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Y en el séptimo día Dios creó el fútbol

Debía este artículo desde la creación misma del blog. Muchos temas han pasado por estas líneas y e ifinidad más pasan por alto. Igual, el de esta semana busca cancelar esa deuda y de paso, recrear lo que muchos han dicho ya.

Y es que fuerzas geopolíticas en el mundo que sean más poderosas que el fútbol son escasas, si es que después de ciertas investigaciones llegan a aparecer.

Y mayor variedad que la ofrecida por el fútbol es también escasa. Miremos primero los lugares del mundo dónde no se juega fútbol... (...) ... ajá, buena respuesta. No los hay. Y si es cierto que el fútbol ha creado problemas en muchos lugares nunca se ha llegado a la determinación de cancelarlo, suprimirlo, omitirlo u olvidarlo, simplemente no se puede. Ejemplo de esto último es el campeonato argentino, donde por temporada debe haber al menos un muerto por causa de la violencia futbolística; sanciones a plazas, a equipos y suspensiones a jugadores, directivos y cuerpo técnico son las medidas extremas, pero más allá no se puede llegar. ¿miedo a las hinchadas? ¿falta de otro método de etretenimiento para los gauchos? ¿cúal puede ser la razón para que el fútbol sea tan importante en la Argentina? a mí parecer la pregunta se responde sola: el fútbol es fútbol.

Por supuesto hay quien diga que si este deporte ha creado tantas situaciones deplorables no puede considerarse más que un error humano. Pero para hacer honor al título de este artículo, veo en el fútbol una creación divina llevada a cabo a través de los muchas generaciones de hombres para glorificar el hecho de ser hombre. Por supuesto, las creaciones divinas tienen problemas, no por su condición en sí, sino por la influencia del mismo hombre en éstas: la capa de ozono que nos protege de los dañinos rayos ultravioleta y sin embargo es el hombre quien la destruye; la familia, núcleo de la sociedad y la vida, y diariamente gentes de todas clases que atentan contra ella; el lenguaje, medio abstracto invisible donde nos desenvolvemos, imprescindible para la vida social, y la gran cantidad de gente que lo usa sin preocuparse de revertir algo de sus funestos golpes. En conclusión, fútbol bueno... unos pocos (o muchos) desubicados.

¿Dónde nace el fútbol?

La siguiente es una reseña histórica del fútbol tomada de Pasión de Fútbol editado por la Casa Editorial El Tiempo (1998).

<<"Miles de culturas se atribuyen el origen del fútbol, incluso unos dibujos de miles de años, muestran a los chinos jugando una especie de fútbol con una pelota de mimbre. También se le ha dado un origen macabro, al sugerir las celebraciones de las victorias bélicas con un divertido juego con las cabezas de los vencidos decapitados.

El fútbol moderno, como tantos otros deportes, es una invención británica, de la época victoriana, extraordinariamente popular y violento, tanto así que muchos reyes lo prohibieron, pero era practicado por las clases más bajas que continuaron jugándolo. En las escuelas publicas de Inglaterra dignificaron el fútbol, o lo que fuera en ese entonces, para transformar a las masas trabajadoras al surgir el profesionalismo. Esta forma de juego fue rechazada por la clase alta horrorizada, mientras en América y en el resto de Europa sin ningún tipo de barrera social.

El juego primitivo era caracterizado por la Brutalidad; En los archivos parroquiales existen miles de casos de muertes violentas, como de 2 muertos en un juego entre campesinos acuchillados por el padre de un jugador del equipo contrario.

Se dice que en la remota fecha de 1175, los escolares de Londres comenzaron a jugar fútbol el Martes de Carnaval, y se convirtió en una tradición anual. En 1314, el rey Eduardo II publicó un decreto muy diciente: “Como las carreras que se realizan tras gruesas pelotas provocan grandes tumultos en la ciudad, lo cual podría ocasionar graves daños, cosa que Dios no permita, mandamos y prohibimos, en nombre del rey, y bajo pena de prisión, que en lo sucesivo se practiquen tales juegos en esta ciudad”.

Nuevamente en 1389, Ricardo II, promulgó un nuevo decreto contra el fútbol. Como luego lo harían Enrique IV, en 1401, y luego bajo el reinado de Enrique VIII. Después, Jacobo I de Escocia decretó que nadie podría jugar al fútbol so pena de castigo, pero en 1497 el tesorero mayor de su sucesor Jacobo IV registró la compra de 2 balones para el rey. A pesar de todo, el juego siguió progresando. En 1698, en la región noroeste de Inglaterra, los magistrados de Manchester deploraban lo que ellos describían como “el ilegal juego del fútbol en las calles de esta población, que provocaba grandes excesos”. Pueblos enteros que competían contra otros, siendo metas los confines de cada ciudad. Es indudable que el fútbol era peligroso, pero aún así era muy popular entre los jóvenes ingleses.

