Ir al contenido principal

Qué vida de perros

La emisión de noticias del mediodía me recibe después de llegar de una jornada de trabajo y generalmente, resulta algo refrescante a pesar de que muchas veces, las noticias no son las mejores.

El hecho que quiero contar hoy, surge de esta emisión cuando, después de la información deportiva, salió al aire la noticia de una perra dálmata que cumplía 15 años (105 años caninos, según la reportera) que había recibido una monumental fiesta donde muchos perros, humanos y algunos mezcla de los dos, confluyeron. 

La feliz especímen recibía regalos envueltos en hermoso papel brillante que ella misma tardaría en retirar a pesar de sus afilados caninos -me refiero a sus dientes y no a sus amigos-, amenizado todo con la música folclórica de una papayera {Colombodiccionario: Papayera: Agrupación musical típica hecha con instrumentos de percusión, vientos y cuerdas donde no hay un claro énfasis en ninguno en particular.)

Curiosamente, la siguiente nota refería a una mujer de un barrio periférico de una ciudad de la costa Atlántica, quien con tres pequeños hijos, veía cómo las lluvias se habían llevado la mitad de su humilde casa y arruinado casi en totalidad, sus muebles. Ella decía en su entrevista, que protestaba contra el gobierno local porque el dique hecho para contener estas aguas, se había rebosado y no cumplía a cabalidad con su cometido.

Sólo dos imágenes de este país de contrastes. Dicho esto no como se hace comúnmente en folletos turísticos al referirse a las montañas y a los desiertos; se trata ahora, de la dignidad humana. 

¿Repartición desigual de las riquezas? ¿Relativización del concepto de dignidad? ¿Ironía de derechos humanos (y/o caninos)?

Son cosas que nos ponen a pensar.

Comentarios

  1. La verdad es muy triste el hecho de que en los noticieros colombianos se vea cosas como esas...
    Si tan solo una cuarta parte del dinero gastado en la tan suntuosa fiesta se le hubiera dado a la señora le habría ayudado con su desgracia al menos para un mercado.
    En Colombia ocurren cosas tan tristes y tan inverosimiles a la vez que debe ser por eso que somos un país como ningun otro.
    Muy buen artículo!!!

    ResponderEliminar
  2. Que afortunado canino! en vista de la pobreza la pobre señora querría haber sido el animal, y no padecer las injurias del salvaje clima y de sus extremas condiciones de pobreza. Realidades absurdas que no dejan de sorprendernos.

    Ante una evidente crísis de los derechos humanos -como en Colombia- hoy en día casi nada nos sorprende, a lo mejor por eso los noticieros pusieron la noticia del perro. que absurdo!

    Saludos Socio!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¿Comentarios? Claro, éste es el espacio.