Es tristemente evidente que, aunque los indicios, las noticias y el mismo tiempo atmosférico nos lo indiquen, no tomamos conciencia de la importancia del uso racional del agua. Son tristes, pero consoladoras al mismo tiempo, las medidas que tuvieron que ser tomadas por las autoridades: Cada metro cúbico que sea derrochado en cada casa, será cobrado al doble en la factura del servicio público. Se establecieron límites suntuarios -es decir, lo que gastaría siendo un derrochador atroz- según el lugar de residencia y su clima: En clima frío serán 28 m3, en templado 34 m3 y en caliente 38 m3. De cualquier forma, un hogar que consuma 35 m3 de agua en cualquier clima, creo que se defasa descaradamente. Y lo más triste de todo, es que no importa cuantas campañas de concienciación se realicen; éstas sólo funcionan cuando se toca el bolsillo. Triste pero cierto. Y ud. Qué opina de estas medidas? Regáleme su voto en la sección: Ley de Opinión , a la derecha de este artículo.