Por lo que puede deducirse de un relato de 1829, el comportamiento en el juego no había mejorado mucho: Piernas rotas, cabezas partidas, trajes desgarrados y sombreros perdidos era lo mejor que podía pasar, pues es común que las personas caigan asfixiadas por la presión humana y sean pateados hasta morir.

Solo hasta 1863, fueron separados el fútbol y el rugby, y ello a causa de la controversia sobre la legitimidad del puntapié deliberado. Gracias a las Escuelas Públicas y a sus piadosos intentos de suavizar las costumbres inglesas, fue que el fútbol se civilizó un poco. Es indudable que el director del Colegio de Rugby y el sistema escolar que el practicaba creó su propia técnica de fútbol, y cuando sus jugadores se enfrentaban a los de la Universidad De Oxford o de Cambridge surgía la necesidad de aceptar unas reglas comunes, lo cual condujo a la creación de un reglamento común. Los jugadores de las Escuelas Públicas de Eton, cambiaban de campo cada media parte; mientras otros lo hacía cada vez que hubiese un gol. Las porterías de Eton eran conocidas como palos de Gol: tenían más de 2 metros y sin larguero. Y lo más importante, habían limitado el uso de las manos. Este reglamento de Eton data de 1847.

El fútbol tenía un arma primaria, el desplazamiento del balón hacía delante para seguirlo a la carrera. Pero todo esto fue cambiando con la aparición de los delanteros con dribling. El delantero hábil progresaba gracias a su facultad de regatear y quebrar a los adversarios con el balón en los pies, sin perderlo. A medida que el fútbol fue creciendo en Gran Bretaña, no pasó mucho tiempo antes de que se sugiriera la primera copa de fútbol. En 1871, el entonces secretario de la Asociación de Fútbol Inglesa, Charles Alcock, propuso un tornero basado en uno que se había jugado en el Escuela Pública Harrow. Al año siguiente nacía la competencia Copa De La Asociación De Fútbol Inglesa. La competencia terminaba en 13 partidos. El equipo de Wanderers golpeó la cátedra al derrotar al favorito Royal Engineers, 1 x 0 en la final seguida por 2000 espectadores. En 1885, la AFI legalizó el profesionalismo, permitiendo que los clubes le pagaran a sus jugadores. Esto implicó jugar más partidos para pagar los salarios. Wlliam McGregor del Aston Villa propuso la idea de jugar de local y de visitante, acogida por 12 equipos; y el 22 de Marzo de 1888 se formó la Liga de Fútbol Inglesa.">>

Como vemos, a partir de aquí, lo de todo: exportar y adoptar. Y el fútbol creció en cada lugar a donde viajó. Se dice que en Colombia llegó por Barranquilla formando los primeros clubes, lo mismo que en Buenaventura, lo que nos dice que sin duda, el fútbol llegó en barco.

Deportivo Independiente Medellín, el primero en aparecer en escena en al ámbito profesional colombiano. Digamos legalmente constituido, y lentamente otros equipos reconocidos, esto fue en 1913, y sólo hasta 1948 se jugó el primer campeonato de fútbol profesional en Colombia, que como sabemos, se llevó Independiente Santa Fe.



El fútbol y tú

Ahora ¿has ido alguna vez al estadio? ¿cuándo fue la última vez? a diferencia de lo que muchos piensan, no todos los que vamos al estadio somos violentos o drogadictos, por supuesto que hay muchos que lo son, pero no es una generalidad. Mucha gente asiste con el fin de desahogar su vida diaria en un lugar donde tiene permiso de cambiar por un par de horas, en este lugar se cumple la función de la literatura y del carnaval: poner a disposición del hombre un espacio donde su vida cambia y sus sentimientos pueden aflorar sin perjuicios ni prejuicios sociales.

No hay nada como la alegría y euforía al cantar un gol, el poder gritarlo sin miedo a todo pulmón y el sentir como el pálpito se hace uno sólo entre bromas de amigos y las jugadas en la canchas. Si no has ido al estadio, no dejes pasar más tiempo, es una sensación increíble.

La invitación hoy es a no satanizar al fútbol ni a sus seguidores, los buenos hinchas siguen tratando de evitar a los violentos y a todas esas expresiones que no representan a ningún deporte. Tanto menos a uno de tanta influencia social. Vivamos el fútbol y no perdamos la vida por él.

Y por último, el fútbol se lleva en el alma, tanto el que vemos y seguimos, como el que jugamos, en el estadio, la cancha del barrio o la calle de enfrente. Un partido entre muchos, entre pocos, un juego de metegol, o simples disparos al arco ya avivan en el interior el alma humana que se dignifica con la práctica del deporte, que además fue creado en el séptimo día, cuando Dios ya había creado todo lo demás, ahora sí: a ver fútbol.

(todas las imágenes tomadas de internet por Google Imágenes)

publicado el martes 17 de abril de 2007

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