viernes, 10 de agosto de 2007

Oda al país del sur

Era aún muy pequeño y los recuerdos que tengo de ese día son borrosos. Fue un 5 de septiembre de 1993, la tricolor había logrado una hazaña inigualable hasta nuestros días: se consiguió la clasificación a la fase final de la Copa Mundo, que se jugaría en Estados Unidos el año siguiente, gracias a una sorprendente victoria en el estadio Monumental de River. A partir de allí, se forjó mi relación con la República Argentina.

La obvia razón fue el fútbol, durante mucho tiempo y muchos partidos de copa libertadores donde veía cómo los clubes del sur generalmente frenaban los sueños de copa de los equipos criollos. Luego ver cómo muchos jugadores emigraban al país del tango para hacer escala antes de llegar a Europa... Ángel, Yepes, Córdoba (Óscar e Iván Ramiro), Mauricio Serna, Jorge Bermudez, entre muchos otros.


Pero el fútbol fue sólo un aspecto: también contó la música. El tango, como primera referencia, me gustó por su oscura historia y contexto... una música misteriosa y mágica que entró a mi colección cuando en 2001, se incluyó en la coreografía de la revista gimnástica que debíamos presentar y que de paso, nos ayudó a ganar el título de aquel año. De la misma manera, es necesario hacer la relación con el rock en español: el legado de Fito Páez, Soda Stéreo, Enanitos Verdes, Miguel Mateos... etc, etc.

Pero quiero hablar ahora del último motivo que me atrae de Argentina: una joven rosarina, una persona muy especial que me ha mostrado cómo es la vida real en este país, ya que por televisión es muy poco lo que se puede conocer.

No recuerdo de dónde conocí a esta mujer, pero reuerdo que un día hablamos y nos hicimos amigos muy rápidamente. Su nombre: Noe.
Noe me enseñó muchas palabras que usan los jóvenes allá y a cambio importó otras muchas que usamos los jóvenes acá. Me ha hablado de música... de fútbol... de valores... del estudio... de todo.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención son las presentaciones de una de sus pasiones: el baile. Y lo más interesante es que el baile es árabe... por supuesto, ya añadí a la colección ciertos temas de esta cultura.
Queda la promesa de que algún día seamos el guía turístico y cultural del otro. Lo difícil, la gran distancia entre un sitio y otro. Pero por lo pronto, seguir siendo amigos por internet y agradecerle a la vida, por permitirme haber conocido a esta personita tan especial.
Publicación del domingo, mayo 06, 2007

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