El siguiente texto fue escrito en marzo de 2003, para la materia de Taller de lengua propia I de Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional. Es uno de los primeros artículos escritos en mi vida universitaria.Dentro de las actitudes globales actuales existe un camino que más que conducir a algún lado, es un medio y una guía de actitudes que buscan, como fin último, la perfección.
La voluntad, o fuerza de..., como muchos la llaman, es y será siempre un compromiso de la humanidad a mantenerse firme en un punto que ella misma ha escogido. Este medio y esta guía de actitudes conlleva a la moral y a la ética, diferentes entre sí, pero de igual importancia en las relaciones interpersonales; se puede concluir, entonces, que la falta de voluntad cierra puertas y niega posibilidades.
Podría referirse a la voluntad (como se conoce) como algo relativamente nuevo en el panorama humano, aunque ha existido siempre; algo que vino con los ideales de la Ilustración, siendo esto la libertad de elegir "hacer o no hacer". Cabría entonces anotar que la mayoría de actos que la gente del común realizaba, antes de este movimiento, erán más por obligación que por voluntad propia.
Se habla de la voluntad como una actitud aparentemente obcecada, una actitud que sin importar los obstáculos, debe triunfar; parte de esta premisa es verdad pero parte debe ser mirada con más detenimiento. La susodicha proposición plantea al individuo de frente a la misión, sin perspectivas diferentes a las propias y sin la inferencia necesaria. Es posible que la misión tenga éxito pero es aún más posible que fracase y conlleve graves consecuencias.
Pero la voluntad no es un acto desbocado y ciego; sdino que nace a partir del momento en que el individuo analiza las causas, características y consecuencias de una empresa; por esto es como la falta de voluntad se ve como un hecho reprochable. Cabe anotar que la duda no es buena, la prevención, la prudencia y el análisis sí, no confundir estos términos.
La voluntad, tan noble disposición, no viene sola; es integrada por varios aspectos y valores que marcan la personalidad, por ejemplo ¿Qué es la voluntad sin la decisión? Qué son los obstáculos sin el esfuerzo? ¿Qué es el trabajo sin la dedicación? Por supuesto, irresolución, barreras infranqueables y rutina.
Dentro de muchos aspectos estos tienen la importancia de regir la vida de una persona; el éxito depende más de la dedicación que de la suerte, del esfuerzo más que del azar; verdad irrefutable y muchas veces malentendida.
Y acompañando estas virtudes, se presentan otras que sirven, o pueden servir, para complementar la voluntad, tales como la perseverancia y la actitud positiva: "La meta es clara y cercana si crees que la puedes alcanzar". Cosa totalmente fundamentada en el autoestima.
Observa, analiza, no dudes, compara, predice, decide, esfuérzate, dedícate, persevera, piensa positivamente y vencerás.
Es sólo fuerza de voluntad.
Publicado originalmente el viernes 11 de mayo de 2007
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