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Un café y nada más

Sucedió en el pequeño lapso de 33 días de un reinado que se vio truncado por las intrigas y la corrupción.

Nicodemo llegó de Leningrado el 5 de septiembre de 1978, aquél era Obispo de esta ciudad, pero no era del todo católico, pertenecía al rito greco-ortodoxo. El recién nombrado Papa Albino Luciani, más conocido como Juan Pablo I, se sentaba esa tarde a la mesa con su invitado de Rusia. 

Un café fue lo último que tomó el obispo soviético, después del primer sorbo cayó al suelo, dando vueltas y falleció allí mismo, en un duro y frío piso que en nada se parecía a la cálida cubierta de paja de aquel establo en Belén. 

Mucho se dijo después sobre el tema; sin embargo, otros sucesos posteriores acapararían la atención mundial y en especial, la del misterioso Vaticano.

Algunos, como el investigador David Yallop, famoso por sus investigaciones de crímenes y su labor periodística, aseguran que Nicodemo había padecido múltiples ataques cardíacos y una muy mala salud a lo largo de su vida, sin descartar que los motivos de su muerte no pudieran venir desde afuera de su cuerpo. Por otro lado, el diario La Nación de Chile, en su serie sobre crimen organizado, defiende la idea de que Nicodemo fue abiertamente envenenado, aunque el café que se tomó no era suyo; esto quiere decir que el objetivo de los ocultos asesinos del Vaticano, era su compañero de tertulia, nadie más que el Sumo Pontífice. Pero ésa es una próxima historia. 

Para los más suspicaces... 

Comentarios

  1. Bueno, y como sabían que el café que estaba bebiendo era el equivocado? ¿que tal fuera un complot para que todo pareciera así?
    Quedé intrigada...

    Saludos Socio!

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  2. Hola llevaba unos días , sin entrar en tu blog, no es que te tuviera olvidado , solo que no estaba bien y no aguantaba mucho delante de la pantalla.
    Me ha impresionado tu entrada, recuerdo el caso , se le dio mucho bombo y platillo, pero nunca se dijo, creo yo la verdad.
    Como muchas veces durante siglos las altas paredes del vaticano, se quedarán con el secreto...al fin y al cabo, uno más en la historia.
    Lo malo es que la Iglesia, no desclasifica informes.........

    Un saludo amigo.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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