Ir al contenido principal

El Espectador dice...

Como ya la mayoría de colombianos notaron, El Espectador, uno de los periódicos de mayor tradición en el país, volvió a ser diario, es decir, a circular todos los días. Recordemos que este medio se había convertido en semanario hace unos años cuando su publicación se había dificultado demasiado, no solo por lo económico sino también por lo político e ideológico, (en los años noventa, este diario se convirtió en uno de los más acérrimos contradictores de grupos armados irregulares y de narcotraficantes, sobre todo, Pablo Escobar en su época).

Pero el motivo de este artículo no es esa noticia (el diario ya cumple una semana con su tiraje diario) sino el lema con el que se está publicitando esta nueva étapa:

La fuerza de lo que dices a diario, está en lo que lees a diario


Muchos de los lectores colombianos (que además habitan en el país), seguramente habrán escuchado esta campaña en la radio.

Nada más cierto, como ya se había dicho en un artículo previo, Los límites de tu lenguaje son los límites de tu mundo. Lo que quiere decir que El Espectador no pudo escoger un mejor lema para su regreso. Y es que a partir de la lectura, diaria y conciente, es cómo obtenemos el derecho de opinar: se podría decir que cualquiera puede opinar sobre cualquier tema y de hecho, lo vemos diariamente cuando se presentan los resultados de las encuestas en las calles. Sin embargo, no hace falta ser un gran crítico literario o lingüísta para calificar estas opiniones como de fútbolista o de reina de belleza.

El derecho a hablar y expresarse libremente está conferido en la Constitución Nacional, y lo está también, en cualquier Carta Magna de cualquier Estado que defienda los mínimos Derechos Humanos. La cuestión está en la autoridad que se logra con estas opiniones, en el cambio que pueden producir o en la reflexión que pueden suscitar en quien las oiga o las lea. Y esta fuerza de opinión se logra solo, a través de la lectura.

Para poder hablar, lo más importante es callar.

Comentarios

  1. Bueno, me ha gustado mucho el texto, y me ha gustado que un periódico como este haya vuelto a tener una tirada diaria.
    Sin embargo, a partir de este texto me surge una pregunta, a la que yo ya he pensado una respuesta, pero quiero saber tu opinión.
    Si el límite de nuestro mundo está en nuestro conocimiento de él, y nuestras opiniones son más aptas y válidas en cuanto más informados estamos...¿ se podría decir que vale lo mismo la opinión de alguien muy instruido que la de alguien que jamás ha leído?

    Y por tanto, ¿Es el mejor sistema la democracia?

    Contesta si quieres :)
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Muy buen articulo…. Aun que lo que más me llamo la atención fue el planteamiento del anterior comentario, y aunque no cuento con un argumento 100% aceptable. Estoy de acuerdo en que si hay igualdad de valides entre una opinión de una persona instruida a la de una menos instruida, ya que el nivel educativo no marca la deficiencia de ignorancia.
    En cuanto al sistema de la democracia; si bien la democracia es una forma de poder que reside en la totalidad de miembros hacia la toma de una decisión de voluntad general. Esto no implica que la decisión colectiva tenga una opinión razonable, de ser así, no existiría error a la hora de elegir un presidente (por ejemplo). Entonces, ¿habría valides realmente sobre una opinión?

    ResponderEliminar
  3. Jumm… vaya ese planteamiento está súper interesante
    Jej… yo opinaría en ese caso q la democracia no es el mejor sistema... ps no como lo es ahorita
    Aunque yo creo q el mejor sistema seria uno en donde todos pudieran ser instruidos libremente y en donde la verdad y todas las cosas no siempre existieran.
    Ósea fuera ignorancia!
    aunq tampoco estaría de acuerdo con desacreditar las opiniones de la gente menos instruida...
    osea...lo q hay q hacer es instruirlos...mostrarles la verdad
    Pero no menospreciarlos… bueno quizás es como buscar el equilibrio...no ignorar sus opiniones, pero obviamente confrontarlas con las de las personas instruidas

    ResponderEliminar
  4. Pues la verdad, es importante que las opiniones vengan de donde vengan aporten algo para sustentar una idea, es tan valida la opinión del ilustrado y del que no, ya se han visto casos en que los que se forman a partir de la experiencia sorprenden con argumentos fuertisimos,por otro lado para que funcione un sistema democratico se hace necesario que todas las opiniones esten dirigidas a la construcción, en uno en el que existan radicalismos simplemente se disipan las ideas sin llegar a conclusiones claras, la salida es apoyar las ideas de unos con otros y no querer dividir a la gente en distintos bandos que generalmente terminan generando violencia.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Comentarios? Claro, éste es el espacio.