A punta de pupitrazos y leyes acomodadas a altas horas de la madrugada, el referendo reeleccionista parece estar listo a salir al ruedo otra vez. Esta vez, el referendo irá acompañado de otros dos amigos: la consulta popular sobre la cadena perpetua a los violadores de menores de 14 años y el del agua. Surgen ahora varios puntos a tener en cuenta, por ejemplo: el rechazo de ciertos sectores ciudadanos a la idea de una nueva reelección -entre quienes se cuentan muchos que votaron por Uribe en las dos elecciones pasadas- puede resultar que las otras consultas no alcancen el lumbral necesario, es decir, por el hambre de uno, se puede arruinar el futuro de muchos pobres y niños. Por otro lado, una segunda reelección, para ser válida, tiene que modificar la constitución una vez más; es decir, que no es una reelección más para este gobierno -independiente de lo bueno o malo que haya sido- sino que deja la puerta abierta a que cualquier inepto que llegue al poder -por casualidad, hecatombe o ...