¿Cuántas veces el ámbito político latinoamericano ha visto rotas las relaciones entre Colombia y Venezuela? ¿Y cuántas veces se han visto restablecer estas relaciones?
La de la última vez, en manos de Álvaro Uribe y de Hugo Chávez, es solo una pequeñísima muestra de lo que ha ocurrido con estas naciones, incluso desde antes de serlo. "Colombia y Venezuela están condenadas y destinadas a estar juntas" dijo el presidente venezolano.
La de la última vez, en manos de Álvaro Uribe y de Hugo Chávez, es solo una pequeñísima muestra de lo que ha ocurrido con estas naciones, incluso desde antes de serlo. "Colombia y Venezuela están condenadas y destinadas a estar juntas" dijo el presidente venezolano.
Podemos entrar a ver entonces, cómo hace ya siglos, las diferencias políticas se manifestaban desde que ambas naciones eran colonias. Los granadinos no se llevaban muy bien con los venezolanos y viceversa.
Fue en la década de 1810 cuando, con el apoyo de los jóvenes combatientes granadinos, se logró la independencia de las extensas llanuras del vecino país; en esa misma década, los venezolanos devolverían el favor con la independencia de Casanare y el consecuente p
roceso libertador en el resto de la Nueva Granada; sin embargo, a este período de dicha inmensa -talvez la misma que actualmente nos hace olvidar aspectos fundamentales de nuestra idiosincrasia- que surgieron ideas como la Gran Colombia, el proyecto bolivariano original de la unión de las nuevas republicas. Era de esperarse entonces, que no mucho tiempo después, -la verdad, unos pocos años- las diferencias que volvían a nacer entre unos y otros harían que se desintegrara este inmenso experimento en lo que hoy es Venezuela, Colombia y Ecuador.
roceso libertador en el resto de la Nueva Granada; sin embargo, a este período de dicha inmensa -talvez la misma que actualmente nos hace olvidar aspectos fundamentales de nuestra idiosincrasia- que surgieron ideas como la Gran Colombia, el proyecto bolivariano original de la unión de las nuevas republicas. Era de esperarse entonces, que no mucho tiempo después, -la verdad, unos pocos años- las diferencias que volvían a nacer entre unos y otros harían que se desintegrara este inmenso experimento en lo que hoy es Venezuela, Colombia y Ecuador. No fue el primero, obviamente tampoco el último, pero es un ejemplo claro de lo que pasa entre Colombia y Venezuela. Somos tan hermanos que no vivimos el uno sin el otro y somos tan hermanos que no puede pasar un período presidencial, de aquí o allá, sin que no haya peleas por el jabón, el petróleo, el ruido del televisor, el comercio binacional, el desorden, el turno en la ducha o la presa de pollo más grande, al fin y al cabo somos repúblicas hermanas y eso es lo que hacen los hermanos.
Esperemos ahora que el ferrocarril binacional dure más que la Gran Colombia y que, a pesar de las notorias diferencias en tantos sentidos -sobre todo, político e ideológico-, no se olvide nuestro origen y destino común.
La imagen corresponde al paso por el páramo de Pisba. Los ejércitos granadinos y venezolanos entraban al país.
Bienvenidos hermanos venezolanos!! un más sin son hermanas venezolanas jejejeje :P
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