo está bien. Un estado de atontamiento parecido a la embriaguez, que puede o ponerse llorón o cariñoso, o simplemente quedarse dormido en un sillón. Vértigos, dolores de cabeza, extremidades o músculos. Comportamientos erráticos, etc.
No ¿en serio?
Si usted a esta altura piensa que no ha visto nunca un argentino que en La Paz actúe como borracho, o un brasileño que en Quito se queje de dolor de cabeza... bienvenido. Yo tampoco lo pienso porque he visto miles de partidos de eliminatorias donde los grandes mencionados han vapuleado a los chicos de las alturas, o acaso ¿se nos olvidó el 1-3 con el que Colombia perdió en Bogotá ante Argentina en la eliminatoria hacia Japón-Corea?
Ahora, quienes no aceptan el veto, dicen que han muerto más futbolistas en pleno partido a nivel del mar que en la cimas nubladas de los Andes. La verdad, datos de esto no tengo, pero apoyo la moción porque tampoco he visto jugadores enfermos en Pasto o Tunja. Esto huele a cuentazo grande.
Yo diría que es más peligroso jugar en Barranquilla a las tres y media de la tarde, que en Bogotá a las 12 del día... y eso sí lo he visto. He visto como hace seis o siete años, Millonarios se vio obligado a suspender un juego en Neiva ante el Atlético Huila por el inmenso calor de los 448 m.s.n.m y sus 28º porque los jugadores simplemente se estaban deshidratando (además que la madera necesita bastante agua para vivir). Esto es sólo una prueba en una de las ciudades calientes que no se consideran tan calientes en Colombia.
En este caso cabría abrir la otra puerta... Veto a las ciudades demasiado calientes porque los futbolistas de la montaña podrían morir de inanición bajándose del bus... pero ¿alguien habló de esto en la FIFA?
Esto pinta a negocio
Se dice que los artífices de esta medida fueron el argentino Grondona y el brasileño Texeira, aprovechando sus puestos de privilegio junto al señor Blatter, que poco estaba interesado en el tema al principio (tanto es así que ahora dijo que sí se puede jugar, pero con la aclimatación necesaria, eso es otro cantar), lograron este veto cuando los equipos chicos querían emular a los grandes jugando sus partidos de eliminatoria en varias sedes. Por supuesto, Brasil y Argentina serían llevadas a Cusco en Perú, donde el local Cienciano ha logrado grandes cosas, como ser campeón de copa Sudamericana, por ejemplo. Y vaya que esto no les gustó. Pero fue también una revuelta de equipos chicos la que originó que estos dos personajes en particular, defiendan ahora los intereses de los de la altura... ¡qué belleza ese par de joyas como defensores!
Y claro, en un mundial vende más una Argentina-Holanda que un Ecuador-Croacia, y si vende más...
Por lo pronto guardaré mis guayos, mis tenis y mis raquetas, compraré esos zapatos con punzones en la suela, un tanque de oxígeno y cuando llegue a mi lugar de trabajo me tomaré una foto con la bandera de Colombia, porque seguramente habré coronado una cima donde no se puede hablar de vida humana... una cima en los 2650 m.s.n.m que tiene Zipaquirá, y no hablo más porque me quedo sin oxígeno.
Pie de foto: Panorámica de la Sabana de Bogotá. Caminata al cerro de las tres cruces, en Zipaquirá.
Pero parece que el problema va más allá de la razón con la cual el organismo mundial se justifica, ésta dice que la altura puede causar serios traumatismos en la salud de los jugadores que no están habituados a estas condiciones. Para empezar, veamos cuales son estas condiciones.
¿Cuáles son los efectos del deporte en la altura?
Como mis lectores saben, no soy médico ni entrenador, ni atleta, por eso, cuando hablo de estos términos me refiero a algo que leí, así que es suceptible de ser erróneo, espero sin embargo, haberme documentado bien.
