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La historia hecha por pasiones


Todas aquellas veces que el hombre se ha preguntado por algún hecho o acontecimiento histórico salen a flote muchas explicaciones e implicaciones sobre éste. Entre estos aspectos surgidos a partir de un estudio aparecen, generalmente, sus causas y móviles, y aunque muchas veces se indaga el porqué, otras ya viene implícito: la pasión.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española[1], la palabra pasión tiene más de diez significados diferentes, incluidas sus connotaciones religiosas; sin embargo, aquí se hará uso sólo de dos de ellos: “inclinación o preferencias muy vivas de alguien a otra persona” y “apetito o afición vehemente a algo”. En el primero, se expresa un sentimiento fuerte entre personas, cuando se llega a un momento en una relación en que esa otra persona se vuelve parte de la primera y una necesidad que difícilmente podría ser satisfecha. Es este sentimiento el que lleva a cometer actos que pueden perduran a través de la historia, o ¿quién no recuerda la trágica historia de Romeo y Julieta[2]? La pasión de un hombre y una mujer que por un malentendido van juntos al sepulcro, y sobretodo, la pasión de un inglés por el género dramático que lo llevó a construir excelentes obras escénicas.

Es así como de todo hecho histórico se puede extraer esa fuerza que llevó a sus autores a hacer lo que hicieron, por ejemplo, y sin ánimo de juzgar, se hace una mirada al descubrimiento y colonización del Nuevo Mundo por España; según diversos historiadores, los motivos primarios de los Reyes Católicos fue una verdadera pasión, talvez interpretada diferente en estos tiempos, pero de gran importancia histórica: “Al menos tratándose de Enrique el Navegante, así como de Colón y de la reina Isabel, su protectora, consta que el móvil religioso era el que principalmente los incitaba a llevar a cabo sus empresas...La codicia de unos y el deseo de nuevas riquezas... el deseo de aventuras, habían sido los principales motivos de los grandes descubrimientos”[3]. De estas pasiones, serían las últimas las escogidas para explicar muchos acontecimientos, sin embargo la pasión religiosa ha jugado un papel importantísimo en la historia, V. gr. las extenuantes jornadas de las cruzadas en el Medioevo, o las increíbles historias de misioneros en África y otras tierras “inhóspitas y salvajes”.

Aunque más recientemente se pueden justificar muchos otros casos, de deseos que se convierten en pasiones y que llevan a sus personajes a hacer diferentes cosas y por qué no a cambiar su mundo y su actualidad, hay una pasión que recorre el mundo desde hace más o menos un siglo, y que ha llevado a desenfrenos, locuras e incluso asesinatos y violencia en general: la pasión del fútbol. “ ** ha entendido esa pasión que enciende el fútbol en las tribunas, en las calles, frente al televisor... sabe del sufrimiento del fanático y está con él a su lado, acompañándolo en los triunfos y en las derrotas”[4]. Pero esa es otra historia.

[1] Real Academia de la Lengua. Vigésima segunda edición. 2001
[2] SHAKESPEARE, William. 1593-1595.
[3] LEÓN, Eugenio. HISTORIA DE AMÉRICA. ED. Bedout. Medellín: 1965
[4] PASIÓN DE FÚTBOL. Casa Editorial El Tiempo. Prólogo. 1998

primera publicación: miércoles 3 de enero de 2007

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