miércoles, 18 de junio de 2008

No gracias, yo paso!!

En mayo de 1968, en Francia se encendió un espíritu de revolución, de cambio, de ideales, de parte de los estudiantes y la clase obrera, tal fue la fuerza de la huelga que se diluyo la asamblea nacional y se convocó a elecciones parlamentarias extraordinarias. Así en muchos lugares del mundo y en distintos escenarios se ha visto ese espíritu de cambio y de inconformismo.

En América latina el máximo referente de ese espíritu de cambio fue Ernesto “Che” Guevara, ideales de igualdad de derechos y condiciones para todos eran su bandera, y el pueblo suramericano su ejercito, a través del tiempo su filosofía se extendió y trascendió por todos los rincones del territorio, dando lugar a la creación de ejércitos formados por gentes inconformes con la situación que se vivía en sus países, para nombrar algunas relevantes tenemos las Far sin C(ahora no se sabe de donde son) en Colombia, sendero luminoso en Perú y algunas mas, que iniciaron su lucha en pro de ideales, verdaderos ideales, pero que sufrieron una progresiva degeneración desapareciendo como ocurrió con sendero luminoso o simplemente convirtiéndolas en lo que son ahora, como es el caso de las Far sin C, durante el apogeo de estas organizaciones, si se les puede llamar así, dichos ideales se trasladaron como una mecha de pólvora encendida hacia las instituciones de educación publica, donde en algún momento de esa historia todos esos ideales parecieron desvanecerse en el aire, papas bomba con intensidad de petardos, piedras de todos los tamaños, ataque a policías, daños a los bienes de las instituciones, etc. Traen a colación la siguiente inquietud ¿En que momento pasan estas protestas llamadas por algunos pacificas a ser terrorismo?

Ahora es común ver en las universidades grupos de oposición hacia el sistema, si bien ese no es el problema, pues están en todo su derecho de protestar, el inconveniente esta en las formas que se utilizan hoy por hoy para ejercer ese libre derecho, ácidos, gasolina y otras sustancias son rociadas sobre los policías que simplemente cumplen con su deber, con su trabajo.

Es así como todos esos sueños de cambio, de mejores oportunidades de igualdad para todos se siguen desvaneciendo por cuenta de unos cuantos que pretenden conseguir las cosas por los métodos menos indicados, nosotros como estudiantes de instituciones publicas deberíamos protestar estudiando, demostrando la calidad que caracteriza a estas instituciones, el potencial humano que hay en estas, así es que se debe protestar, con resultados, convenciéndolos de que queremos y respetamos lo que tenemos y por eso mismo merecemos mas. Demostrando que no somos marionetas de nadie, que solo buscamos alcanzar nuestros anhelos y ponerlos al servicio del mundo.

1 comentario:

  1. Buenísimo comentario y totalmente de acuerdo. No podemos permitirnos la excusa de las injusticias para justificar más injusticias. Que la lucha se vuelva lucha a partir de ideas y no de cráneos y caras de policías destrozados!

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