Sucedió una tarde en un bus articulado de TransMilenio, en Bogotá. Después de un recorrido de sur a norte de la ciudad, por alrededor de 2 horas, el móvil se disponía a entrar al Portal del Norte, última parada de la ruta, cuando la voz un tanto chillona e irregular del operador del bus-o conductor, mejor- irrumpió en el bullicioso silencio de una multitud de desconocidos que regresan con el cansancio a flor de piel:
Muchos de los presentes se miraron con estupor mientras otros simplemente fingían en la normalidad de algo anormal. Algunos otros simplemente atinamos a responder, gracias.
Cierto es que estos conductores tienen prohibido hablar con los pasajeros y viceversa, pero ¿Por qué negar un saludo o una voz de bendición en momentos de cansancio físico y emocional? Lo que sucedió no tomó más de 15 segundos... y nos cambió el día a muchos.
¿Tú ya cambiaste el día de alguien con una sonrisa y un saludo?
Buenas tardes, les habla su conductor Alberto Gómez, para informarles que este móvil queda fuera de servicio a partir de este momento. Fue un placer conducir para ustedes, que Dios los bendiga y que pasen una buena tarde.
Muchos de los presentes se miraron con estupor mientras otros simplemente fingían en la normalidad de algo anormal. Algunos otros simplemente atinamos a responder, gracias.
Cierto es que estos conductores tienen prohibido hablar con los pasajeros y viceversa, pero ¿Por qué negar un saludo o una voz de bendición en momentos de cansancio físico y emocional? Lo que sucedió no tomó más de 15 segundos... y nos cambió el día a muchos.
¿Tú ya cambiaste el día de alguien con una sonrisa y un saludo?
Muy Gentil ese conductor, a pesar de que rompió la regla de no hablar con nadie, simplemente como que lo hizo de buena voluntad.Por lo menos es educado.
ResponderEliminarun saludo no le cae mal a nadie y una bendición tampoco!
Saludos!
Pienso que la buena educación es un constante sacrificio, además, no importa cuan cerca estemos, la distancia más grande que existe entre las personas es la falta de comunicación.
ResponderEliminarEse Dios los bendiga a todos es la frase de mayor atracción que hay, ¿por qué negarse a ello?
Es ahí cuando pienso que algunas reglas hay que romperlas. Definitivamente.
Saludos
Los estudiantes son apaticos al saludo, porque les da pena, o por mala educación; me he puesto en la tarea de saludarlos cuando se suben a la ruta, cuando llegan al colegio o en cualquier parte y hasta ahora ellos han devuelto el saludo y poco a poco se irán acostumbrando o eso espero. No estoy de acuerdo en que ellos se levanten cuando llega el profesor al salón de clases, pero es una politica que se ha adoptado en el colegio.
ResponderEliminarSimplemente saludar con una sonrisa, o con una bendición te alegra el día y habla bien de ti.
Cuidate y buen artículo.
Hola Nightwriter, Carola y Patricia. Gracias por sus comentarios. Veo que cada quien habla desde su experiencia y esto hace el artículo más enriquecedor. Lo mejor, es que el saludo y una bendición es omnipresente en cualquier actividad diaria... Saludos amigas.
ResponderEliminarUna anécdota que recuerdo mucho es que el señor conductor de un bus de transmilenio paró el bus y se bajo a orinar, la gente se quedó como estupefacta, la cuestión no para ahi, lo peor fue que el señor se demoró un buen tiempo...la gente empezó a chiflar y a gritar, cuando volvió el conductor, nos pidió disculpas por la tardanza, y nos dijo que se acababa de purgar, todo el mundo rompió a reir...fue una experiencia chistosa para todos.
ResponderEliminar