El primer templo católico construido dentro de jurisdicción eclesiástica en América del Sur, fue la Catedral Basílica Menor de Santa Marta, menos conocida como Parroquia del Sagrario y San Miguel; por supuesto, estamos hablando de la hermosa edificación que custodia a Santa Marta, la ciudad capital del departamento del Magdalena. Aunque se dice que la iglesia más antigua construida en este suelo fue la de San Francisco, en la entonces Santa Fe y que hoy se llama solamente Bogotá. Pero bueno, ese puede sumarse a los muchos debates sobre "el más antiguo o el primero que..." -discusión que alimenta tuits e hilos en redes sociales, sobre aquellas interminables batallas regionalistas: el club de fútbol más antiguo, la primera ciudad en declararse independiente, el primer metro (no, esa no. Esa sí está clara)-.
Volviendo a nuestro punto de partida, la Catedral Basílica de Santa Marta es uno de esos imperdibles cuando se visita la Perla de América. Construida hacia 1766, sirvió de morada a los restos del Libertador Simón Bolívar, por un período de 12 años -entre 1830 y 1842- y desde 1953, alberga los de Rodrigo de Bastidas, fundador de la ciudad y que reposaban anteriormente en República Dominicana.
| Fachada de la Catedral Basílica de Santa Marta. Fuente propia. |
De su arquitectura hay mucho que se puede decir, pero como no soy arquitecto, solamente diré que tiene un solo campanario, con reloj, tres naves, y al fondo, en el crucero, una robusta cúpula que le da su catalogación como "renacentista". A propósito, al hablar de cruceros, en términos de iglesias, corresponde a ese espacio en donde se une la nave central con una "nave" transversal que hace que, en vista de dron, la iglesia se vea como una cruz desde arriba.
| Torre campanario y reloj de la Catedral de Santa Marta. Fuente propia. |
En este punto, seguramente el lector se estará preguntando por la relación de este artículo con el título del mismo, ya que apenas si se mencionó al Libertador como morador póstumo de este templo, pero aquí es donde se pone -aún- más interesante la historia.
La muerte del Libertador
De acuerdo con los relatos tradicionales de historia patria, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco, Libertador de 3 naciones y consolidador de la independencia de otras 3, murió en una hacienda conocida como Quinta de San Pedro Alejandrino, nombrada así por un santo mártir español. Bolívar pasó allí sus últimos días, luchando contra la tuberculosis y la fiebre tifoidea, y posteriormente falleció el 17 de diciembre de 1830 -a los apenas 47 años, pero habiendo recorrido media Latinoamérica a lomo de caballo, y luchando por la independencia en cada viaje, creo que aguantó bastante-. Desde este año, y hasta 1842, fue el período en que sus restos mortales permanecieron en la Catedral de Santa Marta, para ser luego transportados al Panteón Nacional en su natal Caracas.
| Estatua de Simón Bolívar en su lecho de muerte, en la Quinta de San Pedro Alejandrino, Santa Marta. Fuente propia. |
Un hallazgo increíble
Sin embargo, el asunto que nos atañe hoy tiene que ver un descubrimiento reciente en la ciudad de la Bahía más linda de América: Apenas en 2022, en una misteriosa caja fuerte que estaba oculta en una de las paredes de la sacristía de la Catedral, fue hallado un libro de actas de defunciones, entre las que se encontraba la del Libertador, por supuesto, en manuscrita. Un descubrimiento inmenso, teniendo en cuenta que este documento estuvo extraviado por casi dos siglos. Se dice que un historiador de Plato, Magdalena, de nombre William Hernández, encontró una llave antigua entre un archivo de cosas igualmente antiguas, al interior de la sacristía. Luego de varios estudios, lectura de relatos, planos, etc, una pequeña muesca en la pared, le dio los indicios de que allí detrás, habría algo mucho más grande.
