miércoles, 2 de julio de 2008

Yo conozco a Jorge Luis Pinto

Por supuesto, es simple. Hace un tiempo conocí - personalmente - a Diana Uribe, conductora de un programa radial; que conoce personalmente a Andrés Maroco, director de un programa deportivo de la misma cadena, donde muchas veces, ha sido entrevistado el director técnico de la Selección Colombia. En resumen, yo conozco a Jorge Luis Pinto en 3 grados.
En enero de 1999, en la edición en español de la revista Discover se publicó un artículo titulado El mundo es un pañuelo. Título que aparecerá en miles de blogs si ustedes lo solicitan en algún motor de búsqueda, la mayoría de esos casos referirán al tema que aquí se comenta.

En ese caso ¿Por qué leer este artículo si hay tantos? Bueno, una primera respuesta diría que si ya llegó hasta este punto, es porque el presente artículo le interesó y ya dejarlo por otros, no sería el modus operandi de muchos lectores. -Es una fidelidad que agradecemos en el alma - La segunda posible razón, es que prometo entregar un par de datos que no conseguirán en otros artículos.

Pero como se ha vuelto costumbre, me he ido por la ramas. Retomemos pues el tema.

El cuento de Los 6 grados de separación, como comúnmente se le conoce, nació aproximadamente hacia los años 60's. Primero, a partir del teatro con las obras "Seis grados de separación" de John Guare y "Pequeño mundo" de David Lodge -seguro que usted los conoce, sólo establezca relaciones- donde se trataba el tema en farsas (Pequeñas comedias) y en diferentes ámbitos. Ya después, los matemáticos Strogatz y Watts, unos muy estudiados matemáticos estadounidenses, elaboraron modelos informáticos para tratar de entender esta creencia popular y buscar posibles relaciones con la forma como funciona el cerebro, a través de las conexiones neuronales.

Al parecer, todo este asunto surgió de un experimento que se realizó en 1967 por Harvad Stanley, un sociólogo con mucho tiempo libre, que pidió a los habitantes de Kansas y Nebraska que enviaran una carta a un desconocido en Boston, a través de personas que pudieran conocerlos o tener algún tipo de contacto. Los resultados dijeron que muchas cartas pasaron por 5 manos antes de llegar a las destinatarias, estableciendo así el promedio de la media docena mágica.

El tema renace y muere con periodicidad. Al respecto se han hecho interesantes estudios en campos como la neurociencia, como ya se mencionó; la informática, las redes eléctricas y de comunicaciones, etc. Todo esto con el fin de mostrar que no es un dato curioso, sino que alguna aplicación práctica tendrá.

Me llamó mucho la atención, haber visto recientemente, una aplicación -de las millones que circulan por la comunidad Facebook- que trata de establecer estos seis grados de separación. Hace 10 años, con la Internet en pañales, ya se vislumbraba las aplicaciones en este campo.

No más hace falta ver a los amigos de sus amigos en estas redes sociales... sin comentarios. O prenda el televisor en cualquier canal, obviamente no en Cartoon Network, y usted conocerá a una persona, que conoce a alquien, que conoce a alguien, que conoce a alguien, que conoce a ése que está en la tele.


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