La presente, es para manifestar mi inconformidad con un hecho recientemente ocurrido en mi vida de ciudadano colombiano. Todo comenzó el año pasado cuando, gracias a una licencia de una docente de la gobernación de Cundinamarca, pude devengar sueldo público en un colegio del norte del mencionado departamento. Este año la situación cambió levemente, de lo público a lo privado -casi nada- y sin embargo, mi nombre permaneció en las bases de datos del ente territorial departamental. La prueba de esto, es la citación que llegó al plantel educativo, en donde se me llamaba a prestar servicios de jurado electoral para la jornada del próximo 14 de marzo. Hasta ahí, todo bien. Gran regocijo sentí al saber que haría parte del proceso de elección de nuestros "honorables" padres de la Patria -lo siento, intenté no usar las comillas, pero no pude-. La amargura y el descontento llegó cuando en la citación noté que decía en letra más oscura: Nadie podrá ejercer el voto en un sitio donde no s...