
Esa frase, que no solo quedará en la memoria de Ingrid Betancourt, sino en la de todos los colombianos que aun creemos en nuestras instituciones, que aun creemos en otra Colombia, la positiva, la que quede de una vez por todas libre de ejércitos que, si algún día lo fueron, ya no son del pueblo.
Tengo que admitir que desde hacía un par de días venia planeando un post (artículo) en homenaje a aquellos hombres que velan por nuestra seguridad, y con el suceso reciente se hizo imperativo hacerlo. En Colombia al cumplir la mayoría de edad (18 años), uno de los deberes para los hombres es presentarse al Ejército Nacional, bueno ahora pretende serlo también para las mujeres. A esa cita se acude con temor, con ansia, y en muchos casos con desidia, pero no por ello no deja de ser intrigante lo que luego de eso, le espera a la mayoría de jóvenes que acuden a ella. Por otro lado están aquellos que llegan a esa cita por las vueltas del destino, aunque ese destino sea una calle cualquiera de una ciudad cualquiera, en un día cualquiera, bueno, la idea es que llegan al ejército. Regresando al objetivo principal del post, luego del entrenamiento que generalmente dura unos 3 meses, se es formalmente un soldado, esperándole entre 9 y 15 meses más de servicio, depende del comportamiento que se lleve dentro de la institución, 15 meses muy seguramente para aquellos que los cogieron por “las vueltas del destino” pues aquellos lo último que esperan es ingresar al mismo, de nuevo y volviendo al tema, ofreciendo disculpas al respetado lector por salirme del mismo, durante este tiempo restante es donde se empiezan a vivir experiencias que marcarán la vida de estos hombres, pues muchos de ellos tomarán como plan de vida el ejército, seguirán ofreciendo su vida por la patria que los vio nacer, cada una de sus familias y por supuesto millones de personas que tristemente se dividen entre el amor y el odio hacia estos hombres, que para mí, y estoy seguro que para un buen numero de personas son héroes, que se merecen mucho mas que una Pilsen, héroes porque el solo hecho de empuñar un arma, y aún más soportar emboscadas ejecutadas por otros colombianos además de ser tensionante, es triste pues es una tontería eso de que un colombiano mate a otro colombiano, por intereses vagos, o ideales que ni siquiera conocen y salieron del ámbito socio-político hace ya varias décadas.
Hoy por hoy el ejército colombiano es uno de los mejores del mundo, no solo en lo que tiene que ver con lo bélico, brigadas de salud, alfabetización, y otras tantas labores ya hacen parte de la función social que debe ser indispensable para cualquier organización que está en la defensa de un país, y mientras otros se ufanan de llenarse y llenarse de armas nosotros nos sentimos mas orgullosos que nunca por tener alguien en quien confiar, que se vale solo del talento y la inteligencia 100% nuestra para obtener los mejores resultados.
Y ahora les hago una pregunta ¿Si nos uniéramos como nación, sin polarizarnos, utilizando todo el potencial colombiano, para nuestro beneficio, cual creen que sería el resultado? Por eso y por muchísimas cosas más, gracias totales a todos aquellos que hacen posible el levantarse y estudiar, trabajar, incluso jugar en tranquilidad, por supuesto nuestra voz de apoyo para que en un futuro cercano en todas aquellas regiones de Colombia que aún están siendo aquejadas por el terrorismo se pueda decir con toda la fuerza ¡¡ESTÁN LIBRES!!
Tengo que admitir que desde hacía un par de días venia planeando un post (artículo) en homenaje a aquellos hombres que velan por nuestra seguridad, y con el suceso reciente se hizo imperativo hacerlo. En Colombia al cumplir la mayoría de edad (18 años), uno de los deberes para los hombres es presentarse al Ejército Nacional, bueno ahora pretende serlo también para las mujeres. A esa cita se acude con temor, con ansia, y en muchos casos con desidia, pero no por ello no deja de ser intrigante lo que luego de eso, le espera a la mayoría de jóvenes que acuden a ella. Por otro lado están aquellos que llegan a esa cita por las vueltas del destino, aunque ese destino sea una calle cualquiera de una ciudad cualquiera, en un día cualquiera, bueno, la idea es que llegan al ejército. Regresando al objetivo principal del post, luego del entrenamiento que generalmente dura unos 3 meses, se es formalmente un soldado, esperándole entre 9 y 15 meses más de servicio, depende del comportamiento que se lleve dentro de la institución, 15 meses muy seguramente para aquellos que los cogieron por “las vueltas del destino” pues aquellos lo último que esperan es ingresar al mismo, de nuevo y volviendo al tema, ofreciendo disculpas al respetado lector por salirme del mismo, durante este tiempo restante es donde se empiezan a vivir experiencias que marcarán la vida de estos hombres, pues muchos de ellos tomarán como plan de vida el ejército, seguirán ofreciendo su vida por la patria que los vio nacer, cada una de sus familias y por supuesto millones de personas que tristemente se dividen entre el amor y el odio hacia estos hombres, que para mí, y estoy seguro que para un buen numero de personas son héroes, que se merecen mucho mas que una Pilsen, héroes porque el solo hecho de empuñar un arma, y aún más soportar emboscadas ejecutadas por otros colombianos además de ser tensionante, es triste pues es una tontería eso de que un colombiano mate a otro colombiano, por intereses vagos, o ideales que ni siquiera conocen y salieron del ámbito socio-político hace ya varias décadas.
Hoy por hoy el ejército colombiano es uno de los mejores del mundo, no solo en lo que tiene que ver con lo bélico, brigadas de salud, alfabetización, y otras tantas labores ya hacen parte de la función social que debe ser indispensable para cualquier organización que está en la defensa de un país, y mientras otros se ufanan de llenarse y llenarse de armas nosotros nos sentimos mas orgullosos que nunca por tener alguien en quien confiar, que se vale solo del talento y la inteligencia 100% nuestra para obtener los mejores resultados.
Y ahora les hago una pregunta ¿Si nos uniéramos como nación, sin polarizarnos, utilizando todo el potencial colombiano, para nuestro beneficio, cual creen que sería el resultado? Por eso y por muchísimas cosas más, gracias totales a todos aquellos que hacen posible el levantarse y estudiar, trabajar, incluso jugar en tranquilidad, por supuesto nuestra voz de apoyo para que en un futuro cercano en todas aquellas regiones de Colombia que aún están siendo aquejadas por el terrorismo se pueda decir con toda la fuerza ¡¡ESTÁN LIBRES!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Comentarios? Claro, éste es el espacio.