viernes, 10 de septiembre de 2010

En mi colegio también había una Marta

Sé que suena como uno de esos nombres que adornan las interminables páginas de la red social más famosa. Pero surgió, no de allí (creo yo) sino de una de esas reflexiones de bus que tan a menudo no interesan a nadie y, por eso mismo, quiero compartir.

Hace poco me encontraba escuchando radio y, en uno de esos programas donde los oyentes llaman a opinar, se comunicó una persona que se identificó como Marta. Hablaba pausadamente y en voz baja. Se encontraba trabajando y no quería ser descubierta, supongo yo, por su jefe.

- ¿Y en dónde trabaja?

- En un colegio...

- ¿Qué clase dicta?

- No, no dicto clase...

- ¿Administrativa?

- Sí...

- ¿La platica?

- Ajá, algo así.

- ¿Y cómo se llama?

- Marta.

Por supuesto que el locutor del programa se refería al nombre del colegio, pero Martica -como estoy seguro que algunos le dicen en el trabajo- no entendió muy bien... o talvez, solo se curó en salud. Es decir ¿Qué colegio no tiene una marta en sus filas?

Y me perdí de nuevo en insulsas e inútiles reflexiones...

Del colegio de donde salí... sí, era la profesora de inglés; el primero donde trabajé... sí, era la de Sociales; donde mejor me ha ido... sí, era la de educación física; en el último donde trabajé... sí, era la odiada ingeniera que daba matemáticas y física y otra, la Marta de secretaría.

Martica, ¿Qué sería de la educación sin... sin...? Bueno no sé cuál sea el aporte. Pero seguramente no sería lo mismo.

4 comentarios:

  1. Hola, q buena reflexión sobre Martica....me encantan tus choco aventuras en los buses... super como cambiaste el blog, le das una nueva vida y el azul de fondo queda genial... muy bueno eso de ahorrar letras... y en algunos colegios no es tan odiada la ingeniera q es profesora de matemáticas y física...jajajaja.
    Abracitos muchos

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  2. jajaja Patricia, lo siento, no lo había pensado por allí! jajaja bueno, pero al menos no cumples con el nombre, que aquí es el tema central.
    Gracias por tus saludos y por la visita.

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  3. Todos conocemos a una Martica. Mi prodefora de filosofía se llamaba....Sí, Marta. Ahora que me mantengo cerca del gremio de la educación, no he tenido la maravilla de toparme con una.

    Oye socio,perdóname la ingratitud en tu blog, te quedó bonito el nuevo vestido.

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  4. Hola socia! No te preocupes, sabes que siempre serás bienvenida por estas ciberpáginas. Un abrazo!

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¿Comentarios? Claro, éste es el espacio.

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