| En la Casa de la Aduana, en el "piso alto" fue velado el cadaver de Simón Bolívar. Esta casa está a unos metros de la Catedral de Santa Marta. Fuente propia. |
Gracias a Hernández y a un grupo de expertos, la caja y su contenido fueron extraídos, estudiados y restaurados. A partir de este hallazgo, la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad encargada del registro de la vida (y muerte) de los ciudadanos en Colombia, generó el registro civil de defunción oficial de Simón Bolívar, 192 años después de su muerte. Este documento cuenta con una apostilla internacional, y fue enviado a Venezuela, para que repose también, en el Panteón Nacional en Caracas, mientras que el documento histórico original, reposa en los archivos de la Diócesis de Santa Marta.
| Oleo sobre la muerte del Libertador, expuesta en la Quinta de San Pedro Alejandrino. Fuente propia. |
¿Conspiración?
Como se mencionó arriba, la causa conocida de muerte de Simón Bolívar, era tuberculosis, principalmente, y fiebre tifoidea. Aunque en el documento encontrado no se hace referencia a las causas de muerte, se habla de su funeral, de los honores, y del sitio en el que sería sepultado, por supuesto, también en la Catedral Basílica de Santa Marta.
Monumento de Simón Bolívar. Regalo de la República de Venezuela a la ciudad de Santa Marta. Fuente propia. |
¿Entonces, de dónde salió la información que establecía a la tuberculosis como la asesina del Libertador? Alejandro Reverend, boticario francés que cuidó a Bolívar en sus últimos días, dijo que se presume de la susodicha enfermedad, pero esto lo escribió en 1880 en sus memorias -50 añitos después del último viaje de Don Simón-. Esto, por supuesto, deja abierta la puerta para la conspiración histórica: ¡Simón Bolívar pudo haber sido letalmente intoxicado!
El mismo historiador William Hernández cree que el médico George Mcknight, tuvo que ver con la muerte de Bolívar. McKnight, médico de guerra de la Goleta Grampus, de Estados Unidos, fondeada en la Bahía de Santa Marta desde septiembre de 1830 (recuerde, lector, que la muerte fue el 17 de diciembre de ese año), recetó al boticario francés algunos elementos que se supone, ayudaría a las complicaciones respiratorias del enfermo.
Muchos años después, frente al pelotón de la corrección histórica, muchos elementos se entrelazarían para dar a la luz, una teoría sobre el papel de McKnight en lo que este pelotón considera fue un magnicidio:
- En los restos del Libertador fueron hallados "arsénico y polvo de cantárida", sustancias que no son y nunca fueron usadas para combatir la tuberculosis.
- McKnight estuvo por pocas semanas acompañando a Bolívar y a Reverend en Santa Marta y partió antes de la fatídica fecha; sin embargo, al parecer, su opinión médica, tuvo gran peso en las decisiones del boticario. -Al punto que se dice que fue demasiado optimista con la salud de Bolívar, y al pobre de Reverend le tocó asumir solo, la opinión pública sobre el evidente, crónico e irreversible deterioro del Libertador.
- En los diarios médicos de la goleta, casualmente, no se encuentra el diario de diciembre de 1830, pero sí el de los otros meses anteriores y posteriores.
¿Fue intencionalmente mal diagnosticado? ¿Los tratamientos ofrecidos por el gringo y el francés eran los correctos para su mal -al menos para la época-? ¿Quería el imperio yankee deshacerse del moribundo Bolívar, a través del médico de guerra?
| Monumento al Libertador Simón Bolívar, en la Quinta de San Pedro Alejandrino. Santa Marta, Magdalena, Colombia. Fuente propia. |
Colección Reto Colombia
Colección Santander, el hombre de las leyes
Ha Sido un excelente relato profe, espero siga viajando conociendo, compartiendo estás experiencias, Saludos!
ResponderEliminarGracias por tu comentario y por tus buenos deseos! Un abrazo!
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