Alfonso Bonilla Aragón. El País, enero 21 de 1977. Historiadores han dado a febrero o noviembre de 1927 como meses fundacionales del América. Me conmueve tanta precisión. La mayor parte de las fechas del corazón son inciertas. Y América no es una entidad deportiva, sino algo que se lleva cocido en el alma. Quince jóvenes del ‘El Vallano’, quisieron asociarse en un club deportivo que cifrara su anhelante voluntad de ser. Y así nació el América. Ninguno de ellos pensó que estaba haciendo historia. Por eso no llevaron notario. Seguramente me hallaba con ellos, pues aunque menor de edad, eran de mi barrio y yo andaba por esos vericuetos como estribero de mi hermano mayor. Pero no podría jurar si la escritura que nació vestida de rojo, como rojo son el corazón y la sangre que lo inunda, fue sacada de la pila en el portón de la casa de Pepe Piedrahita Castro, quien vivía en la calle 14 entre carreras 4 y 5, li...