Para empezar, encontramos algo conocido como el estado de hipoxia, que quiere decir, según el DRAE, el déficit de oxígeno en un organismo, a lo cual el cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales son especialmente sensibles. A mayor altura menor cantidad de oxígeno, así que el cuerpo se esfuerza más para obtenerlo hasta acostumbrarse, pero para lograr este acostumbramiento se debe permanecer en la altura alrededor de 2 semanas. Por eso quienes vivimos en la cordillera oriental no lo sentimos.
Luego, veremos una alteración del sistema nervioso, debido a lo mismo. Cambios en el sistema cardiovascular, cambios en la composición de la sangre y cambios en el sistema endocrino-metabólico.
Según los entendidos en la materia, estos efectos producen reacciones como reducción de la noción de las condiciones ambientales, o sea casi le importa lo mismo que llueva o haga sol, todo le parece lo mismo. Una falta de apreciación del peligro, lo que se convierte en una aceptación eufórica de que todo está bien. Un estado de atontamiento parecido a la embriaguez, que puede o ponerse llorón o cariñoso, o simplemente quedarse dormido en un sillón. Vértigos, dolores de cabeza, extremidades o músculos. Comportamientos erráticos, etc.
No ¿en serio?
Si usted a esta altura piensa que no ha visto nunca un argentino que en La Paz actúe como borracho, o un brasileño que en Quito se queje de dolor de cabeza... bienvenido. Yo tampoco lo pienso porque he visto miles de partidos de eliminatorias donde los grandes mencionados han vapuleado a los chicos de las alturas, o acaso ¿se nos olvidó el 1-3 con el que Colombia perdió en Bogotá ante Argentina en la eliminatoria hacia Japón-Corea?
Ahora, quienes no aceptan el veto, dicen que han muerto más futbolistas en pleno partido a nivel del mar que en la cimas nubladas de los Andes. La verdad, datos de esto no tengo, pero apoyo la moción porque tampoco he visto jugadores enfermos en Pasto o Tunja. Esto huele a cuentazo grande.
Yo diría que es más peligroso jugar en Barranquilla a las tres y media de la tarde, que en Bogotá a las 12 del día... y eso sí lo he visto. He visto como hace seis o siete años, Millonarios se vio obligado a suspender un juego en Neiva ante el Atlético Huila por el inmenso calor de los 448 m.s.n.m y sus 28º porque los jugadores simplemente se estaban deshidratando (además que la madera necesita bastante agua para vivir). Esto es sólo una prueba en una de las ciudades calientes que no se consideran tan calientes en Colombia.
En este caso cabría abrir la otra puerta... Veto a las ciudades demasiado calientes porque los futbolistas de la montaña podrían morir de inanición bajándose del bus... pero ¿alguien habló de esto en la FIFA?
Esto pinta a negocio
Se dice que los artífices de esta medida fueron el argentino Grondona y el brasileño Texeira, aprovechando sus puestos de privilegio junto al señor Blatter, que poco estaba interesado en el tema al principio (tanto es así que ahora dijo que sí se puede jugar, pero con la aclimatación necesaria, eso es otro cantar), lograron este veto cuando los equipos chicos querían emular a los grandes jugando sus partidos de eliminatoria en varias sedes. Por supuesto, Brasil y Argentina serían llevadas a Cusco en Perú, donde el local Cienciano ha logrado grandes cosas, como ser campeón de copa Sudamericana, por ejemplo. Y vaya que esto no les gustó. Pero fue también una revuelta de equipos chicos la que originó que estos dos personajes en particular, defiendan ahora los intereses de los de la altura... ¡qué belleza ese par de joyas como defensores!
Y claro, en un mundial vende más una Argentina-Holanda que un Ecuador-Croacia, y si vende más...
Por lo pronto guardaré mis guayos, mis tenis y mis raquetas, compraré esos zapatos con punzones en la suela, un tanque de oxígeno y cuando llegue a mi lugar de trabajo me tomaré una foto con la bandera de Colombia, porque seguramente habré coronado una cima donde no se puede hablar de vida humana... una cima en los 2650 m.s.n.m que tiene Zipaquirá, y no hablo más porque me quedo sin oxígeno.
Pie de foto: Panorámica de la Sabana de Bogotá. Caminata al cerro de las tres cruces, en Zipaquirá.
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