martes, 29 de julio de 2008

Hasta que la muerte las separe... del cuerpo


Es uno de los nombres más recordados en la República Argentina y de lejos, en toda América Latina. Era un momento en el que el caudillismo y los golpes de Estado, eran el pan de cada día en el subcontinente. Perón llegó a la presidencia en tres oportunidades, la segunda interrumpida por el golpe de estado que produjo, entre otras cosas, el bombardeo de la Plaza de Mayo -en uno de los hechos más bochornosos de la historia militar argentina- y el último período, después de su exilio, que terminó bruscamente con su muerte en 1974.

Con el párrafo anterior podemos notar que la vida de este sujeto, para quienes como yo, no conocíamos mucho más allá de su nombre y algo de su carrera militar, fue totalmente noticiosa desde 1916 siendo ya Capitán en un golpe de Estado al presidente de la época: un señor de apellido Yrigoyen.

Sin embargo, uno de los eventos más misteriosos y talvez llamativos, de este sujeto ocurrió después de su muerte. En 1987, su cuerpo, ubicado en el cementerio la Chacarita, en una urna de cristal al mejor estilo Leninista -en cuanto al estilo, no a las ideas- fue, podríamos decir, mutilado: Sus manos desaparecieron y hasta el día de hoy, más de 20 años después, no han aparecido.

Según las versiones oficiales, existen tres hipótesis medianamente plausibles: Una venganza por parte de una logia que habría prestado sus servicios al presidente para uno de sus mandatos; Una irónica respuesta antiperonista, al respecto de una declaración donde establecía que se cortaría las manos antes de pedir dinero al F.M.I; y la última, un hecho simbólico por parte de las fuerzas militares, todo esto en la base de muchos informes, testigos, llamadas, etc., que los relacionaría.

Lo cierto que el misterio ha cubierto esta historia desde sus más profundos orígenes, décadas de jueces y fiscales que van y vienen y un montón de preguntas que quedan en el aire.

Las manos no están, pero el recuerdo, para bien o para mal, vivirá en la mente de los argentinos de cualquier época subsecuente.

Caluroso saludo al país del sur.

Imagen 1. La ironía del escudo del partido peronista, con dos manos que se estrechan, establecido con anterioridad a la profanación. De www.heraldicaargentina.com.ar
Imagen 2. El cuerpo de Perón, días después de la profanación.

2 comentarios:

  1. Curioso suceso desconocido por tu servidor, supongo que nunca encontrarán las manos.

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  2. Lo que no pudieron hacer en vida lo hicieron tras su muerte!
    más vilmente profanado fue el cadaver de Evita, su segunda esposa,que a poco de morir fue secuestrada y desaparecida por muchisimos años!
    Todo un símbolo de impotencia.
    Un gran abrazo

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¿Comentarios? Claro, éste es el espacio.

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